Visibilizando lo invisible

2993

Porque dicen que lo que no se expresa no existe considero urgente lanzar un grito de concientización que permita visualizar el trabajo doméstico que ha estado a cargo de la mitad de la población mundial -las mujeres- a lo largo de la historia, bajo el supuesto de que nacer mujer significa automáticamente nacer con una escoba en una mano y con la fregona en la otra, así como nacer sabiendo todo lo referente al cuidado de los demás.


Tomando como base la definición de trabajo doméstico ofrecida por Antonella Picchio, quien lo explica como “el cuidado del mantenimiento de los espacios y bienes domésticos, así como el cuidado de los cuerpos, la educación, la formación, el mantenimiento de las relaciones sociales y el apoyo psicológico a los miembros de la familia” me gustaría hacer un llamado de atención sobre la importancia que esta serie de actividades representa para el desarrollo de los pueblos y que, sin embargo, permanece invisible al Sistema de Cuentas Nacionales, el cual consiste en el registro de los principales hechos económicos de un país. En El Salvador, por ejemplo, según el Informe sobre Desarrollo Humano (2008), si se contabilizara el Trabajo Doméstico No Remunerado (TDNR) dentro del Producto Interno Bruto (PIB) total del país, el aporte de éste para el año 2005 habría sido del 32%, es decir, US$5,436 millones. Este cálculo ha sido elaborado a través del método del coste de los servicios, para lo cual se tomó en cuenta el uso del tiempo por tarea y por sexo y los precios de mercado sustitutos obtenidos de los salarios medios por rama de actividad económica del Instituto Salvadoreño del Seguro Social. De forma desagregada, el aporte por sexo refleja que el TDNR femenino representa el 27% mientras que el masculino corresponde únicamente al 5%. Esta diferenciación pone en relieve tanto la desigualdad existente entre hombres y mujeres con respecto a la distribución del trabajo doméstico como la desvalorización de dicho trabajo, ya que al no ser considerado como un trabajo importante para el crecimiento del país queda invisibilizado dentro del marco económico de la nación. Si la producción del 32% del TDNR fuera registrada en el PIB nacional del 2005 los resultados pasarían de US$17,070 a US$22,506 millones. Asimismo, si se hace una comparación entre el aporte del TDNR y el aporte de otros sectores de la economía salvadoreña se encuentra que la contribución del trabajo doméstico representa 11 puntos porcentuales más de lo proporcionado por la industria manufacturera, 12 puntos porcentuales arriba de lo aportado por el sector comercio, restaurantes y hoteles, y 22 puntos porcentuales más de lo producido por el sector agropecuario, con lo cual la relevancia del trabajo doméstico resulta indiscutible para el desarrollo humano.


Por otra parte, me gustaría resaltar el hecho de que mientras en los países con mayores índices de crecimiento económico algunas de las labores enmarcadas dentro del plano doméstico, como la educación de los y las jóvenes y el cuidado de las personas enfermas y mayores, han sido amortiguadas por el Estado porque éste las ha asumido, existen países menos desarrollados como El Salvador, y otros países latinoamericanos, donde estas actividades siguen recayendo exclusivamente sobre los hombros de las mujeres sin que intervenga ningún tipo de ayuda por parte del Estado. Además, estos países no cuentan con los recursos económicos para adquirir las herramientas que faciliten las tareas del hogar tales como máquina lavadora y secadora de ropa, horno microondas, lavavajillas y demás electrodomésticos que sí se poseen en las sociedades más desarrolladas, lo cual dificulta el desempeño del trabajo doméstico no remunerado y hace que las mujeres inviertan buena parte de su tiempo en esas tareas. En El Salvador, las mujeres manifiestan dedicar seis veces más tiempo al trabajo en casa del que dedican los hombres. Nuevamente, este dato refleja la disparidad existente con relación al trabajo doméstico, por lo cual considero que es labor de todas y todos luchar porque este trabajo indispensable para la vida sea visibilizado, valorado y distribuido de forma equitativa entre las y los miembros del hogar.

Para ver más…

Anuncios

Un Comentario

  1. Me sorprendió enterarme de que las cuentas nacionales existen sólo después de las dos guerras mundiales. No se me había pasado antes por la cabeza ese dato… antes se medían y se miraba la economia de otras maneras!
    Es increíble lo que ocultan las cuentas nacionales…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s