MUJERES EMPRESARIAS MACHISTAS

Tras recapacitar mucho he decidido que sería muy interesante salir un poco de la rutina de la exclusión a la que se ve sometida la mujer en el ámbito laboral y por ello os lanzo la pregunta de ¿Que os parece si hablamos de mujeres empresarias machistas?

Para ello me gustaría analizar un artículo y un vídeo de una empresaria llamada Monica Oriol, quien hizo unas declaraciones cuanto menos desafortunadas acerca de sus preferencias de contratación de mujeres.

El artículo mencionado es este:

http://www.noticiasdenavarra.com/2014/10/03/politica/navarra/maria-chivite-exige-la-dimision-inmediata-de-monica-oriol-por-sus-declaraciones-rebosantes-de-machismo

El vídeo en cuestión es este:

Analizando las declaraciones realizadas por la expresidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol suponen un verdadero ataque a los derechos de las mujeres y las múltiples trabas a las que se ven sometidas por el simple hecho de quedarse embarazadas.

Monica de Oriel alude a que las diversas legislaciones y regulaciones en materia de igualdad y de cobertura en el embarazo suponen la verdadera causa de la discriminación de la mujer en el mercado laboral. Según ella, se protege en exceso la figura de la mujer y del embarazo mermando de esta forma la productividad de la empresa y poniendo trabas a que éstas puedan desarrollar de una forma adecuada su carrera profesional.

Es bastante sorprendente el hecho que en las declaraciones de Mónica de Oriol justifique que en el ámbito privado sea más conveniente contratar a mujeres menores de 25 años y mayores de 45 años, ya que, son mujeres que no suponen un “problema” para la empresa al no estar en completa edad fértil. Posiciona en todo momento a la empresa como única perjudicada en el caso de tener en plantilla a una mujer embarazada, ya que, reduce la productividad en su puesto de trabajo y tras el período correspondiente al embarazo no va a volver al mismo punto en el que se encontraba antes.

Para Mónica Oriol la mejor situación en la que puede estar una mujer es siendo trabajadora para la Administración Pública, ya que, posee una mayor protección ante situaciones de embarazo y posterior lactancia que en el mundo privado. Además no han de preocuparse por la productividad ni por cumplir unos niveles en dicha Administración debido a que tengan una mayor o menor productividad siempre se les va a pagar lo mismo y siempre van a estar en la misma situación.

Bajo mi punto de vista considero que es una verdadera vergüenza que mujeres como Mónica Oriol justifiquen la exclusión de las mujeres en el mundo empresarial como consecuencia del perjuicio que pueden suponer para la empresa y la productividad el hecho de que se queden embarazadas. Además tras la lucha de muchas personas para poder conseguir legislaciones y regulaciones que protejan sus derechos durante el embarazo, declaraciones como ésta suponen un desprecio hacia ese esfuerzo aludiendo al discurso de que con este tipo de legislaciones no se alcanza la igualdad de hombres y mujeres.

Tras la polémica de estas declaraciones Mónica Oriol renunció a la presidencia del Círculo de Empresarios y realizó unas declaraciones lamentando sus declaraciones y justificando el motivo de su pensamiento. Se puede leer en este artículo:

http://www.elmundo.es/economia/2014/10/10/54379b7122601dfa668b4572.html

En estas declaraciones, Mónica Oriol justifica sus declaraciones con el discurso de que fue una alusión a la situación que las mujeres poseen en el mundo empresarial y que nuestra sociedad ha sido educada en un sistema Patriarcal que educa a los hombres por encima de las mujeres y a éstas poseer menos oportunidades por el simple hecho de serlo. Pretende realizar una denuncia de la situación de las mujeres y por eso realizó las declaraciones anteriores de la forma en que las hizo.

Aquí es donde me gustaría saber vuestra opinión compis…

Posiblemente debiera creer en las declaraciones realizadas por Mónica Oriol, pero no creo en la sinceridad de sus disculpas ni en la supuesta “denuncia” realizada de la situación que poseen las mujeres en el mundo empresarial. Bajo mi punto de vista, una mujer con 6 hijos en el mundo privado debe de saber de primera mano las inmensas dificultades que encuentran las mujeres para poder conciliar su vida familiar y su vida laboral, y es por ello que debiera de fomentar la contratación de mujeres en edad fértil para poder insertarse en el mundo laboral y poder acceder a una carrera profesional. Bajo mi punto de vista una mujer del mundo empresarial debería mencionar positivamente los avances que las diferentes legislaciones y regulaciones han supuesto para las mujeres y no condenarlas como las únicas culpables de las desigualdades de las mujeres y de la exclusión a las que se ven sometidas.

Para una mujer del mundo empresarial debería ser familiar el hecho de que tras un embarazo, es posible que la productividad de la mujer baje si no tiene posibilidad de conciliar, pero en ningún caso se relaciona con una disminución de la calidad de su trabajo. Es por ello que considero que Mónica Oriol ha realizado estas declaraciones para limpiar su imagen dado el prestigio que posee y sigue creyendo que una mujer menos de 25 años y mayor de 45 años son las más aptas para un trabajo en el ámbito privado.

¿Que opinión os merece las declaraciones de antes y de después? Creo que son para recapacitar…

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EL “GRAN CHOLLO” DEL TRABAJO DOMÉSTICO

Queridos/as compis;

Recapacitando acerca de lo que hemos tratado en las clases, se me ha ocurrido hablar acerca de este tema, ya que, analizando los diferentes documentos que tratan de darle una verdadera valoración económica al trabajo doméstico me quedo con la sensación de que esa aproximación nunca será 100% real, ya que el trabajo doméstico supone un verdadero chollo para la economía y ahora paso a explicar mis razones.

En primer lugar considero importante definir que es el trabajo.

Según Recio (1997) el trabajo es considerado como la actividad humana orientada a la satisfacción de necesidades a través de la producción de bienes y servicios, y cuya actividad puede ser realizada en diferentes contextos.

Para poder entender los diferentes contextos sociales en los que puede desarrollarse el trabajo es importante distinguir:

– Fuera del mercado:

  • Trabajo Doméstico
  • Trabajo Voluntario
  • Trabajo Esclavo
  • Trabajo Feudal

– Dentro del mercado

  • Trabajo Autónomo
  • Trabajo Asalariado
  • Trabajo Cooperativas

Analizando esta distribución me llama poderosamente la atención el hecho de que el trabajo doméstico este en la misma clasificación que el trabajo voluntario, el trabajo esclavo o el trabajo feudal, desvalorizando por completo lo que supone para la economía y la sociedad el trabajo doméstico. Pero vayamos más allá y definamos que es el trabajo doméstico para que este clasificado de esta forma.  Según Picchio (2001) el trabajo doméstico se define como el mantenimiento de los espacios y bienes domésticos, así como del cuidado de los cuerpos, la educación, la formación, el mantenimiento de las relaciones sociales y el apoyo psicológico a los miembros de la familia.

Teniendo en cuenta la importancia que el trabajo doméstico tiene para el desarrollo de las personas y para la sociedad en general es sorprendente que no se considera como un trabajo remunerado,  y a pesar de ello los beneficios que supone para la economía son enormes, tales como:

  1. Amplia la renta monetaria
  2. Expande el nivel de vida
  3. Produce trabajadores y trabajadoras
  4. Proporciona capacidades personales para que las personas sean productivas
  5. Facilita procesos de apaptación
  6. Absorben las tensiones

Dicho esto, ¿Que hay mejor que sacarle provecho al trabajo doméstico? ¿Que mejor chollo que recibir aquello que se necesita sin tener que pagar por ello? ¿Qué mas da si son las mujeres quienes más se encargan del trabajo doméstico? Pero, ¿Que pasaría si esto cambiase? ¿Qué pasaría si se empezase a remunerar los aportes producidos por el trabajo doméstico?

Bajo mi punto de vista se produce una gran desvalorización del trabajo doméstico y es que son las mujeres quienes en mayor medida son las encargadas del trabajo doméstico y todo lo que ello conlleva, y es que se produzca una discriminación en el ámbito laboral debido al gran número de horas que deben ocupar con las tareas del hogar y el cuidado de la familia que le impiden poder trabajar en el mercado laboral. A pesar de que tal y cómo se especifica en la EPA 2009/2010 se ha dado un aumento de la participación masculina en las tareas domésticas, sigue dándose una diferencia en cuanto a la participación en el trabajo no remunerado.

En concreto y siguiendo la misma EPA de 2009/2010 , un 91.9% de las mujeres dedican a tareas que tienen que ver con los cuidados y el hogar un total de 4 h y 29 min diarios mientras que en los hombres se reduce a un 74.7% y a 2 h y 32 min. Como se puede observar la diferencia es más que significativa, ya que, el gran número de horas que las mujeres mayoritariamente han de dedicar a las tareas domésticas les dificultan en gran medida el poder optar a un trabajo en el mercado laboral y a poder emplear su tiempo en otras actividades.

Pero estas trabas para las mujeres suponen un verdadero “chollo” para la economía, ya que, mantienen a las mujeres dentro del ámbito privado produciendo bienes y servicios a coste 0 que más tarde van a suponer verdaderos beneficios para la economía y la sociedad. Si bien es cierto que se pueden fomentar la elaboración y aprobación de algunas politicas que puedan contribuir de algún modo en el desarrollo familiar, pero suponen un mero parche al verdadero problema.

Las mujeres y permitidme que sólo hable de ellas, ya que, suponen la gran mayoría de población encargada de las tareas domésticas, se ven sometidas a una exclusión del mercado laboral, a poder vivir acorde a sus necesidades y sus deseos por tener que encargarse del cuidado de hogar y familias sin recibir por ello remuneración alguna. Así pues, considero que debe de seguir realizándose aportaciones y estudios acerca de la valoración real que ha de tener el trabajo doméstico y de este modo hacer sentir incómoda a la economía para que de este modo comienze a valorar aquello que está “exprimiendo” de forma totalmente gratuita pero ocasionando grandes consecuencias personales a la ciudadanía.

 

 

“SUPERMUJERES”

No se me ha ocurrido un día mejor para poder realizar esta aportación al Blog. Desde que me he levantado y he encendido el ordenador y abierto mis respectivas páginas de rigor, he sufrido un verdadero bombardeo de frases correspondientes al día de la madre. Frases cargadas de estereotipos y establecimiento de roles establecidos en nuestra sociedad. Algunas de ellas son:

 

 

 

 

Al observar y analizar el contenido de estas imágenes se puede observar la posición de la mujer dentro del hogar y la figura de autoridad que se le otorga al padre, al considerarlo como aquel que puede imponer leyes en el ámbito de la crianza de los hijos.

Haciendo alusión a esto, considero que es importante analizar el concepto de “supermujeres”, y es que en el caso del régimen mediterráneo, se le concede más importancia a cuestiones relacionadas con las instituciones estatales que a los cambios que se puedan producir de estas relaciones en las familias. En concreto, la infuencia de Esping-Andersen (1990) en este régimen no sólo se ignora el trabajo que la mujer realiza en el hogar como productoras de lo que se llama satisfacción vital (well-being) si no que no se tiene en cuenta el trabajo no remunerado que las mujeres realizan.

Es importante mencionar que en Europa del Sur las estructuras familiares siempre han estado basadas en el papel que el varón asumía el rol de autoridad y como principal proveedor de sustento a la familia, mientras que la figura de la mujer quedaba renegaba a funciones basadas en la reproducción y en el trabajo doméstico no remunerado.

A pesar de ello, tal y cómo dice Flaquer (1999), se esta dando lo que se conoce como “estrella menguante del padre” y es que las formas familiares están cambiando y puede relacionarse con una despatriarcalización de la vida familiar. Se observa que no sólo puede existir una figura de sustento para la familia y no tiene que ser necesariamente el hombre , intentando de este modo alcanzar el objetivo de igualdad de género en los hogares y promoviendo la mercantilización de las mujeres.

Sin embargo, cuando esta igualdad de género en los hogares no se produce y las mujeres se ven obligadas a compaginar las tareas del hogar y de cuidados con su introducción en el mercado de trabajo, surge el término de “Supermujer”.

Teniendo en cuenta que el término “supermujer” hace referencia al tipo de mujer mediterránea que ha sido capaz de reconciliar el trabajo no remunerado que realiza en su hogar con las inserción al mercado laboral y las tareas que desempeña. Es así, que el trabajo que estas mujeres han realizado, han facilitado que la economía del país se expanda y que por ente el gasto público se incremente, pero ¿dónde exactamente?

Se produce un incremento del gasto social, es cierto, pero no se tiene en cuenta el ámbito del hogar, ya que, pertenece al ámbito privado y por tanto no hay que “entrometerse”. Es entonces cuando surge el papel cambiante de la mujer refleja actitudes de “familismo ambivalente” (Saraceno, 1995). Este familismo ambivalente se traduce como la difícil conciliación entre las prioridades profesionales y las afectivo-familiares.

Tras estos conceptos teóricos, surge la cuestión de que a pesar que las formas de considerar el trabajo de hombres  y mujeres esta cambiando, nos seguimos encontrando con que en días como hoy, se aprecia una vez más las múltiples alusiones a madres luchadoras, madres que pueden con todo, “supermadres”, que se ven enfrentadas a la lucha diaria de compaginar la vida doméstica con la vida laboral. Sin embargo un aspecto que me llama la atención es que la cultura y la sociedad sigue transmitiendo ese mensaje de forma errónea, ya que, se sigue inculcando la idea de patriarcado en el que que la madre es a quien hay que acudir con aspectos relacionados con el hogar, con las tareas de casa, con el dinero como bien ejemplifican algunas de las imágenes mostradas, mientras que para aspectos relacionados con la imposición de castigos es al padre a quien se acude.

Bajo mi punto de vista, esta transmisión de ideas perjudica tanto al hombre como a la mujer, ya que, siguen estableciéndose estereotipos desarrollados por la sociedad que impiden a las personas poder avanzar hacia ideas más actuales y aprendiendo a tratar a hombres y a mujeres de la misma forma.

 

Referencias Bibliográficas 

  • Flaquer, Lluís. 1999. La estrella menguante del padre.  Barcelona, Ariel.

 

  • Moreno, Luis. 2003. Bienestar mediterráneo y ‘supermujeres’ . Unidad de Políticas Comparadas (CSIC),  1-16.