TRABAJO DOMÉSTICO: ¿Más igualdad entre hombres y mujeres en época de crisis?

Habitualmente el trabajo doméstico  ha sido desarrollado por las mujeres. En la mayoría de los hogares y familias tradicionales era el hombre, catalogado con el papel de cabeza de familia, el encargado de salir del entorno familiar y realizar un trabajo remunerado con el que hacer frente a los gastos y sustentar a la familia. Mientras tanto, la mujer, relegada al papel de esposa, madre y cuidadora, se encargaba, en la mayoría de los casos, de la realización de las actividades relacionadas con el trabajo doméstico. La mujer, por lo tanto, estancada en el ámbito privado, carecía de poder y, en cambio, el hombre poseía un gran reconocimiento social y gozaba de poder sobre la mujer.

Pero… ¿está cambiando esta situación?

Actualmente, debido a la crisis, han sido muchos los hombres que han perdido los empleos que desempeñaban y, por ello, muchas mujeres han salido de sus hogares en busca de un trabajo remunerado. En algunos domicilios se ha producido un cambio de papeles, y ahora los hombres han asumido el de “amos de casa”.

A pesar de ello, los datos siguen hablando de desigualdad en cuanto al reparto de las tareas domésticas; en un análisis realizado por Mª Ángeles Durán, experta en cuestiones de género, se observa que las mujeres nos ocupamos un 32% más que los hombres del trabajo doméstico, por lo tanto podemos hablar de la doble jornada que realizan muchas mujeres, o expresar la poca valoración y reconocimiento social de aquellas que realizan las tareas domésticas.

 Muchos hombres no son capaces de asumir que sea la mujer la que trabaje fuera del hogar  y tenga que “mantener” a la familia, a pesar de que la mujer esté mejor formada y tenga un puesto de trabajo mejor que el que el hombre tenía, hecho bastante importante y a tener en cuenta ya que el número de mujeres con formación superior es más elevado que  el de los hombres, representando el 60% en el seno universitario.

Me gustaría mencionar que la situación que se vive dentro del hogar sigue siendo desigual respecto a un sexo del otro. Es cierto que cada vez más mujeres trabajan fuera del hogar, pero también lo es que cuando terminan su jornada laboral llegan a casa y se encuentran con “otro trabajo”, al que, a pesar de todo lo mencionado, siguen dedicando más tiempo que los hombres, en concreto hablamos de que las mujeres emplean 260 minutos al día en realizar actividades relacionadas con el hogar y la familia, mientras que los hombres apenas emplean 90 minutos en la realización de estas tareas. En lo que si son superiores los hombres sobre otras tareas que se realizan a diario están los juegos, aficiones y el deporte, además del trabajo fuera del hogar. Estemos o no en época de crisis la desigualdad sigue estando presente en nuestra sociedad y tenemos que seguir luchando para que esta desigualdad vaya descendiendo y, ojalá, desaparezca.

Anuncios

  1. Este tema es importante porque problematiza la condición de la mujer que trabaja fuera y realiza doble jornada de trabajo en el hogar y también plantea la condición de las trabajadoras domesticas. No se trata solamente de medir los costes o contratar especialista en el hogar, o disminuir la carga de trabajo de la mujer. El desafío es la ecuación del trabajo doméstico que necesita ser distribuido entre los miembros que viven en el mismo hogar. El problema no es el trabajo domestico. El problema es la cultura patriarcal que ha determinado que el trabajo domestico sea realizado sólo por la mujer del hogar que acumula el oficio de madre, esposa, educadora, cuidadora… y muchas otras tareas que la encarcelan en el hogar con dedicación exclusiva y a tiempo integral. Sin embargo, es necesario repensar también el tema de las trabajadoras domésticas. Este trabajo es uno de las menos valorados en la sociedad y las trabajadoras domésticas, muchas de ellas migrantes, no son debidamente respetadas en sus derechos laborales ni valoradas como mujeres.

  2. A la reflexión de la compañera me gustaría añadir algún apunte. Es cierto que en época de crisis los hombres se han quedado desempleados y las mujeres han tenido que salir a buscar un empleo remunerado fuera del hogar y que eso ha supuesta una doble carga para ellas.
    No obstante, me gustaría añadir, que en épocas de crisis, por otro lado, a lo primero que se ha tendido ha sido a los recortes de los gastos sociales, refentes a sanidad, educación, cuidados,etc.
    ¿Quién asume ahora esas responsabilidades?
    Pues bien, las encargadas de la realización de este tipo de funciones son ahora las mujeres. Se le ha adjudicado esta responsabilidad, la cual debe realizar sin recibir ningún tipo de remuneración al respecto, por lo que el Estado gracias a ellas, se ahorra una gran cantidad de dinero. Pero ¿a qué precio?
    Esto trae numerosas consecuencias negativas para las mujeres, como son excesiva carga de tareas, de responsabilidades, la cual realizan sin ningún atyuda y falta de tiempo para ellas mismas y para poder realizarse. Esta situación a su vez les puede provocar serios problemas tanto físicos como psicológicos.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s