LIDERAZGO FEMENINO = MAYOR RENTABILIDAD

Parece que muy poco a poco vemos pequeños avances en materia de igualdad de género, sin embargo, estos avances son excesivamente lentos. Las mujeres siguen ocupando los empleos menos remunerados y más precarios, por todo ello siguen teniendo mas probabilidades que los hombres de ser pobres. Si seguimos con este ritmo, se calcula que harían falta 170 años para que hombres y mujeres alcancen el mismo índice de ocupación, tengan el mismo salario por el mismo empleo y un igual acceso a los puestos directivos.

Mujeres-por-la-equidad-de-género

Aunque las políticas traten de paliar, en cierto modo, las desigualdades en el mundo del empleo; esta tarea resulta casi imposible si no se cambian las mentalidades de la sociedad. Concretamente en el mundo de la empresa, ese gran motor económico en el que la gran mayoría de puestos directivos esta ocupado por un hombre ¿qué beneficios aporta que las mujeres ocupen cargos directivos?

Un estudio del Instituto Peterson para la Economía Internacional y el Centro de Estudios EY, elaborado a partir de 21.980 empresas de 91 países, afirma que las empresas en las que hay, al menos, un 30% de mujeres en puestos directivos son más rentables que las que no poseen presencia femenina. Además, las empresas que incorporan mujeres a los cargos directivos aumentan en hasta un 6% sus beneficios netos.

Que las mujeres ocupen cargos de responsabilidad en las empresas influye, como hemos visto, en los beneficios de esta, pero ¿por qué? En primer lugar, no debemos olvidar que somos la mitad de la población, por tanto, una presencia femenina aporta una visión diferente, y, esto repercute directamente en que mayor parte de la población (clientes) puedan sentirse identificadxs. Otros beneficios del liderazgo femenino, según Yolanda Portolés, son:

  • Mayor capacidad para comunicarse con los demás, y, “mano izquierda” para abordar temas delicados.
  • Capacidad para convencer sin obligar, en ocasiones a partir del ejemplo propio.
  • Facilidad para reconocer los éxitos ajenos, no se refiere a que los hombres no sean capaces de reconocer los éxitos ajenos, sino a que lo exteriorizan menos que ellas.

¿Se os ocurren otros beneficios que aporten las mujeres cuando ocupan cargos directivos?

Enlaces consultados:

https://www.oxfam.org/es/informes/una-economia-para-las-mujeres

http://www.lavanguardia.com/economia/management/20160308/40289257839/mujeres-empresa-liderazgo-dia-de-la-mujer-conciliacion.html

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  1. Gracias, compa, por tu post. Son datos bastante curiosos e interesantes.

    Sin embargo, tus palabras me han llevado a pensar: ¿es este liderazgo, el de la rentabilidad empresarial, el que debemos perseguir desde el feminismo?
    Sustraigo de las ideas que citas de Yolanda Portolés, que lo único que “se ha cambiado”, es la figura del jefe malo por la de mejor jefa. Sin duda es una ventaja, pero repito, ¿es esta la solución que debe perseguir el feminismo?

    Evidentemente, todo dependerá de cómo cada una de nosotras entendamos el movimiento. Desde mi posición, y apoyándome en los postulado de la economía feminista que hemos estudiado yo soy de las que cree que, como feministas, nuestro objetivo no debe ser el de ocupar el puesto de los hombres y hacer igual o mejor su trabajo. Si no que debemos transformar el sistema. Utilizando las palabras que ha expuesto la compañera Mª Ángeles en el post precedente a este, nuestras acciones deben sostener “que la economía no solamente funciona en base al objetivo de maximización de las ganancias, sino también al trabajo orientado a la provisión de cuidados de las personas y a la solidaridad.” Es decir, que para mí, las mujeres que lleguen a puestos directivos no tienen que hacer más rentables a las empresas; al contrario, deberían de hacerlas menos jerárquicas, más sociales, más cuidadoras del proletariado, etc.

    De este modo, respondiendo a la cuestión que planteas al final de tu post, diría que actualmente los cargos directivos ocupados por mujeres, desgraciadamente, puede que beneficien a las empresas, pero no se me ocurre un beneficio social destacable siempre y cuando ese cargo directivo no se plantee la estructura empresarial imperante.

    Un saludo,
    Raquel. H.M.

  2. España es uno de los países que sigue reflejando la diferencia abismal que existe entre el número de puestos que ocupan las mujeres dentro de una empresa, el cual resulta claramente muy inferior al número de puestos que ocupan los hombres dentro de la misma. Esta diferencia se acusa, en mayor o menor medida, en función de las regiones y los sectores a los que se haga referencia. De igual modo, queda patente cómo la mayoría de las empresas de nuestro país se encuentran muy lejos de alcanzar la cuota de representación femenina establecida para las empresas, que es del 40%.

    Los sectores financiero, sanitario, de servicios públicos y telecomunicaciones presentan los mayores porcentajes de mujeres en cargos ejecutivos, que oscilan entre el 16-18% en puestos ejecutivos y el 12-14% en puestos de dirección. Por su parte, las áreas de actividad relacionadas con las materias primas, la tecnología, la energía y los servicios industriales presentan una representación femenina menor, con un 10%-12% y un 8%-10%, respectivamente. Estos datos me han resultado especialmente llamativos y es que, a día de hoy, los sectores en los que muy levemente comienza a observarse un incremento de la presencia femenina, hacen alusión a los trabajos en los que tradicionalmente se ha relegado a la mujer: Administración de finanzas, los cuidados a la familia y a las personas dependientes y la prestación de servicios, entre otros.

    Queda claro, compañera, que aunque comience a evidenciarse la rentabilidad de la presencia de la mujer en las empresas y en cualquier puesto de trabajo, todavía nos queda mucho camino que recorrer para que la subjetividad de paso a la imparcialidad a la hora de tener valorar la capacidad, preparación y valía de las mujeres en las empresas.

    Fuentes consultadas:
    http://www.ciospain.es/capital-humano/las-empresas-con-mujeres-en-los-puestos-de-direccion-son-mas-rentables

  3. No es ningún secreto que, en la mayoría de empresas, hay una mínima presencia femenina en cargos directivos. Sin ir más lejos, en España solamente 1 de cada 10 altos directivos son mujeres. Llamamos “techo de cristal” a esa barrera invisible que impide a las mujeres obtener puestos de responsabilidad, a pesar de tener estudios y experiencia. No se trata de un impedimento legal, de cumplir o no cumplir una cuota o de una regla no escrita. Es simplemente una realidad. En la mayoría de empresas, sea de forma intencionada o simplemente por seguir una tendencia tradicional, no hay un número significativo de mujeres que ocupen cargos de responsabilidad.
    Existen numerosos expertos que sostienen que la presencia femenina en las altas esferas empresariales aporta un valor añadido en términos de perspectiva, educación y comportamiento. Comparto con tu aportación, Mariquilla,las capacidades que citas de las mujeres según Yolanda Portolés, pero aún comparto más la opinión de la compañera Raquel en cuanto a la necesidad de transformar el sistema. El feminismo no pretende la superioridad de la mujer con respecto al hombre, sino la igualdad entre ambos. Por tanto, si afirmamos que una empresa será mejor guiada con representantes femeninas, en parte estamos poniéndonos por encima de los hombres, que es la actitud la cual le criticamos a ellos constantemente, la superioridad.


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