Economía doméstica femenina

A pesar de los cambios que se están produciendo en nuestra sociedad, es imposible negar que la economía doméstica sigue recayendo sobre la espalda de las mujeres que, en muchos casos, además de traer un salario a casa (consecuencia en muchas ocasiones de la crisis que acontece a nuestro país y por la cual los salarios se han visto reducidos y han provocado el empeoramiento de la calidad de vida de gran parte de la sociedad) realizan una jornada de 24 horas 7 días a la semana durante el resto de sus vidas siendo madres y esposas.

Si ya de por sí las mujeres tenemos interiorizado este papel de ama de casa, existen determinadas herramientas que ayudan a perpetuar esta sociedad patriarcal en la que vivimos puesto que los hombres siguen ocupando las esferas de poder y no interesa un cambio de papeles que, claramente, les perjudicaría. Me refiero, entre otras, a la publicidad. Y, por ello, aprovecho esta entrada para dejaron un artículo de el periódico El País que trata la evolución de la publicidad (con respecto a la mujer) desde el año 1950 hasta nuestros días.

http://smoda.elpais.com/moda/mujeres-y-publicidad-ha-cambiado-algo-desde-1950/

Si bien es cierto que la mujer comienza a ocupar distintas esferas de trabajo que, décadas atrás, era impensable que abarcase, el hombre no se ha introducido en la economía doméstica. Esto perjudica a las mujeres que, en más de una ocasión, se sienten sobrepasadas por la carga de trabajo que supone responder a las exigencias laborales de una sociedad sexista y sacar adelante la economía familiar que, además de no estar remunerada, está poco o nada considerada en nuestra sociedad.

¿Y qué pasa con las mujeres que deciden compaginar ambos trabajos y dividir las tareas domésticas entre con su pareja? Es cierto que cada vez es más frecuente encontrarnos a papás que llevas a sus hijos e hijas al médico o van a las tutorías de los colegios, sin embargo, la sociedad tiende a pensar que el padre lo hace debido a que la mujer está descuidando el hogar y no le queda otro remedio que hacerlo puesto que ese no es el papel que le corresponde. Vamos progresando, pero tenemos tan asumidos los roles de género que como mínimo nos extrañamos al ver estas situaciones. Esto es consecuencia de la educación y los mensajes que nos bombardean constantemente desde que nacemos hasta que morimos. Los anuncios que ofertan productos de limpieza siguen teniendo como protagonista a la mujer que, como dice el artículo, “Ahora ves a mujeres en publicidad representando roles profesionales de todo tipo, como por ejemplo doctoras, sin embargo, el énfasis sigue siendo su papel en el hogar, ya sabes con el soy cirujana pero ahora mismo mi principal preocupación es lo sucio que está mi suelo”.

thAOH3TI6S

Ahora parece que lo que se pretende es perpetuar la nueva imagen de “super woman” y que la mujer puede con todo y no es así. Somos personas, no heroínas. Tenemos problemas, preocupaciones y fracasos como cualquier persona y no, no podemos sacar todo adelante. A pesar de ello, sigo siendo optimista, creo que vamos avanzando pero que hay que hacer las cosas como es debido. Apostar por un reparto justo y equitativo de las tareas entre los miembros del hogar, dar el valor que tiene al trabajo doméstico y, desde el Estado, proyectar distintas ayudas que liberen a la mujer de tanta carga y les permita compaginar su carrera profesional con su trabajo en casa.

Espero que os guste.

Saludos.

Anuncios

Un Comentario

  1. Claramente, los discursos mediáticos y publicitarios construyen patrones culturales sexistas, reproducen estereotipos de género y naturalizan desigualdades hacia las mujeres. Pero como sabemos estos discursos son discursos sociales que evocan, resignifican y perpetúan concepciones instaladas en las sociedades en que vivimos. Más aún el discurso publicitario expone el mensaje que sabe el público consumirá.
    Así que las publicidades pese a la incorporación de la mujer al mundo laboral sigue reproduciendo estereotipos de la mujer como ama de casa; las tareas del hogar y los cuidados siguen recayendo sobre la responsabilidad de las mujeres. Gran parte de los hombres de hoy “ayudan” pero es la mujer que debe esforzarse por compatibilizar su vida familiar, profesional y personal y recae sobre ella la presión social de hacer todo perfectamente, la mujer deber ser la super woman, no puede ser menos en el mundo profesional ni descuidar a su familia y al hogar.
    La doble jornada naturalizada en la vida de las mujeres no sólo implica una cuestión horaria temporal, sino que además reproducen la lógica de perfección impuesta para lo femenino: ser exitosa en el trabajo, la mejor cocinera y ama de casa, una madre dedicada y super cool, tener el cuerpo ideal, estar siempre bella, ser una buena amante, etc. De esta manera la conciliación entre la vida laboral, personal y familiar se está construyendo como una nueva presión para las mujeres, pues en los hombres la palabra conciliación representa sólo un asunto legislativo.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s