Tras el Techo de Cristal está el Acantilado.

 Una de las causas que se utilizan para explicar la brecha de género en el mercado laboral es la menor presencia de las mujeres en puestos directivos y de gestión. Es el conocido y denominado “techo de cristal”, caracterizado por ser tan duro y opaco que es muy difícil romper, incluso ver.

acantilado-de-cristal

Según el Instituto de la mujer, analizando la presencia de altas directivas en las empresas del ibex 35, de los 550 puestos de altos directivos posibles sólo 25 eran mujeres. Es decir ocupamos el 4,5% de esos puestos. Es más, de esas 35 sociedades, 20 no tenían ni una sola mujer en su cúpula. Siguiendo con los datos, el Ministerio de Igualdad apunta que en España, en el año 2007, la presencia de las mujeres en consejos de dirección se situaba en el 6%. Dato aún más abrumador si encima lo comparamos con la media europea que se posiciona al 9,8%.

Sin embargo, más allá de cuestiones éticas y de justicia social, la presencia de las mujeres en puestos de gestión y dirección beneficia a las empresas a nivel de competitividad y de negocios. Existen numerosos estudios que hacen eco de una correlación positiva  entre la presencia de mujeres en los consejos de administración y dirección y la rentabilidad económica de la empresa. Concretamente en España, Luis Carnicer, en el año 2007, analiza una base de datos con 625 empresas nacionales y encuentra que la presencia de mujeres en los consejos de administración correlaciona positivamente con una mayor rentabilidad en los ingresos, aunque no de forma significativa. Donde sí encontró una relación estadísticamente significativa es cuando las mujeres ocupan los puestos de dirección.

En un informe presentado por el Ministero de Igualdad, haciéndo referencia a diversas investigaciones, se presentan los diferentes efectos positivos derivados de la presencia femenina en los órganos de administración. Tales efectos son:

– Ahorro de costes y aprovechamiento del talento interno, lo que se traduce en una reducción de las tasas de rotación y minimización de los costes en formación.
– Promueve  la atracción, retención y promoción del talento externo, sobre todo de mujeres altamente cualificadas.
– Mejora el conocimiento y la comprensión de los mercados ya que representamos el 51% de la población, aportando por tanto la visión de más de la mitad de los consumidores potenciales.
– Creatividad e innovación al incorporar diferentes puntos de vista.
– Mejora la calidad de la resolución de problemas ya que perfiles diversos aportan un abanico más amplio de posibles soluciones.
– Se asocia a estilos de liderazgo transformacional, y está comprobada la relación entre éste y la mejora de la eficacia, el clima y la satisfacción laboral.

No obstante, y a pesar de todos los datos aportados, en el año 2003, el periódico Times publicó en el Reino Unido un artículo donde informaba de los datos proporcionados por un estudio que reflejaba cómo aquellas empresas que tenían un mayor número de mujeres en los consejos de administración tenían unos peores resultados que la media. En su análisis, el artículo resaltaba la relación causa- efecto entre el nombramiento de mujeres y los malos resultados financieros.

En respuesto a ello, los investigadores Ryan y Haslam, en el año 2005,  investigan el contexto de los nombramientos de hombres y mujeres en el año de referencia del estudio anterior y en sus resultados concluyen que la relación es a la inversa. Es decir, son los malos resultados financieros los que derivan en un mayor nombramiento de mujeres en los órganos de administración.

En su estudio, Ryan y Haslam describen una tendencia a nombrar a las mujeres en los puestos de dirección cuando las cosas van mal en las empresas, y cuando hay una mayor posibilidad de fracaso y críticas negativas hacia su gestión, empujandolas así al borde del precipicio. De ahí que acuñen el término de “acantilado de cristal” o “glass cliff”. Es decir, son las situaciones de crisis financiera las que se presentan como una oportunidad para las mujeres a ocupar los altos cargos en la empresa.

acantiladoCompañeras así están las cosas. Cuando muchas de nosotras logran romper aquel duro y opaco vidrio del que hablabamos, lo que se encuentran al otro lado no es más que un vertiginoso precipicio donde, una vez más, tendrán que sacar a relucir su valía personal y profesional y demostrar lo que son.

 

Ver estudio (traducido).

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  1. No puedo estar más de acuerdo con tu comentario y con el informe, y para muestra, un botón, no tenemos nada más que mirar que han hecho en el Ministerio de Economía y Hacienda de este país, esta pobre mujer no esta al borde del precipicio, la cifra de parados seguira aumentando hasta el 2010, el consumo esta en recesión, casi al borde de la deflacción, y para que arregle este desastre, pues vamos a poner una mujer en el Ministerio, que sale bien, claro el gobierno ya ha tomado medidas, que sale mal, el “Ministerio de Economía y Hacienda” es demasiado para una mujer, nuestra pobre Elena Salgado, lo tiene demasiado difícil.

  2. La verdad es que cuando leí el estudio la actual ministra de economía asaltó mi mente, al igual que te ha ocurrido a ti.

    Lo que me pregunto y quiero esperar para confirmarlo es que si esa mujer hace bien las cosas ¿a quién o a qué se achacaran esos resultados? e igualmente ¿ si van a peor?.

    Es decir, si cuando esto derive en alguna mejoría se le reconocerá la labor efectuada en tiempos difíciles, más que su antecesor hombre, o será consecuencia simplemente de la crisis, que ha llegado a su fin y ella no ha tenido mucho que ver.

    O si por el contrario, cuando las cosas vayan a peor, manteniéndose esta crisis a la que todo el mundo la refiere para todo, no será entonces “culpa” de la situación económica mundial sino de la labor de una mujer a la que las riendas de una cartera de economía le vienen demasiado grandes.

    Habrá que esperar…

  3. Totalmente de acuerdo contigo y con botonde ancla, por desgracia tenemos que seguir demostrando nuestra valía, ya que de forma automática nos enmarcan en empleos de más baja cualificación y con más baja retribución salarial que a los hombres.
    Es curioso, pero que razón tiene lo que comenta botondeancla del ministerio de economía!!!

  4. Los responsables de que ese techo de cristal no se rompa somos todos (ciudadanas/os, gobierno, …).

    Las feminas no optamos por ocupar esos puestos debido a que no podemos conciliar vida particular y vida laboral y los hombres no nos dejan ocuparlo ya que piensan que no poseemos las aptitudes necesarias. El gobierno por el contrario no crea leyes y decretos que obliguen a las empresas a adoptar medidas de conciliación así que para romper ese techo deberíamos poner cada uno nuestro granito de arena.

    Es necesaria una legislación que nos asegure a las mujres esa conciliación pero tamibén es necesario hacerle ver a los hombres que la casa, los/as hijos/as también son responsabilidad suya.

  5. Creo que lo que expones llevas razón. No voy a negar que exista esa mentalidad sobre la incapacidad de las mujeres para ocupar esos cargos por parte de muchos hombres, que falten leyes de conciliación y de que a las mujeres nos “obliguen” a decidir entre vida personal o familiar. Pero de ahí a que los responsables seamos todos… ¿qué tipo de responsabilidad tienen para ti ahí las mujeres? ¿ te refieres a que no “escojan” más a menudo la ocupación de esos puestos frente a la maternidad?.


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