Feminización del trabajo y discriminación femenina en el caso de la Compañía Telefónica Nacional de España

 El Instituto de la Mujer realizó un estudio microsocial sobre los inicios de la Compañía Telefónica Nacional de España para ver de qué forma repercutió su política de empresa en la creación de puestos de trabajo para mujeres. El carácter microsocial del estudio permitió obtener la información de manera más detallada y especializada a través de los informes escritos de la propia empresa, pero sobre todo a través de los testimonios de las propias mujeres que allí trabajaban.

 La segregación sexual en esta compañía (como también en otras) se hace de dos formas: una horizontal, esto es, se establecen categorías laborales según el sexo; y otra vertical, en la cual las jerarquías superiores corresponden solamente a hombres. Esta segregación es un mecanismo de discriminación sexual pero también una tapadera para la diferencia salarial.

 El inicio de la actividad de Telefónica en España fue en el año 1924 y estaba gestionada y dirigida por la I.T.T. que además de exportar el capital, los medios económicos y los procesos de control del trabajo, exportó un modelo de trabajo basado en la discriminación sexual probado previamente en países americanos.

 Comienza así un proceso de feminización de categorías laborales: primero la actividad de telefonista y posteriormente también los servicios de atención al público. Vendían estos trabajos como un reto nuevo para las mujeres y justificaban que eran trabajos para mujeres porque había que poseer las “aptitudes” de amabilidad, abnegación y serenidad, que se atribuían tradicionalmente al sexo femenino. Las condiciones que tenían estos cargos eran muy duras, con una disciplina inflexible, salarios más bajos y jornadas más largas que el resto de trabajos en la empresa.

 ¿Porqué las mujeres aceptaban estos puestos de trabajos teniendo en cuenta las condiciones? Porque se les estaba dando la posibilidad a muchas de ellas de salir de su hogar donde estaban recluidas dedicadas a las labores domésticas y se les estaba dando la posibilidad de demostrar que efectivamente ellas también podían realizar los mismos trabajos que los hombres (ya que esos puestos de telefonistas o de atención al público habían sido previamente realizados por hombres que ahora querían aspirar a más y encontraron en las mujeres la posibilidad de delegar esos cargos).

 Esta realidad que vivieron las mujeres en los inicios de la Compañía Telefónica Nacional de España entraba en contradicción con la Constitución de la República Española (en la que se establecía que un puesto de trabajo se alcanzaba según mérito y capacidad) y con los reglamentos dictados por los sindicatos; pero tanto una como los otros fueron cómplices silenciosos de la discriminación sexual en el mercado de trabajo (prácticamente como ahora…).

Fuente: Ministerio de Cultura e Instituto de la Mujer.: El trabajo de las mujeres. Serie debate. Madrid, 1987.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s