Salarios y Género en el S. XIX

Como es de esperar,  si existe hoy en día discriminación salarial hacia la mujer, en el S. XIX no iba a ser lo contrario. Como regla general y por muy cualificados que fueran sus empleos, los salarios femeninos fueron más bajos que los que percibían los varones adultos.

Ej. Gran Bretaña: Durante la Revolución Industrial la mujer percibia un salario un tercio o dos tercios inferiores a los de los hombres, dependiendo del lugar y del sector de producción.

– Agriculutura, las mujeres cobraban un 50% menos del salario masculino.

– En la Enseñanza: entre un 45% y 65% menos que los hombres.

LA TEORÍA NEOCLÁSICA:

Ésta teoría dice que la diferencia salarial entre hombres y mujeres es debido a que la productividad de ambos es diferente, igual que lo es el tiempo que le dedican y el capital humano. Así, si las mujeres ocupan puestos de trabajo menos productivos, con un nivel inferior de especialización, o trabajan menos horas o días, serán menos hábiles, y por tanto, su salario será más bajo. No se puede hablar por tanto de discriminación si existe diferencias en la productividad del trabajo.

Además, la menor productividad de la mujer es una consecuencia de su propia elección, ya que muchas mujeres prefieren ocupar los puestos de trabajo más flexibles y menos prolongados para tener tiempo libre y poder ocuparse de sus casas. El absentismo o la temporalidad laboral por razones biológicas, sociales o culturales no permitían que éstas pudieran adquirir conocimientos.

Los historiadores/as han buscado pruebas que confirmen o niegen la discriminación del trabajo comparando empleos iguales, actividades donde el salario sea el resultado de crear un número de piezas o de la calidad de éstas, pero llegaron a la conclusión, de que la misma pieza era pagada al hombre mucho mejor que a la mujer.mujer-trabajadora

ÓPTICA FEMINISTA RESPONDE:

Las mujeres no renuncian a sus carreras profesionales para dedicarse a las tareas domésticas, sino que se dedican a las tareas domésticas por la discriminación que hay en las diferentes profesiones. Y esa discriminación es anterior a la inserción de la mujer en el mercado de trabajo, ya que la mujer sufría de antes discriminación social y familiar, pero al ocupar puestos de trabajos remunerados se ha acrecentado la desigualdad.

PERSPECTIVA INSTITUCIONALISTA:

La discriminación se origina en la creencia de que el salario de los hombres debe ser suficiente para cubrir sus necesidades y las de su familia, mientras que el de la mujer solo contribuye total o parcialmente a su propia manutención. Ésto es debido a una tradición pre-industrial, donde el salario se le entrega al hombre como pago a la familia en su conjunto y no al individuo. Por este motivo, el salario de la mujer se entiendo como un complemento del salario familiar.

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  1. Desgraciadamente me parece que hemos avanzado poco en cuanto a salarios se refiere en 2 siglos, pues aún seguimos cobrando entre un 20 y 25% (y en ocasiones más) por debajo de lo que el hombre desempeñando un mismo puesto gana… en fin, creo que otra de nuestras múltiples batallas pendientes.

    Me parece muy interesante las diferentes ópticas que contemplas. Por un lado, la teoría neoclásica intenta justificar lo injustificable. Con la óptica feminista, tal y como la planteas, no estoy del todo de acuerdo, puesto que también hay mujeres que eligen quedarse en casa, y es una opción que también me parece respetable. Me parece que el feminismo se debe caracterizar por eso, porque cada mujer pueda decidir libremente lo que hacer con su vida.

    La perspectiva institucionalista pone de manifiesto el origen de esa desigualdad salarial, claro que en pleno siglo XXI por supuesto que no la justifica.

  2. Realmente estoy de acuerdo con la mirada feminista: La incorporación de la mujer al mercado de trabajo ha acrecentado las desigualdades, pues no solo percibimos menor salario por igual trabajo, sino que duplicamos y triplicamos jornadas, somos criticadas por los compañeros cuando pedimos una reducción de jornada, nos vemos obligadas a dejar nuestra vida laboral para cuidar a nuestras familias, siendo la reinserción algo bastante complicado, la disponibilidad de espacio tiempo para el buen desempeño del trabajo de la pareja es a veces sin limite…..y al final resulta que lo unico que hemos hecho es “ayudar” a la economía familiar. Como debemos sentirnos?


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