¿Existe todavía la solidaridad? Los bancos de tiempo: instrumento de ayuda mutua y de conciliación de la vida familiar y laboral

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Realizando algunas lecturas  sobre economía feminista me di de bruces con una nueva forma de solidaridad y convivencia: Los Bancos de Tiempo, sinceramente me llamó la atención y  me puse a investigar al respecto. ¿Que son los bancos de tiempo? Está claro que lo primero que todos hacemos es asociar el concepto de banco al dinero, y viceversa, pero en este caso el dinero no es la moneda de cambio sino el tiempo.

Hoy día el tiempo es oro y más para las mujeres, que estamos en una lucha constante para lograr la tan ansiada corresponsabilidad, y  poder desarrollar una carrera profesional conciliándolas con  las obligaciones personales, ya sean tareas del hogar o de cuidado.

Pero ¿Y si existiera la posibilidad de que alguien realizase esas tareas por nosotras y a cambio realizamos otras que necesite alguna persona?

Un banco del tiempo no es un banco en si, sino que es un sistema económico por el cual usuarios pueden ofrecer o demandar productos o servicios sin que intervenga la moneda oficial del país.

En los orígenes de la humanidad una vez las personas tuvieron excedentes de productos, las primeras transacciones entre ellas fueron mediante el método del intercambio o trueque, método que ha sido usado en países del tercer mundo. Los bancos del tiempo son un tipo de intercambio, pero no tienen que ser entre dos personas, es decir tu me das plátanos y yo te corto el pelo sino que se puede recibir una moneda (horas, minutos,…) a cambio de un servicio, las cuales se pueden usar mas adelante para adquirir un producto o servicio ofrecido por otro usuario.

También se pueden adquirir productos de un catálogo, que se consigue con donaciones de empresas e instituciones, las horas resultantes de este catálogo serán para el beneficio de la propia organización Banco del tiempo.

Los bancos del tiempo fueron iniciados hace unas décadas para solventar problemas de escasez de dinero en determinadas economías del tercer mundo; en el primer mundo se inició para solucionar unos de los grandes problemas del mundo actual: La integración y el sentimiento de pertenencia a una comunidad.

Las posibilidades son inmensas para este tipo de economía social. Desde bancos del tiempo para centro escolares, para que los alumnos se integren en su centro y ayuden en su conservación o para barrios, para poder integrar a colectivos, minorías, excluidos como: ancianos, jóvenes o inmigrantes. Los bancos del tiempo ya han sido abrazados por iniciativas de regeneración de comunidades, organizaciones del sector de voluntariado, agencias de servicios sociales, trabajadores de la salud, una gran variedad de emprendedores comunitarios y un gran grupo de gente corriente que ayudan a otros.

Me gustaría aportar ejemplos de posibles áreas en las que se pueden trabajar desarrollando actividades que se pueden realizar a modo de intercambio:

1. Renovación de barrios.
2. Seguridad ciudadana.
3. Mejora de la salud.
4. Soporte mutuo para familias monoparentales.
5. Ayuda entre compañeros, especialmente entre los jóvenes.
6. Inclusión de los retirados como ciudadanos activos.
7. Integración de personas con discapacidad física o de aprendizaje.
8. Revitalización de centros comunitarios.
9. Comprensión intergeneracional.
10. Educación de adultos/as.
11. Participación de residentes.
12. Limpiezas medioambientales.
13. Rehabilitación de drogodependientes.
14. Campañas para la justicia social.
15. Ciudadanía en los centros escolares.


Un banco del tiempo puede abrir los grandes y ricos recursos de tiempo, habilidades, energía, conocimientos, sabiduría y cuidados que ya están en cualquier comunidad y que entes estaban esperando ser invertidos.
La potencia de un banco del tiempo para conectar a la gente está más que probado. Las formas en que se puede usar para recompensar participación y reconstruir la comunidad está solamente limitado por los límites de nuestra imaginación.

Los Bancos de tiempo mejoran el bienestar de la población en su conjunto, entendiendo bienestar como el bienestar cotidiano. Para conseguirlo hay que tener en cuenta tres ejes fundamentales: propiciar la redistribución de la carga total de trabajo entre todas las personas que conviven en la sociedad, revisar la organización social del tiempo vigente para que no esté regida sólo por la disponibilidad laboral, y, lo más difícil promover el cambio de las pautas y hábitos socioculturales dominantes.

La necesidad de fomentar la creación de los Bancos de Tiempo las podría resumir en tres aspectos:

·         La expansión de los Bancos de Tiempo se debe a la necesidad y el deseo de reaccionar frente a un entorno de precarización de la existencia y de crisis de los cuidados que afecta de forma especialmente grave a las mujeres.

·         La propia concepción y funcionamiento de los Bancos de Tiempo responde a una transformación de los conceptos tradicionales de tiempo y trabajo que implica importantes rupturas culturales, sociales y económicas que desarticulan la construcción simbólica de la vida en pares opuestos: público-privado; laboral-doméstico; trabajo-ocio; dependencia-autonomía.

·         Los Bancos de Tiempo pueden promover una distribución más equitativa de los tiempos y los trabajos basada en planteamientos que sitúen la sostenibilidad de la vida en el centro de la ecuación pues fomentan que todas las personas actúen como cuidadoras y cuidadas alternativamente y que las necesidades sean reconducidas a través de un espacio comunitario.

Además es de destacar la capacidad de mejorar y reforzar vínculos, que ha tenido esta iniciativa, a niveles personales y humanos en esta sociedad a veces tan despersonalizada.

Enlace: Bancos de Tiempo en España

Video: http://videos.mujer.orange.es/video/iLyROoaft4R5.html

Webs: http://www.fmujeresprogresistas.org/tiempoespacio3.htm

http://habitat.aq.upm.es/bpes/onu04/bp1235.html

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  1. Me parece muy interesante el post, y además me hace recordar la conferencia que las compañeras de Huelva tuvimos la suerte de presenciar con la socióloga del trabajo Teresa Torns.

    Efectivamente Teresa nos planteó las dificultades existentes en las políticas de conciliación existentes, las cuales por su concepción no hacen sino reforzar la idea de que esta problemática es una cuestión femenina.

    Como alternativa, proponía contrarestar esa problemática con políticas de tiempo, pues ése es el verdadero problema, la desigualdad en el uso y distribución del tiempo para hombres y mujeres en cuestión de carga total de trabajo. Y para ello se habla de tiempo de trabajo, no de empleo, y de necesidades básicas para el individuo que van más allá de las económicas, abarcando también las afectivas y de cuidados.

  2. Me parece muy interesante esta idea. Creo que es una forma de repensarnos, de cómo nos relacionamos y de cómo cubrimos nuestras necesidades.
    El banco del tiempo más cercano que conozco está en Jerez, creado por una asociación de consumidores de productos ecológicos y artesanales.
    El nombre de su “moneda del tiempo” son los “zoquitos” 🙂
    Una experiencia que se ve muy bonita e interesante.


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