El telar de las mujeres: estafa piramidal y feminismo ‘new age’

Enmarcado en el apartado de perspectivas y propuestas feministas o las economías feministas que apuestan por otras economías como las que Cristina Carrasco detalla en sus escritos, pero que el capitalismo utiliza como otra herramienta para  lucrarse sin tener en cuenta la lucha feminista sino que lo vende como merchandising del feminismo, como si éste fuese un producto más del mercado.

“Se disfraza de sororidad, de economía alternativa y de red de apoyo entre mujeres. Según sus difusoras, su objetivo es conformar un tejido solidario de mujeres que luche contra “el sistema financiero patriarcal” y permita a sus miembros mejorar su economía. Tras su éxito en Latinoamérica, el Telar comienza su expansión por España”.

Este es el encabezado de un artículo de la revista Pikara Magazine, revista que trata temas sociales, culturales y políticos con una mirada feminista. Son un grupo de periodistas, blogueras y estudiantes que construyeron un espacio donde pudieran comunicar desde una perspectiva feminista y que han pasado de ser una web a tener una revista en papel autoeditada que aporta una mirada crítica e interseccional del mundo que nos rodea, a la vez que  quieren ser útil siendo un agente más de transformación social que acompañe a los movimientos sociales difundiendo sus reivindicaciones, sus prácticas y sus alternativas al sistema capitalista y desde ésta última reivindicación presento éste artículo que desmonta la falsa idea de lucha feminista que vende la conocida estafa piramidal y donde la autora del artículo se introdujo en un telar para corroborar las sospechas de timo enmascarado de feminismo. Al igual que hacen las grandes marcas como Zara o Bershka que venden camisetas de Girl Power que se sostienen de mano de obra barata de mujeres precarizadas.

Para entender el “telar de las mujeres” hay que retrotraerse a los años ochenta en España donde el sistema de economía piramidal obtuvo su mayor auge a través de cadenas de cartas. Las invitaciones para formar parte de estas cadenas incluían instrucciones y un listado de nombres y cuentas corrientes. Si querías unirte a la pirámide, debías ingresar 5.000 pesetas a la primera persona de la lista y, con recibí en mano, dar otras 5.000 al amigo que te había invitado. A continuación debías difundirlo a familiares y conocidos eliminando al participante al que le habías hecho la transferencia y añadiéndote a ti al final de la lista y vuelta a empezar desde abajo donde en algún momento recibirías dinero de personas que quisieran participar en la pirámide y de cuya lista eras la primera. El dinero obtenido no era declarado con lo que suponía una microeconomía sumergida en negro, pero los sistemas piramidales tienen un crecimiento no sostenible: siempre acaban colapsando en un plazo de tiempo corto. Cuando el número de participantes deja de ser proporcional al número de personas en lista, decenas, cientos o incluso miles de miembros no llegan a ver ni un solo céntimo.

La versión perversa de esta estafa es el Telar de Mujeres porque se apropia de cierta terminología del feminismo y se disfraza de sororidad, de economía solidaria alternativa y de red de apoyo entre mujeres, pudiendo resultar atractiva para muchas. Para vender el telar se habla desde la horizontalidad y retorno a través de la idea de círculo. Cada telar está constituido, una vez se halla completo, por quince mujeres. En el centro está la llamada Mujer y por debajo de ésta hay dos mujeres a las que se denomina Tierra. En el siguiente nivel encontramos a las cuatro mujeres Viento y, finalmente, a las más desafortunadas, las Mujeres Fuego, que han de ser ocho. La mujer que se halla en el centro es la que va a recibir el dinero que la pirámide genere. Las mujeres tierra, mientras, se ocupan de vigilar la labor de las mujeres viento, que tienen la encomienda de invitar a más mujeres a formar parte del telar, para que éste se vaya nutriendo por la base y sus miembros vayan ascendiendo sucesivamente de nivel. La idea, según quienes lo difunden, es conformar un tejido solidario de mujeres, al margen de los bancos, que luche contra “el sistema financiero patriarcal” y permita a sus miembros mejorar su economía, asegurando que todas acabarán alcanzado la cúspide.

En el artículo se relata la experiencia en primera persona de la autora y cómo se desentraña toda la estafa y su lenguaje individualista que es lo contrario a una economía colaborativa o solidaria: no hay un intercambio equitativo de productos o servicios, sino una inversión inicial y la promesa de una gran ganancia posterior; no hay un interés por aumentar la calidad de vida de las clases más desfavorecidas tampoco una idea política de fondo que lo sustente, que ponga en valor lo colectivo o que priorice unos casos sobre otros: las mujeres de economías desahogadas lo tienen más fácil para lucrarse, mientras las precarias podrían quedar más empobrecidas.

Anuncios

  1. Muy interesante la aportación respecto a la pirámide, con “cara” de supuesto “telar feminista”. Busqué más informaciones y encontré un artículo publicado, en abril de 2017, en la revista brasileña AZMINA, la cual produce reportajes respecto a la situación en que se encuentran las mujeres en el país. El reportaje enseña el vídeo (enlace abajo) que es presentado a las mujeres invitadas a participar. Está cargado de un discurso de supuesto empoderamiento, cooperación y ayuda.
    Compara el “regalo económico” al apoyo en que los países se dan, en ámbito internacional, en situaciones de catástrofes. Defiende que “regalar es recibir” y cuestiona como el regalo de 1200- 1400 euros a la mujer ‘agua’ puede peorar la vida de la mujer ‘fuego’, puesto que se hace por el bien común y la solidariedad entre las mujeres (supuesta sororidad).
    Afirma, una y otra vez, que “no es un sistema de inversión, sino de cooperación” que ayuda a la mujer ‘agua’ y se refleja en si misma (la mujer ‘fuego’). Explica que el esquema es circular, espiral e infinito, creándose grandes círculos de solidariedad, prosperidad y sueños concretizados, es decir, el “telar de los sueños”.
    Las imágenes, la música, el discurso, en fin, toda la producción audiovisual coaduna para el estímulo de participación de “mujeres responsables y proactivas”.

    Revista AZMINA. Nos candidatamos para entrar na mandala da prosperidade, a ‘pirâmide feminista’. Obtenido de
    https://azmina.com.br/reportagens/nos-candidatamos-para-entrar-na-mandala-da-prosperidade-a-piramide-feminista/

  2. Muy acertada la reflexión, el capitalismo ha encontrado formas novedosas para apropiarse del trabajo de las mujeres acorde a sus necesidades, vínculos y formas de establecer relaciones, un ejemplo de ello lo constituye también las “ventas por catálogo”, las cuales utilizan empresas multinacionales para mercadear, comercializar, distribuir sus productos.
    Este tiempo de trabajo propone adaptarse a los tiempos de trabajo de las mujeres pudiendo por ello conciliar el trabajo de cuido y las labores domésticas, sin embargo no ofrece ningún tipo de garantías sociales a quienes laboran en dichas labores, al respecto un artículo que pueden seguir en el siguiente enlace hace una mirada en torno a la desigualdad con que estos se proponen casi en exclusividad a las mujeres.

    Tomado de: http://www.memoria.fahce.unlp.edu.ar/trab_eventos/ev.5417/ev.5417.pdf


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s