CRUZANDO LÍMITES

CRUZANDO LÍMITES

En una jornada sobre las nuevas masculinidades realizadas en Jerez de la Frontera el año pasado, uno de los expositores planteaba lo maravillosas que habíamos sido las mujeres al lograr conquistar la mayor parte de los espacios públicos y lo que faltaba era que los hombres se integraran al espacio privado. Lo más probable es que la mayoría al leer esto esté de acuerdo, pero hace falta leer entre líneas para descubrir dónde está la cuestión: las mujeres CONQUISTAMOS los espacios públicos, es decir ha sido una lucha, una batalla, ha significado romper barreras, con un alto costo para nosotras; en cambio, para este hombre el cruce hacia el espacio privado era simple, básico, no implica mayor dificultad, simplemente basta con INTEGRARSE. Entonces ¿por qué ha sido tan difícil?

Sabemos que la educación formal (a través del profesorado, los textos, etc.) es uno de los agentes de socialización de los roles de género que comienza a actuar desde la más tierna infancia hasta la adolescencia.

981En mi país, Chile, durante las últimas décadas se ha expandido considerablemente la cobertura y el acceso de la población a la educación, lo cual ha beneficiado de manera especial a las mujeres, alcanzando niveles similares e incluso superiores a los de los hombres. Sin embargo este proceso no ha significado un requisito suficiente para igualar las oportunidades y lograr la equidad de género en la participación económica, política y en las relaciones de poder en general.

Según el Censo del año 2002 (fuente Instituto Nacional de Estadísticas de Chile), en la población de 15 años que había completado 8 años de estudio el porcentaje de mujeres era levemente superior al de los hombres (87% de las mujeres contra 85% de los hombres), diferencia que aumenta en la población de 19 años que completó 12 años de estudio (66% contra 61% respectivamente). La deserción escolar se produce principalmente por trabajo doméstico en el caso de las jóvenes y por trabajo remunerado en el caso de los chicos.

Por otra parte, en Chile, es posible optar en secundaria por un tipo de establecimiento orientado hacia la universidad (Educación Científico – Humanista) o hacia el desarrollo de conocimientos básicos en áreas técnicas que permitan comenzar a trabajar inmediatamente (Educación Técnico – Profesional). En el segundo tipo de establecimientos, dentro de la gran oferta de títulos se pueden encontrar: técnicos en áreas como forestal, agropecuaria, alimentación, construcción, metalmecánica, administración pública, confección, programas y proyectos sociales, entre otros (ver total de ofertas en www.mineduc.cl/usuarios/media/doc/200709262330530.TitulosEMTP.pdf ).

Si bien claramente hay titulaciones en las cuales la presencia femenina cemproceses considerablemente inferior a la masculina como técnica en mecánica automotriz, o técnica en electrónica, el hecho de que las matrículas estés abiertas para alumnas y alumnos ha ido provocando que cada vez más se incorporen muchachas a estas especialidades. Pero lo mismo no ocurre en especialidades típicamente “femeninas” como secretariado o técnica en atención de párvulos, las cuales son ofrecidas exclusivamente para niñas (ver por ejemplo http://www.liceocleliaclavel.cl/atencion_de_parvulos.html).

Es posible reconocer entonces la lectura con la que inicié esta reflexión: las mujeres hemos ido conquistando espacios, hemos aumentado nuestro nivel educacional y obtenido mejores rendimientos académicos. Pero los hombres no traspasan el umbral hacia el espacio privado y seguirán estando fuera si no son estimulados a incorporarse, si  quienes definen los planes de estudio en estos liceos siguen considerando que los chicos no pueden estudiar una carrera que signifique por ejemplo cuidar de niños y niñas… no será tarea fácil, los hombres deberán romper barreras, las propias que imponen sus congéneres y la sociedad en general ¿acaso no es cuestionada su “hombría” o su orientación sexual si optan por carreras como cocina o educación de infantes?… pero los obstáculos no impiden llegar a las metas, eso lo sabemos bien las mujeres, quizá yo no llegue a verlo, pero la igualdad entre los géneros bien vale la pena ser conquistada por mujeres y por hombres…

Anuncios

  1. Porque lo que leo en tu país las cuestiones de fondo son muy similares a las de aquí. La segregación ocupacional de la que ya habla una compañera en otro post empieza por la selección de estudios según el género. Y el trasfondo es que esa segregación comienza desde la socialización de niños y niñas en la infancia.

    El problema es que es una cuestión de género y no de ocupaciones. Incluso la incursión de hombres en ocupaciones típicamente femeninas crea una diferenciación de rango entre ellos. Es muy fácil verlo cuando te preguntas cúantas mujeres se dedican a cocinar en nuestro país, y quiénes son los cocineros de reconocido prestigio, los grandes Chefs. Si os pidiera que me dijéseis el nombre de 3 personas dedicadas a la alta cocina española, ¿cuántos nombres de mujer responderéis?.

  2. Me parece que hace falta aún mucho camino por recorrer antes de que podamos ver a los hombres asumiendo su responsabilidad en el espacio privado. Sin duda es preciso modificar los patrones de socialización sexista con los que hemos crecido, ya que sólo de esa manera la formación que los centros educativos transmitan a nuestros jóvenes estará libre de prejuicios y entonces se verá con buenos ojos a las chicas especializadas en técnicas automotrices y a los chicos formados en el cuidado y educación de los y las infantes.

  3. Con respecto a lo que comentas, creo que el hombre no termina de acceder al ámbito privado porque está en una posición demasiado cómoda: trabaja fuera de casa, y cuando llega al hogar, o se encuentra todo hecho o ya habrá alguien que lo haga por él. Obviamente no le interesa.

    Es como si yo no estoy acostumbrada a trabajar en una mina, y además no considero que es responsabilidad mía, en ningún momento lo voy a hacer, porque además es un trabajo “feo” y no valorado.

    Por ello creo que es una cuestión fundamental la COEDUCACIÓN, creo que es el pilar básico, para que asuman como SU RESPONSABILIDAD también las facetas que les corresponden a la esfera privada, y hagamos una sociedad más justa e igualitaria para tod@s.

  4. A mi me llama la atención sobre todo la primera frase que mencionabas, las mujeres tenemos que conquistarlo, ellos simplemente integrarse, es curioso, lo mismo pasa con las carreras aquí, nosotras debemos conquistar aquellas que están más masculinizadas, ellos simplemente “integrarse” y cuando por fín nos integramos nosotras en carreras más “de hombres” resulta que pierde valor porque se feminiza…realmente parece de broma…para nosotras es una pescadilla que se muerde la cola…
    Entonces, si algún día por fin los hombres se integraran en el ámbito doméstico, ¿significaría esto una adquisición de valor del mundo de los cuidados? seguramente a ellos les terminarían dando un sueldo por ser “amos de casa”


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s