La inflación y la Burbuja especulativa.

En esta última entrada, quiero hablar sobre la Inflación y la burbuja especulativa. Me he decidido por estas dos definiciones porque me llaman bastante la atención cada vez que las nombran en las noticias y debates.

Espero sea de ayuda y así poder despejar algunas dudas sobre dichos términos económicos.

Inflación

La inflación es el aumento general y continuado en el tiempo de los precios. Las causas que la provocan son variadas, aunque destacan el crecimiento del dinero en circulación, que favorece una mayor demanda, o del coste de los factores de la producción (materias prima, energía, salario…). Si se produce una baja continuada de los precios se denominan deflación.

Consecuencias de la Inflación.

La inflación tiene muchas consecuencias negativas. A pesar de que la existencia de inflación controlada (algunos gobiernos la utilizan) puede aumentar el nivel de empleo al corto plazo, la estabilidad de precios es fundamental para el desarrollo de una economía y en el largo plazo esta es perjudicial.

En primer lugar, el deterioro del valor de la moneda es perjudicial para aquellas personas que cobran un salario fijo, como los obreros y pensionados. A diferencia de otros con ingresos móviles, estos ven cómo se va reduciendo su ingreso real mes a mes, al comparar lo que podían adquirir con lo que pueden comprar tiempo después. Otro de los efectos nocivos es la distorsión de precios relativos. Esto se debe a que cuando se realiza emisión de moneda, la misma ingresa en circulación en determinados puntos: proveedores del Estado, empleados de la administración pública. Los cuales gastarán ese dinero en aquellos bienes y servicios que consideren valiosos. Por lo tanto los precios no aumentarán en la misma proporción, ni tampoco simultáneamente.

Los precios son fundamentales en el desarrollo de una economía de mercado, ya que envían señales tanto a productores como consumidores. Una distorsión en los mismos, provocará cambios en las decisiones de los agentes, se realizarán inversiones y transacciones que en otro momento hubieran sido considerados no rentables y la distribución del ingreso se verá afectada. La inflación es perjudicial para aquellas personas acreedoras de montos fijos, ya que el valor real de la moneda decrece con el tiempo y su poder de compra disminuirá. Contrariamente aquellos deudores a tasa fija se verán beneficiados, ya que su pasivo real irá disminuyendo.

Como consecuencia de los puntos anteriores, surge lo que se suele denominar “inflación autoconstruida”. Este fenómeno consiste en trasladar el aumento de precios hacia delante en el tiempo, esto es así ya que las personas esperan que la inflación continúe como en períodos anteriores. Así se genera un espiral inflacionario, en el que se indexan contratos, se aumentan los sueldos y los precios por expectativas futuras.

Burbuja especulativa.

Una burbuja especulativa es un proceso económico por el cual un activo (un bien o posesión) se revaloriza continuamente fuera de cualquier lógica económica durante un tiempo prolongado y a tal nivel, que es de esperar que se produzca una fuerte corrección a la baja de su valor.

Durante ese proceso económico que conlleva un tiempo, el valor del bien se aleja del valor teórico de mercado debido a la especulación. La especulación es pues, la causa fundamental de la formación de una burbuja.

La aparición de especuladores provoca que éstos actúen como intermediarios entre los agentes que producen el bien y los que lo consumen haciendo que el precio del bien no refleje adecuadamente su “escasez relativa real” es decir, el precio del bien deja de ser una señal eficiente de escasez del mercado.

La acción de los especuladores es sencilla. Se dedican a comprar el bien, lo almacenan un tiempo determinado y posteriormente se deshacen de él vendiéndolo a un precio superior (si esto es posible). Esta dinámica se retroalimenta por la acción de numerosos factores que intervienen en el ciclo especulativo y que confieren una inercia al precio tales como por ejemplo: las expectativas de los agentes implicados, la capacidad de reacción de la oferta, la fiscalidad de las alternativas económicas, etc…

La burbuja se desarrollará pues en 2 fases fundamentales, una ascendente del precio provocada por la entrada de especuladores, que hará que se eleve la producción por encima de lo deseable, y una descendente en la que, la retirada de especuladores provoca que aparezca un exceso de producción provocando una espiral descendente de producción-precios.

Las consecuencias de este desajuste son nefastas, ya que no solo se limitan al mercado en cuestión sino que sus efectos se extienden a otros mercados afectando al tejido socio-económico y directamente al empleo.

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  1. Estimada compañera, gracias por tu aportación, considero de gran importancia el ser consciente de a qué hacen referencia determinados términos económicos.
    En cuanto a la inflación, y teniendo en cuenta que una situación de estancamiento es casi imposible, en mi humilde opinión, considero que en situaciones económicas como la que estamos pasando en España, una situación de inflación, no puede resultar de todo perjudicial al menos hasta que la situación se vuelva a estabilizar, obviamente a unos niveles no muy elevados y al ser posible controlados para que esta se mantenga estable. Esto podría contribuir al consumo actual, ya que si las familias esperan a un futuro para adquirir bienes y servicios los precios de estos no serán los mismos que se dan a día de hoy, y de esta manera se estaría contribuyendo a una reactivación de la economía en general, al verse incrementada la demanda y suponer una mejora en el tiempo del mercado laboral.
    En relación con la burbuja especulativa, decir que tu explicación refleja bastante bien lo que es y lo que supone para la economía mundial, y a la vista está lo que ha provocado la burbuja inmobiliaria en nuestro país después del estallido de ésta en Estados Unidos.

  2. Querida Munoz2015

    Gracias por tu aportación. Me ha resultado muy instructiva. A mí, como a ti, y supongo que a muchas de nosotras nos pasa que hay cosas que no nos llaman especialmente la atención —entre ellas están éstas de las que nos informas en tu trabajo—, probablemente porque se sitúen en la vertiente fría de la economía, que es como la cara norte de las montañas. Las mujeres tendemos a mirar a ese mundo (el de la economía) desde la perspectiva de quien ve en él la posibilidad de procurar el bienestar social mediante la utilización —más humana que mercantilista— de los medios de producción. Pero es verdad que es conveniente que comprendamos esos términos y los manejemos correctamente.
    Me parece entender que lo nocivo de la inflación no es tanto que los precios suban (hecho imposible de desvincular del curso del tiempo), como que lo hagan de una manera descompasada al incremento en la retribución del trabajo, lo que se traduce en una mengua en el poder de adquisición. Esta mengua, si hablamos fronteras adentro (de un país), se traduce en una pérdida en la calidad de vida de los ciudadanos al reducirse la capacidad de compra de bienes de consumo. Y si el consumo se reduce, la economía se ralentiza. Por la misma razón, cuando el consumidor no es un ciudadano sino un país extranjero que compra nuestros bienes de producción, el incremento desmedido de los precios hará que sus gobernantes los busquen en mercados más baratos, resintiéndose la balanza comercial del país al perder un cliente. De nuevo, a falta de compradores la economía (la producción) se ralentiza. Por tanto, cuando la inflación se acompaña de pérdida de poder adquisitivo —dentro o fuera de las fronteras nacionales— no se pueden esperar más que efectos negativos.
    En cuanto a la burbuja, entiendo que es el caso extremo de la inflación. Se trataría de una inflación artificialmente provocada por desalmados piratas financieros que por su ambición sin límites, y a sabiendas de sus nefastas consecuencias —lo estamos viendo cada día en la televisión con los desahucios de casas que no se pueden pagar—, no se recatan a la hora de manipular el mercado. Espero, al menos, que tras el estallido de la última burbuja inmobiliaria hayamos aprendido la lección: ¡CUANDO CREAS QUE NO ES JUSTO EL PRECIO QUE TE PIDEN POR LO QUE QUIERES COMPRAR, NO LO COMPRES! Es difícil actuar así, pues si todos lo hacen tiendes a pensar que eres tú quien está equivocado. Pero si todos conseguimos interiorizar esta idea, el efecto inmediato sería la caída de la demanda, y sin demanda no hay alza de precios, y sin ella no hay burbuja.

    Gracias Munoz 2015 por tu trabajo y un saludo.
    Paloma.

  3. VUELVO A INTRODUCIR ESTE COMENTARIO (que ya dejé en el foro el 27 abril 2015 en 11:02 pm) PORQUE PARECE QUE NO SE HA CARGADO

    Querida Munoz2015

    Gracias por tu aportación. Me ha resultado muy instructiva. A mí, como a ti, y supongo que a muchas de nosotras nos pasa que hay cosas que no nos llaman especialmente la atención —entre ellas están éstas de las que nos informas en tu trabajo—, probablemente porque se sitúen en la vertiente fría de la economía, que es como la cara norte de las montañas. Las mujeres tendemos a mirar a ese mundo (el de la economía) desde la perspectiva de quien ve en él la posibilidad de procurar el bienestar social mediante la utilización —más humana que mercantilista— de los medios de producción. Pero es verdad que es conveniente que comprendamos esos términos y los manejemos correctamente.
    Me parece entender que lo nocivo de la inflación no es tanto que los precios suban (hecho imposible de desvincular del curso del tiempo), como que lo hagan de una manera descompasada al incremento en la retribución del trabajo, lo que se traduce en una mengua en el poder de adquisición. Esta mengua, si hablamos fronteras adentro (de un país), se traduce en una pérdida en la calidad de vida de los ciudadanos al reducirse la capacidad de compra de bienes de consumo. Y si el consumo se reduce, la economía se ralentiza. Por la misma razón, cuando el consumidor no es un ciudadano sino un país extranjero que compra nuestros bienes de producción, el incremento desmedido de los precios hará que sus gobernantes los busquen en mercados más baratos, resintiéndose la balanza comercial del país al perder un cliente. De nuevo, a falta de compradores la economía (la producción) se ralentiza. Por tanto, cuando la inflación se acompaña de pérdida de poder adquisitivo —dentro o fuera de las fronteras nacionales— no se pueden esperar más que efectos negativos.
    En cuanto a la burbuja, entiendo que es el caso extremo de la inflación. Se trataría de una inflación artificialmente provocada por desalmados piratas financieros que por su ambición sin límites, y a sabiendas de sus nefastas consecuencias —lo estamos viendo cada día en la televisión con los desahucios de casas que no se pueden pagar—, no se recatan a la hora de manipular el mercado. Espero, al menos, que tras el estallido de la última burbuja inmobiliaria hayamos aprendido la lección: ¡CUANDO CREAS QUE NO ES JUSTO EL PRECIO QUE TE PIDEN POR LO QUE QUIERES COMPRAR, NO LO COMPRES! Es difícil actuar así, pues si todos lo hacen tiendes a pensar que eres tú quien está equivocado. Pero si todos conseguimos interiorizar esta idea, el efecto inmediato sería la caída de la demanda, y sin demanda no hay alza de precios, y sin ella no hay burbuja.

    Gracias Munoz 2015 por tu trabajo y un saludo.
    Paloma.


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