El Desarrollo Humano desde una perspectiva de Género

 Acorde con los criterios del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), el desarrollo humano entraña mucho más que el simple aumento o disminución de los ingresos de un país.  Significa crear un entorno en el que las personas puedan hacer plenamente realidad sus posibilidades y vivir en forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses. Los pueblos son la verdadera riqueza de las naciones y, por ende, el desarrollo consiste en la ampliación de las opciones que ellos tienen para vivir de acuerdo con sus valores. Por eso. el desarrollo significa mucho más que crecimiento económico, que solamente constituye un medio, aunque muy importante, para ampliar las opciones de la población.

 Un elemento fundamental para la ampliación de esas opciones es el desarrollo de la capacidad humana, es decir, las az4múltiples cosas que la gente puede hacer o ser en la vida. Las capacidades esenciales para el desarrollo humano son vivir una vida larga y sana, tener conocimientos, tener acceso a los recursos necesarios para alcanzar un nivel de vida decoroso y poder participar en la vida de la comunidad. Sin ellas, sencillamente no se dispone de muchas opciones ni se llega a tener acceso a muchas oportunidades que la vida brinda.

Este nivel de desarrollo de los países se mide a través del Índice de Desarrollo Humano (IDH), el cual mide no sólo el Producto Nacional Bruto per cápita, sino la combinación de tres indicadores (esperanza de vida al nacer, nivel de desarrollo educacional y nivel económico de vida).

Según el informe 2008/2009 de Desarrollo Humano del PNUD, que cubre 179 países de los Estados miembros de las Naciones Unidas, España ocupa la posición número 16 en el valor del IDH en base a datos del año 2006.

Sin embargo, existen algunos factores que hacen peligrar el desarrollo humano, entendiendo éste en los términos de Naciones Unidas. Entre estos factores se encuentran las desigualdades de género, y para evidenciar este hecho se calculó el IDH teniendo en cuenta las diferencias entre hombres y mujeres, creando el Índice de Desarrollo relativo al Género (IDG).

 cast9ymqComo menciono anteriormente, el IDG se sustenta sobre los mismos indicadores del IDH pero teniendo en cuenta los niveles de desigualdad de cada uno de ellos con respecto al género.  Cuanto menor sea el IDG respecto al IDH, mayor es la desigualdad existente el país en términos de oportunidades de desarrollo para hombres y mujeres. España tiene un IDH de 0,949 y un IDG de 0,945, colocando a España en el puesto número 11 de la lista. Éstos índices indican que la mayor parte del desarrollo de nuestro país está basado en la igualdad entre hombres y mujeres, aunque al ser un valor menor, el IDG da cuenta de la desigualdad existente en nuestro país en términos de desarrollo, desigualdad que hemos expuesto en este blog en sus múltiples manifestaciones. No obstante, ello no quiere decir que los conceptos medidos en ambos indicadores  reflejen las mismas cifras para hombres y mujeres: en cifras generales las mujeres tienen una mayor esperanza de vida, una mejor tasa de alfabetización pero una menor estimación del salario.

Lo bueno de calcular índices como el IPG es que pueden utilizarse no sólo a nivel estatal, sino por comunidades e incluso por diferencias de clase o de etnias. Así,  Mª José del Pino  calcula el IDH  y el IDG para la comunidad andaluza, la nuestra, estimando que, si imaginásemos  que Andalucía es un país independiente su índice de desarrollo le llevaría al puesto 33 de la lista mundial, con un IDH por debajo de 0,9;  y si estimamos su IDG, pasaría al puesto 24.

El IDG no es un medidor de las desigualdades o discriminaciones por razón de género hacia las mujeres, sino que es utilizado como un  ajuste del IDH según las diferencias de oportunidades de desarrollo que ese país ofrece a hombres y mujeres. Aunque tanto el IDH como el IDG tienen su valor en la medida en ponen a las personas en el centro del desarrollo y penalizan la falta de oportunidades para las mujeres en un país, éstos no tienen en cuenta por ejemplo la esfera reproductiva, la cual, como ya hemos visto en otras ocasiones, merma las opciones femeninas de participación en el desarrollo. Además, el IPG no da cuenta de las desigualdades en términos cualitativos, por lo que harían falta otros indicadores que ajustasen el desarrollo humano teniendo en cuenta esas especificidades, lo que llevaría a plantear medidas efectivas a nivel mundial para la igualdad efectiva en las oportunidades para el desarrollo humano entre hombres y mujeres.

 Ver datos  

 ¿Cómo se calcula?

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Un Comentario

  1. Como siempre las cosas están hechas a medias tintas, ¿cómo es posible que estos estudios olviden la contribución de la mujer en el trabajo no retributivo, o en la sostenibilidad de la vida?

    Y sobre las desigualdades que sufrimos, ¿acaso tienen que venir algún experto a contárnoslo?

    En principio parece que hemos conseguido la igualdad con respecto a los hombres, pero esto es sólo apariencia, es más cómodo tenernos ocultas, invisibles, lo que no se ve no existe.


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