Mujeres, ¿la clave del éxito?

Os dejo una información que he recibido por e-mail en el día de hoy, y que quiero compartir con vosotras:

medirEl escritor Gabriel García Márquez dijo en una ocasión: “Lo único realmente nuevo que podría intentarse para salvar a la humanidad en el Siglo XXI es que las mujeres asuman el manejo del mundo”. Aunque se trate de una generalización demasiado simple para ponerla a prueba, el caso del fondo de inversión Audur Capital, una empresa creada y manejada por mujeres en Islandia, pareciera indicar que hay algo de cierto en esta afirmación.

Tras la crisis financiera global desatada el año pasado, la economía de la isla nación -en la que sólo viven 300.000 habitantes- comenzó a desmoronarse. Fusiones empresariales y quiebras bancarias se convirtieron en algo cotidiano e incluso el gobierno se vio forzado a renunciar. Sin embargo, en medio del colapso y el caos en que se sumieron cientos de instituciones financieras, Audur Capital fue una de las pocas que logró mantenerse en pie sin siquiera recurrir a la ayuda financiera del gobierno. ¿Cómo? y ¿por qué? Según le explicaron a la BBC Halla Tomsdottir y Kristin Petursdottir, directoras de esta empresa, la clave se encuentra en la participación de las mujeres.

La razón por la que es tan importante que exista un equilibrio entre hombres y mujeres es que éstas últimas aportan distintos valores, dicen. “Todo tiene que ver con poner en práctica nuestros propios valores”, añaden. Midiendo el riesgo Tener conciencia de los riesgos es precisamente uno de estos elementos que, en opinión de las directoras de Audur Capital, pertenece al mundo de las mujeres. “Nosotras somos muy cuidadosas. Somos conscientes de los riesgos, pero no los evitamos. Mientras que los hombres directamente asumen riesgos”. Además, dicen, “las mujeres traen más ideas. Piensan a más largo plazo, piensan en el equipo y no solamente en ellas mismas. Piensan más en la gente y ven oportunidades de negocios que a los hombres se les escapan”.

Por otra parte, sostienen Tomsdottir y Petursdottir, sienten menos temor a hacer el ridículo. Esta diferencia es crucial, porque “las mujeres están dispuestas a hacer preguntas tontas. Queremos entender. No vamos a asumir riesgos en algo que no comprendemos, por eso preguntamos: “”¿qué son las hipotecas de alto riesgo? o ¿quién va a devolverle el dinero a los bancos?”””. Pero con agregar una o dos mujeres a un comité directivo el problema del balance no se resuelve.

En opinión de ambas, si no hay un número considerable y (ellas creen que la clave está en el número tres) es lo mismo que nada: “Tener a alguna para aparentar equilibrio no sirve. Lo que se necesita es una verdadera diversidad. Sino, a la mujer en cuestión le dejas dos opciones: o quedar marginada o pertenecer. La mayoría elige pertenecer, ser aceptada y entonces comportarse como ellas mismas se hace mucho más difícil”.

Mujeres para superar la crisis Si bien gran parte del éxito de su empresa se debe a esta diferencia en las maneras de percibir el riesgo, así como en entender el concepto de ganancia en un sentido más amplio, también, argumentan las empresarias, hay una razón más pragmática que explica la importancia de tener mujeres en las juntas directivas. “El 80% de las decisiones sobre lo que se compra en una casa son tomadas por las mujeres. Tanto su capital humano como su capital financiero está creciendo, por eso es fundamental incluir a las mujeres en la toma de decisiones para entender mejor este mercado creciente”. Y aunque uno pueda o no estar de acuerdo con estos principios, Tomsdottir y Petursdottir cuentan con el aval de su propio éxito, sobre todo en un contexto donde el fracaso económico es la moneda más corriente. “Nuestros valores nos permitieron sobrevivir a la crisis. Triplicamos nuestra clientela, cuando todo el mundo la perdía. Todo esto lo logramos a través de la confianza que infundimos y los valores que defendemos”.

Si bien la experiencia de estas dos mujeres no puede menos que sorprender, no es la única institución financiera que parece funcionar mejor gracias a su particular demografía. Hay casos como el del banco Mann Deshi Mahila Sahakari en India, creado hace más de una década por mujeres y para las mujeres, que ha dado muy buenos resultados y también se han publicado no hace mucho tiempo informes, como el elaborado por la empresa Catalyst en Estados Unidos, que indica, por ejempo, que entre las 500 empresas más grandes del país, aquellas que cuentan con el porcentaje más alto de directoras reportan más ganancias.

No obstante, y pese a la abundancia de información sobre el aporte de las mujeres a la economía, las estadísticas continúan mostrando que éstas siguen teniendo mucha menor participación que los hombres en los ámbitos donde se toman decisiones y si bien se ha avanzado en términos de desigualdad laboral, la disparidad de género en este terreno sigue siendo asombrosa.

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¿Sólo es discriminación salarial?

Aqui os dejo otro texto de cortar y pegar.

Maquila: dos décadas de discriminación y esclavitud para las mujeres En las maquilas está prohibido embarazarse, orinar más de dos veces al día e incluso tomar agua durante la jornada de trabajo.

También esta vedado quejarse o faltar un solo día por enfermedad. 12-06-2009 – Estas razones son justificantes de despido para las guatemaltecas que laboran en la industria textilera de este país centroamericano, en establecimientos dirigidos, en su mayoría, por coreanos.

Para ellas, incluso, la edad es un inconveniente. Si rebasan los 35 años, son rechazadas de inmediato, mientras que las contratadas, regularmente entre los 16 y 30 años de edad, deben estar dispuestas a hacerlo en condiciones inhumanas. Hacinamiento, poca ventilación y a veces falta de sanitariosy agua potable son situaciones que deben enfrentar las mujeres al ingresar a esas galeras, donde muchas veces permanecen hasta 350 personas juntas. Y todo con tal de recibir, a finales de mes, un salario que resulta inferior al costo de la canasta básica e igualmente ínfimo al devengado por los hombres que realizan las mismas tareas que ellas, también bajo condiciones infrahumanas, pero sin padecer tratos tan crueles.

Según el Ministerio de Trabajo, las guatemaltecas en la industria textil reciben un sueldo equivalente a 110 dólares al mes, mientras el de los hombres es de 125 dólares. Ese ingreso le impide a la maquilera adquirir la canasta básica vital, estimada en 200 dólares, y ni pensar en la alimentaria, que cuesta al menos 400 dólares, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística (INE). Lilian Solís, de la Unidad de Género del Ministerio de Trabajo, comenta a SEMlac que esos puestos de trabajo son verdaderos sitios de esclavitud, en los cuales la discriminación de género ha permanecido desde hace más dos décadas. De acuerdo con su experiencia en la atención a las trabajadoras de maquilas, las historias que estas cuentan son de terror.

A ellas, que llegan a sumar 85.000 de los 121.000 empleados en las maquilas del país, se les humilla al momento de ser contratadas: las someten a un examen de orina para asegurarse que de que no estén embarazadas. La prueba se efectúa frente a uno de los supervisores para garantizar que no serán engañados con una muestra falsa. Otras formas de esclavitud van desde ponerlas a planchar nueve horas consecutivas, hasta trabajar bajo sonidos estridentes de música, con vistas a estimular la producción y así surtir los mercados internacionales. Evaluaciones psicológicas del Grupo Integral para las mujeres indican que las trabajadoras de maquila padecen trastornos por estrés. Por ejemplo, deben entregar la cantidad de prendas que les fijan al día; de lo contrario, reciben denigrantes maltratos verbales. Se trabaja bajo una enorme presión. Todos los días aumenta tanto la cantidad de piezas que los trabajadores se esfuerzan, se lastiman y, por supuesto, no llegan nunca a cumplir con dicha cantidad. “Por ende, tampoco perciben el salario anunciado”, indica a SEMlac MaritzaVelásquez, coordinadora general de la Asociación de Trabajadoras del Hogar, a Domicilio y de Maquila (ATRAHDOM).

Además, las maquilera se ven sometidas al acoso sexual, según devela el documento “Solo pedimos que nos traten como humanas”, presentado en 2007 y elaborado por la Fundación para la Paz y la Democracia Funpadem. Una encuesta aplicada entre 2005 y 2006 por la Funpadem a 516 trabajadoras de maquila, en la capital y un departamento del interior, determinó que persiste el acoso sexual y abuso, pero las empleadas no lo denuncian. Ellas contaron que el jefe de personal es quien capta a las adolescentes para consignarlas con el jefe de recursos humanos, que regularmente es un coreano, para sostener relaciones sexuales. Muchas ceden a los manoseos, propuestas indecorosas y arreglo de citas porque necesitan el empleo; de lo contrario, las despiden, agrega el documento. La gran mayoría tiene de uno a cinco hijos, son madres solteras o jefas de hogar, y necesitan alimentar a su familia. Informes del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas dan cuenta de que las mujeres que buscan ese tipo de empleo se encuentran entre la población más vulnerable.

La Encuesta Nacional de Comercio y Vivienda de 2006, la más reciente de su tipo, precisa que, en este país, ellas forman parte del segmento de seis millones de pobres, que viven con un dólar al día, y del millón que lo hace en condiciones de pobreza extrema. A eso se une que Guatemala es el país con la segunda tasa más alta de analfabetismo femenino en América Latina (34,6 por ciento). La Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) da cuenta de que, aproximadamente, medio millón de niñas entre siete y 14 años no están inscritas en la escuela primaria. Ellas, indica Solís, son el nicho ideal que los coreanos buscan para producir en sus maquilas. Velásquez, de ATRAHDOM, narra situaciones verdaderamente humillantes. Cuenta que, desde que llegó la industria textil, a las empleadas se les trata mal al punto de que, hasta la fecha, aún ni siquiera les permiten interrumpir su labor para efectuar el cambio de toalla sanitaria. Dejar de Ir al baño es también una parte del sacrificio, porque generalmente se mantienen cerrados los sanitarios. Tampoco se les provee de comedores ni guarderías, como establece el código de trabajo, destaca Velásquez. “Los empresarios no van a perder sus ganancias o la entrega puntual de sus pedidos nunca”, asegura. “Si a una trabajadora se le ocurre pedir permiso porque está enferma, la despiden, y no se detendrán a atender a una trabajadora que se desangre por un accidente en la fábrica”, agrega.

Por otra parte, los espacios de mando son eminentemente masculinos, se afirma en “Entre hilos y puntadas”, un estudio hecho en Centroamérica y República Dominicana y presentado el pasado año. Las mujeres no pueden aspirar a un puesto más que de operarias, analiza el texto e indica que, en este tipo de organización productiva en la región, existe una estructura vertical, donde están prohibidos los puestos de supervisión y gerencia para ellas. Velásquez aclara a SEMlac que, cuando se habla de esclavitud, tiene que ver con la obligación y la sumisión que las mismas mujeres y hombres trabajadores de maquila asumen, por la necesidad del empleo. Eso las obliga a las extenuantes jornadas laborales, como las horas extras impositivas; de no cumplirlas, no les pagan al séptimo día.

Testimonios de empleados de maquila recogidos por SEMlac dan cuenta de que ellas y ellos laboran entre las 10 y 16 horas, cuando la jornada en este país de la región, establecida por el código de trabajo, es de ocho horas diarias. En las maquilas habitualmente se labora de lunes a sábado. Pero, por supuesto, cuando aumenta la producción también tienen que trabajar los domingos, precisa Solís. La mayoría de la población en las diferentes ramas laborales, tanto del campo como de la ciudad, desconocen las leyes nacionales e internacionales que la protegen.

Por ello, la Unidad de Género del Ministerio de Trabajo intenta capacitar a las mujeres de la maquila en sus conocimientos laborales, ya que muchas no saben de leyes, e incluso desconocen hasta la dirección de su lugar de trabajo. Aunque se reconoce que la maquila textil es una alternativa de empleo para muchas guatemaltecas, ya sea como trabajadora directa en la fábrica o en la modalidad de empelo en casa, aún no se termina de regir por una ley lo suficientemente sustentable para apoyar a las trabajadoras.

Alba Trejo

Uita

Más monas y con menos cerebro

Parece mentira años y años de trabajo, para que una serie de revistas se dediquen a manipular a la juventud, de niñ@s los cuentos de hadas, y de adolescentes las series de televisión.

Nadie parece tener memoria histórica, o no nos interesa que nuestr@s jovenes conozcan cuanto han sufrido sus abuelas, que no tenían derechos, resulta curioso hace días una mujer me comentaba como tuvo un enfrentamiento en una entidad bancaria porque exigia sus derechos, y decía vamos a ver como es posible que pueda dictar sentencias y meter a alguien en la cárcel, y necesite que firme mi marido para sacar mi propio dinero del banco.

Los que han nacido en situación de derechos adquiridos, no se dan cuenta de lo importante que era ser mujer y poder acceder a la universidad, hoy que pueden no quieren, es más fácil ganar dinero siendo guapa y teniendo un cuerpo diez, lo importante es consumir y que no te discriminen por como te vistes.

Os dejo el resto de una noticia recogida, por si os parece oportuno hacer una pequeña reflexión.

mujer idealEscritoras, periodistas y directoras de publicaciones diarias empiezan a mirar con desencanto la banalización de la imagen de las mujeres que ofrecen las páginas de algunas revistas y periódicos, ya que falta coherencia en el tratamiento con los denominados logros feministas, que hasta hace poco auguraban una nueva etapa para las mujeres, porque ¿qué ha ocurrido con la buena fe y el optimismo de las feministas de los años 70? Las revistas para adolescentes y jóvenes son profundamente sexistas y sólo se centran en la imagen y el atractivo físico y casi ridiculizan todo lo demás, animando a tener el cuerpo de una estrella; pero como eso parece inalcanzable para la mayoría, el resultado son crisis de ansiedad, inseguridad y baja estima entre las jóvenes; aunque no es sólo preocupación por el físico, sino también la búsqueda de una apariencia provocativa, o sea, que se están resucitando los estereotipos de la sexualidad femenina que el movimiento feminista se esforzó en erradicar, en bien de las mujeres. La antes elegancia del papel cuché ha dado paso a la vulgaridad y a la provocación, a desnudar a actrices y a personas conocidas que no habían necesitado este recurso para triunfar. Parece que los medios de comunicación deberían ser más responsables y difundir imágenes más positivas, sobre todo por la gente joven y las adolescentes, que no son capaces de escapar a esa influencia.

El trabajo del ama de casa valorado en 87.865 euros anuales

Os dejo un artículo encontrado hoy, creo que interesante. “no es obra mia, solo el cortar y pegar”

Amas de casa: la controvertida lucha por conseguir una cotización social Un informe elaborado en EEUU fija el valor del trabajo del hogar en 87.865 euros anuales. El ministerio español de Trabajo, en 8.400. No quieren sueldo, sólo reconocimiento y derechos. 28-05-2009 –

Son psicólogas a tiempo completo. Limpiadoras, zurcidoras y educadoras reducidas a un simple género en la mayor parte de las ocasiones. Y así hasta más de 40 ocupaciones reconocidas por la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu). Estas mujeres, y algunos hombres valientes, son los auténticos pilares de nuestra sociedad y, a cambio, “no tienen ningún tipo de remuneración, salvo el amor”, indica Isabel Ávila, presidenta de la citada organización. No es poco, pero como el cariño —en el caso de que la afortunada lo reciba— es bastante complicado de cuantificar, el colectivo de amas de casa tiene un serio problema económico. Derechos por dinero

“Nadie se va a poner nunca de acuerdo sobre un sueldo base”, señala Ávila.El limbo salarial en que se encuentran las amas de casa comprende un abanico de reivindicaciones que va desde los 8.400 euros anuales hasta los 87.865. La cifra más modesta corresponde, evidentemente, a los gestores del fisco. Gemma, una ecuatoriana a las puertas del Inem, se conformaría: “No está mal, sobre todo porque ahora no hay nada”.

El ministerio de Trabajo calcula en una cifra no inferior a 600 euros mensuales una jornada laboral próxima a las 14 horas. Precisamente, un informe recogido en la Encuesta de Hábitos Americanos (ATUS por sus siglas en inglés) y disponible en la web especializada Salary.comaplica una tarifa de 16 euros a cada una de las 5.475 horas trabajadas cada año, obteniendo una remuneración total de 87.865 euros, 5.000 menos que en el caso de un hombre ante idéntica jornada.

Pese a la evidente necesidad de un sueldo justo, la batalla de las amas de casa se libra en otros páramos, conscientes de la inferioridad (no moral) de su posición. “A finales de los 80, un estudio de Ceaccu daba al trabajo en el hogar un valor de entre 150.000 y 210.000 pesetas de entonces”, recuerda Ávila, quien reconoce que “ahora no pedimos un salario, sólo pedimos que se modifique la ley para que las amas de casa coticen por una jornada interminable, sin fines de semana ni vacaciones”.

En la actualidad, hay unos cuatro millones de mujeres dedicadas en exclusiva a las faenas domésticas, una cifra que, sorprendentemente, no se ha reducido en los últimos años, los del cambio social y del modelo familiar. Aunque una cantidad importante de las llamadas mujeres todoterreno fallecen cada año tras un servicio fiel que no admite jubilaciones, el colectivo se nutre notablemente de sus compañeras trabajadoras. “Todos los años, muchas mujeres se ven obligadas a dejar su profesión para cuidar de sus hijos, padres… “, indica Ávila.

Así las cosas, las asociaciones de amas de casa se quejan de que nadie se ha dirigido a ellas para nada. Rechazan por igual las políticas relacionadas de PP y PSOE. La última protesta tiene como objetivo la ayuda de 100 euros que el Gobierno otorga por cada recién nacido. El insignificante e inofensivo billete ha devenido en un machete capaz de herir orgullos, ya que el Estado sólo paga por parto a las mujeres fiscalmente apreciables.

Tampoco hay que olvidar que la consolidada pensión de viudedad está justificada en la supervivencia de un colectivo marginado. Así lo considera Pablo, un albañil de 51 años que se ha visto obligado a ejercer de señor del hogar por el paro. “Es muy duro, te lo digo yo que he currado en el andamio. El problema es la falta de tiempo, que no te puedes poner con tu cerveza a ver la televisión porque tienes que hacer la cena”, señala. Bibiana al horizonte

El futuro no se presenta más soleado. Ni siquiera con la particular representación de la mujer que ejerce Bibiana Aído. “Igualdad no se ha dirigido a nosotras, parece que hablar de ama de casa es hablar de una figura demodé, es políticamente incorrecto, la gente se avergüenza al decir que es ama de casa. Pues hacemos un trabajo, y si éste no está retribuido, estamos hablando de esclavitud”, sentencia Ávila. No obstante, si la moral es la mayor de las fuerzas, ¿por qué no se hace nada? ¿Es imposible? El profesor del IESE Antonio Argandoña, duda poco: “¡Claro que se puede hacer! Pero, ¿de dónde sacamos el dinero? Quien va a pagar el sueldo del ama de casa es su marido, a quien van a subir los impuestos. Y mientras sea esa la redistribución de la renta… Imagine el soltero que paga y aún así tiene que plancharse la ropa. No se crea un euro nuevo, las mujeres no van a producir más por ganar un sueldo”, señala. “Además, no se incita al trabajo, porque es comprensible que estén en casa con el hijo pequeño, pero con 20 años… Tendría un coste administrativo brutal, porque tendrían que demostrar que no hacen ningún trabajo fuera de casa”, concluye. Testimonios Cecilia, ama de casa: “Lo merecemos: somos personas y trabajamos”

Cecilia es ama de casa y emigrante paraguaya. Dedica buena parte de su tiempo a pasear en el carrito a su pequeño Íñigo. “Es imprescindible que las amas de casa tengamos un sueldo ya”, afirma, “porque también nos merecemos, como seres humanos que somos y trabajamos, tener un sueldito aunque sea pequeño”. En lo referente al establecimiento de una cantidad no vacila demasiado: “¿Qué con cuánto dinero me conformaría? Pues con un mínimo de 900 euros al mes, ¡qué menos!”. Asegura conocer el informe de la ATUS, que cifra el valor del trabajo del hogar en 87.865 euros al año, y ríe sólo de pensarlo: “Es imposible. Pero, aunque a mí me ayudan con las faenas de la casa, no nos vendría nada mal un sueldo extra o una ayuda, que trabajamos mucho”.

Palmira, ama de casa: “Me ayudan poco, pero soy feliz con mi familia” Palmira tiene 50 años y ha sido ama de casa toda su vida. En su día, tuvo que abandonar sus estudios para formar una familia, “la ilusión de mi vida”, reconoce. Sin embargo, tanto sus dos hijos como su marido se acostumbraron pronto a su rol de mujer todoterreno. “Me ayudan muy poco, la verdad”, indica, “aunque yo soy feliz siendo de ayuda a mi familia”, concluye. En cuanto a la idea de establecer un salario para las trabajadoras del hogar, Palmira opina: “Me parece perfecto que alguien piense en reconocer el inmenso trabajo que tenemos, de sol a sol, sin horarios, sin fines de semana, sin vacaciones…” Incluso, va más allá: “87.865 euros al año para lo que hacemos las amas de casa me parece poco, porque estamos siempre dispuestas para todo”. Gemma, ama de casa: “Yo me conformaría con unos 800 euros al mes”

Gemma nació en Ecuador y desde que tiene uso de razón recuerda ser ama de casa. “Es un trabajo muy importante para la sociedad, porque alguien tiene que hacer las tareas del hogar”, señala. En lo referente a la posibilidad de establecer un salario para las trabajadoras del hogar, lo tiene claro: “Por supuesto que es necesario que alguien valore un trabajo que se hace en las casas y que en el caso de que tengas que contratar, cuesta un dinero importante”. Sin embargo, al ser preguntada sobre la estimación del ATUS (valoración de las tareas del hogar en unos 87.865 euros anuales), señala que “es demasiado” y que ella se conformaría “con unos 600 euros”, así que no se ve tan alejada de la valoración que hace el ministerio español de Trabajo. “Será porque ahora mismo no hay nada”, concluye.

Luis, kioskero: “El dinero del paro, para los amos y amas de casa” Luis ve en la posibilidad de remunerar a las empleadas del hogar una oportunidad única para reducir drásticamente los datos del paro. “Habría que pagar un sueldo a las amas de casa, pero también a los amos de casa”, puntualiza, “porque yo hago unas lentejas, unas judías, unos garbanzos… Todo. Lo que sea”, para continuar con la exposición de su teoría: “Como digo yo, el paro lo quitamos en dos días. No sé si sería o no una buena solución. Pero lo que tendríamos que hacer es cortar el paro, de forma que la gente que está cobrando el paro se queda sin cobrarlo y ese dinero se lo damos a las personas que están cuidando todo el día de sus hijos. Es una buena solución”. Y finaliza alarmado: “¿87.865 euros? Yo dejo el kiosco y me voy de empleado del hogar por ese dinero. Es algo excesivo”.

Carmen, gerente: “Aunque el marido ayude en casa, no es lo mismo” Carmen, de 45 años, es gerente de una asociación juvenil y, como tantas otras, tiene que enfrentarse a sus labores al finalizar el trabajo. “Cuando llegas después de tu jornada te esperan las faenas, y hay gente que se puede permitir el lujo de contratar a alguien, pero otra no podemos. Y luego el marido, pues sí, echa una mano, pero no es lo mismo”. También se muestra sincera y solidaria con las amas de casa: “Yo pienso que deberían cobrar, porque es un trabajo muy importante para que la familia salga adelante”, un apoyo con cabeza: “Tendría que pensarlo, pero lo de los 87.865 euros no me parece muy justo. Aunque el ama de casa no tiene horario, desde que se levanta hasta que se acuesta está trabajando, y si el niño llora, también hay que levantarse, son 24 horas”. Ruth, mujer trabajadora. “Como mujer, creo que deberían dar más ayudas”

Ruth es mujer trabajadora. Lleva, junto a su padre, el negocio familiar. Pese a ser compañeros, reconoce que su progenitor —y jefe— “no hace mucho en la casa cuando vuelve del trabajo. Todo el peso lo lleva mi madre”. En lo referente a la posibilidad de establecer un salario para las amas de casa, también lo tiene claro, al igual que casi todos los encuestados: “Sí, claro que estoy de acuerdo”. Y, sin embargo bromea cuando la cifra mágica, la de los 87.865 euros anuales por empleada del hogar, llega hasta sus oídos: “Con esas cantidades qué voy a decir, que como mujer me parece bastante bien y que deberían ofrecer más ayudas”. Sonríe y muestra toda su solidaridad con su madre, aunque confía en que su padre se aplique un poco más en las tareas caseras al llegar del trabajo. Eduardo, comercial: “Se trata de un trabajo que no tiene que ser pagado”

Eduardo lo tiene muy claro y su respuesta es tan segura como secante: “No se debe pagar el trabajo de las amas de casa. Rotundamente, no”. Conforme avanza la conversación, elabora una teoría muy interesante: “Las tareas del hogar no pueden ser remuneradas porque deben ser compartidas entre los miembros de la casa. No se puede cargar a una persona con todo el trabajo”. Sin embargo, en su pensamiento deja fuera a los cuatro millones de personas que se dedican exclusividad a las faenas de la casa. “Es imposible que haya gente que se dedique en exclusiva a ser ama de casa teniendo una hipoteca. Hoy en día, con los tiempos que corren, si tienes una hipoteca, los dos miembros de la pareja tienen que trabajar fuera de casa. Si no, no hay manera”, concluye totalmente convencido. Coral, auxiliar de vuelo: “87.865 euros al año es una cantidad exagerada”

Coral es auxiliar de vuelo, trabaja en el aire. Sin embargo, muestra su completa solidaridad con aquéllas que tienen su oficio entre cuatro paredes: “Claro que estoy de acuerdo en que las amas de casa tengan un salario por su trabajo”. En cuanto al informe hecho público por la ATUS, considera el supuesto salario del informe, de 87.865 euros, “un poquito exagerado. Será por la cantidad interminable de horas que se dedican a ello, o tal vez es que se han tenido en cuenta algunos trabajos cualificados, como profesionales”, se responde a su asombro. “Ahora, que se tenga que reconocer económicamente el trabajo que realizan, y que al menos tengan derecho a una pensión y a una baja, por supuesto que sí, pero esa cantidad que comentas está muy abultada”, finaliza.

Luis Rivas

La Gaceta

CC OO trabaja para combatir la discriminación

hombre-ricoComisiones Obreras denuncia que las mujeres salen perdiendo en todos los indicadores del mercado de trabajo. Las trabajadoras sufren discriminación en temporalidad, retribución y acceso al empleo, por este motivo pretenden incorporar medidas para paliar estas diferencias en el Plan de Acción del 9º Congreso.

Desde el punto de vista de la temporalidad, si analizamos los datos estadisticos del Instituto de la Mujer, observamos que número de contratos realizados a mujeres en febrero de 2.009 representa un 46% sobre el total de los contratos, y de ellos el 45,94% son de carácter temporal

En cuanto a las retribuciones, sigue siendo cierto que cobrar el mismo sueldo por el mismo trabajo es algo que no esta al alcance de las españolas de momento, si analizamos la situación de dos trabajadores, Él trabaja ocho horas en el sector servicios. Ella también. Él ocupa un cargo de responsabilidad media. Ella también. Él tiene 10 años de experiencia. Ella, 12. El sueldo de él es de 2.000 euros mensuales. El de ella, un 26,3% menos. Es la diferencia salarial que, por término medio, existe entre hombres y mujeres, según la Encuesta de Estructura Salarial, del INE, hecha formacion-colegaspública en noviembre de 2008, con datos de 2006.

Las mayores divergencias entre las ganancias de ambos sexos se registraron en Aragón y Asturias y las menores, en Canarias y Extremadura. La diferencia también es evidente al comparar titulaciones similares: el salario femenino fue inferior en un 30% en todos los niveles de estudios, aunque hay más trabajadoras con estudios universitarios (26,8%) que trabajadores (17,2%). discriminacion-salarial

Para la presidenta de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias (FEDEPE), Carmen Sanz Chacón, las cosas empeoran en los escalones altos del organigrama, ya que las retribuciones no son públicas ni se rigen por convenio. “Como el nombre del cargo es distinto, las diferencias pueden llegar al 40%”, afirma. Y ahí está una de las trampas.

¿Y qué podemos hacer para acabar con el problema? La solución la propone Almudena Fontecha, secretaria para la Igualdad de UGT: “De forma individual, se puede presentar una demanda de vulneración de derechos fundamentales, por vulneración del derecho a la igualdad y no discriminación por razón de sexo, ante el juzgado de lo social. Además, es conveniente denunciarlo ante la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Si la Administración constata la discriminación, se habrá cometido una infracción muy grave y se sancionará a la empresa”.condicionantes

El plenario de Secretarías de la Mujer de CCOO de todo el Estado, ha  abordado las estrategias en materia de género que se incorporarán al Plan de Acción del próximo 9º Congreso Confederal del sindicato.

 Nos encontramos en un cambio de ciclo económico que añade más riesgo a las personas en situación de precariedad, fundamentalmente mujeres, jóvenes e inmigrantes, ha manifestado Carmen Bravo, secretaria confederal de la Mujer de CCOO, por lo que  El Plan de Acción recogerá varios capítulos dedicados a trabajar para la estabilidad en el empleo; vigilar la seguridad y riesgos psicosociales (que afectan más a las trabajadoras); desarrollo de la Ley de Igualdad (sobre todo en lo referente a los tiempos de trabajo y la conciliación); medidas para favorecer el empleo femenino; vigilar la situación de la población inmigrante; fortalecimiento de la formación permanente (y su adecuación a los sectores productivos y de valor añadido) y la cohesión social.

 Todo ello, según Carmen Bravo, hace que CCOO asuma mayor responsabilidad ante las demandas de igualdad y para lograr avances en la creación de la red de centros de educación de 0 a 3 años, de la red de atención a la dependencia y por la eficacia de los instrumentos que velan por la protección del empleo, como la inspección de trabajo

 

Mi propio pensamiento económico

trenEl reconocimiento del trabajo doméstico realizado por las mujeres dentro de la economía es obvio, añade valor al trabajo remunerado del varón, cuya misión ha sido la de proveer con la fuerza de su trabajo ingresos a la unidad familiar, siempre ha supuesto un coste de oportunidad, pero ese tren ya paso.

Yo a veces pienso que hubiese sucedido si las mujeres en vez de aportar “la dote” (recuerdo para las más jóvenes que era una cantidad que se pagaba al marido para colaborar alpago-mujer1 sustento de la nueva familia, además ellas aportaban el ajuar, es decir, ropa de cama, toallas, etc), enfin si se trataba de comprar una mujer para su uso, disfrute y servicio, no debería haber sido al contrario y recibir la mujer una cantidad mensual por tales servicios. Quizás ahora no estaríamos hablando del reconocimiento del trabajo doméstico y de cuidados, sino que hubiesemos partido de una situación bien distinta, nuestra lucha estaría ya situada en una negociación del convenio colectivo matrimonial, que recogiera nuestro derecho a percibir 2 días más de vacaciones por cada 10 años de matrimonio, porque los 30 días fueron un logro en 1931, la lucha por un salario digno no sería una teoría, sino que nuestros sindicatos se habrían ocupado de regular la maternidad, que se ha tenido que hacer mediante una ley orgánica, esas mínimas condiciones laborales hubiesen favorecido de forma diferente nuestro acceso al mercado laboral. Porque nuestro convenio colectivo también contemplaría nuestro acceso al mercado laboral. Alguna pensará ingenua de ella ¿te olvidas del amor?, eso no existía entonces, daba igual se pertenecía a una clase social y había que mantenerla a toda costa, ese era el momento de haber cambiado el papel de la mujer en la economía, aunque hubiese sido un simple precio como mercancia.

mujer-y-textilPorque en definitiva, allí empezó el comercio de mujeres decentes y que nadie se escandalice, porque iban vírgenes al matrimonio, no hablo de prostitución, hablo de la venta de un bien llamado mujer, que contribuia al estado de bienestar con la fuerza de su trabajo y su mano de obra como cocinera, asistenta, enfermera, niñera, maestra, y otras tantas funciones, y entoncés había pago en especie, ¿porqué vender una hija que iba a ser tan productiva como para cuidar a unos padres en la vejez? El trabajo de la mano de obra siempre ha tenido precio, excepto el femenino, pagaban por desprenderse de una mano de obra utilísima y necesaria, ya que era capaz de generar mano de obra y además en caso de necesidad para las clases más humildes eran mano de obra barata.

Pero la historia no fue así, en vez de luchar por ser mercancia y conventirnos en un objeto de consumo, quisimos ser buenas hijas, amantes esposas, excelentes madres, simplemente por amor, y además tambien tuvimos la necesidad de aprender a ser valoradas, de tener un salario para poder sobrevivir si necesitabamos mantener a nuestros hijos, nuestros esposos caían enfermos, o morían, porque despues empezamos con querer realizarnos como personas, y accedimos a una doble jornada, a un doble empleo que siempre se considero y aún se sigue considerando complementario al salario masculino.

mujer-muy-formadaEs posible que comparadas con un caballo de pura raza utilizado únicamente como semental, las mujeres salgan peor paradas en la comparación. Los potrillos alcanzan un importante valor en el mercado, los hijos pueden ser directores generales, pero nadie paga por ellos, ellos cobran por el trabajo que realizan. Por las hijas, bueno, eran una ruina, había que casarlas y deshacerse de ellas pronto, ocasionaban un gasto a la familia pero a pesar de que han permitido la perpetución de la especie, ninguna economista feminista ha conseguido todavia el reconocimiento y contribución REAL a la economía del trabajo doméstico y de cuidados que realiza la mujer, todo se queda en simples teorías y en análisis de los distintos sistemas económicos, porque la economía también es cosa de hombres, aunque haya muchas algunas mujeres que necesitan que nos las olvidemos por su reinvindicación, y argumentación sería y profesionalmente planteada como fueron Priscilla Wakefield, Julie Victoire Daubié que analizó los problemas sociales y económicos que llevaban a situaciones desesperadas de probleza a la mujer. También Barbara Bodichon y Harriet Taylor defensoras de la igualdad legal como objetivo prioritario para conseguir la cambiar la situación de las mujeres. Y para finalizar no me gustaría olvidarme de Sheppard, que lucho por el reconocimiento y valoración del trabajo doméstico, ni de Margared Reid para todas ellas mi más sincero agradecimiento, en las que me he basado para realizar una critica del tema desde una perspectiva un tanto irónica, y espero sinceramente no haber molestado a nadie.

Trabajo feminizado o trabajo masculinizado ¿esa es la cuestión?

Realizando un pequeño informe sobre la diferencia salarial entre hombres y mujeres, he podido constantar que en todos los estudios y publicaciones siempre se recogen datos sobre la edad de las trabajadoras, el estado civil, el número de hijos, y para finalizar el nivel de estudios.

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Es evidente que para el acceso al empleo lo fundamental de una mujer son los datos que corresponden a su vida privada, datos que se suponen estan protegidos por la Ley 15/99 y su divulgación puede ser objeto de sanción, pero no obstante si dicha información no es facilitada en la entrevista de trabajo, la cualificación profesional ya no es necesaria ponerla de manifiesto.

Por lo tanto para acceder al mercado laboral la mujer debe reunir una serie de requisitos imprescindible, fundamental ser joven en un 89,4% de los casos con edades comprendidas entre los 20-29 años, soltera y preferiblemente sin pareja, debe tener como mínimo una titulación universitaria, buenos conocimientos informáticos, y además es conveniente que sepa idiomas, una profesionalmujer-estudiando totalmente formada, pero que no será bien remunerada, porque según las informaciones recogidas de las Empresas de Trabajo Temporal, en la mayoría de los casos el conocimiento de idiomas no es necesario, y lleva aparejado un plus retributivo que no se recoge posteriormente en el recibo de salarios.

Nuestra profesional afortunadamente accede a su puesto de trabajo, todo un logro en los últimos años y ahora todo un reto para cualquiera, pero ahora tendremos que tener en cuenta a que tipo de puesto de trabajo ha tenido acceso, ya que como todas sabemos, existen dos categorías los puestos masculinizados en donde una mujer tiene que demostrar su valía y además son mejor remunerados, y además debe imponerse a un grupo de hombres que no están dispuestos a obedecer las órdenes de una mujer, o bien, una profesión feminizada y por tanto de bajo salarios.

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Si la elección se ha centrado en un sector masculinizado podemos encontrarnos con comentarios como los siguientes:

“Creo que puede haber un punto de frustración en el sentido de carreras donde las mujeres estan empezando a introcirse, que empiezan sus estudios con unas ganas y luego tienen vetado al acceso al mundo profesional.  La verdad es que esto lo percibo más en los ciclos formativos, donde se las impulsa a que estudien  para determinados oficios (automoción, fontanería) a los que luego no pueden acceder profesionalmente, porque no hay empresa que las contrate (Intermediadores/as laborales)”

“En el sector de la contrucción lo notas, el hecho de tu decirle a un hombre cualquier cosa no es lo mismo un hombre que una mujer, tú como mujer parece que tienes que imponerte muchísimo más, eso a un hombre no se lo hacen y en el sueldo tambien hay diferencias (Licenciada)”

“Es lo que decía ella no te toman en serio, a lo mejor te ven y eres una mujer y supongo que será por eso, les cuesta más creeerte o a lo mejor obedecer una orden que te da una mujer o alquien que es más  joven. (Licenciada)”

Sin embargo, por extraño que parezca la situación es inversa, es decir, si un hombre accede a un puesto de trabajo feminizado, lo único que hace es darle prestigio, lo hemos leído ya en los análisis de algunas compañeras, hablo de modistos, cocineros, peluqueros, trabajos que han realizado y siguen realizando las amas de casa, y que se consideran tareas domésticas, coser, cocinar  y peinar, pero algunos de los hombres que realizan estas profesiones típicamente femeninas, gozan de renombre internacional,  pero si las realiza una mujer se considera que tiene unas habilidades y conocimientos innatos, y por tanto no son valoradas en los convenios colectivos, que generalmente son negociados por hombres. Prueba de que la inserción del hombre en el mercado laboral no ofrece tanta dificultad la tenemos en la siguiente frase: 

“Cuando hice la diplomatura en educación social, sobre todo para centros penitenciarios o colectivos conflictivos, preferían a los chicos, porque pensaban que las chicas eran más débiles en ese sentido. En mi promoción por ejemplo eran 8 chicos, se incorporaron todos al mercado laboral en puestos relacionados con la diplomatura, cosa que las chicas acabaron cada una donde pudo. (Licenciada)”

Para finalizar, si eres mujer y eliges un trabajo feminizado sera un trabajo mal pagado, si eliges un trabajo masculinizado tendrás muchas dificultades para entrar en el sector. Lo mires por donde lo mires la cuesta es siempre más empinada y ascendente, y simplemente hemos visto las condiciones del acceso al trabajo de una joven soltera titulada. Mucho ánimo para las que no reunimos ese pérfil

 

Fuente: Acceso al mercado laboral de las tituladas superiores en España: empleabilidad y cualificación. Instituto de la Mujer. Secretaria General de Políticas de Igualdad.

El fútbol sigue siendo cosa de hombres

Margaret Gallagher, autora de un proyecto de investigación sobre los medios de comunicación y el género, reconoce que ella misma ha sufrido discriminación por ser mujer, y que según sus propias palabras “”En la escuela nos alentaban a pensar acerca de un rango muy restringido de carreras para estudiar que tendían a ser de un bajo nivel social y muy mal pago. Una mujer realmente tiene que luchar para quebrar la barrera mental creada por este tipo de condicionamiento. Como por ejemplo, cuando trabajé en una Universidad, la gente que llamaba a mi oficina (que compartía con un colega del sexo masculino) generalmente asumía que yo era la secretaria o la asistente. De hecho, yo ocupaba un puesto superior al de mi compañero. Y así sucesivamente… Una está constantemente luchando para ser tomada en serio en el rol de mujer profesional. Esto es algo con lo que la mayoría de los hombres no tienen que lidiar”.

alumnos_del_master_de_comunicacic3bdn_y_periodismo_deportivoEsta es una imagen de los alumnos que están cursado el Máster en Comunicación y Periodismo Deportivo de la Escuela de Estudios Universitarios Real Madrid-Universidad Europea de Madrid, de la segunda promoción que comenzó sus clases el pasado mes de octubre. A mi parecer según se desprende de la fotografía, parece que existe cierto condicionamiento a la hora de acceder a una profesión muy prestigiosa y bien remunerada y avalada por un Club de Fútbol, quizás para no ser mal pensadas podemos imaginar que la foto la está realizando una compañera.

El fútbol como el “Veterano” es cosa de hombres, ese era el famoso eslogán de una marca de coñac, claro que estamos hablando nuevamente de condicionantes que impiden el acceso a una profesión masculinizada y bien remunerada, pero claro qué mujer puede llegar a codearse con los jugadores de élite en este país, no tenemos nivel, creo que si existen mujeres a las que les gusta el fútbol, que existen algunas comentaristas deportivas, pero de eso a traspasar la barrera del Real Madrid debe existir un abismo

De la pagína del máster he recogido el perfil del alumno y los objetivos, curiosamente la directora es una mujer, pero no se contempla en ningún momento el lenguaje no sexista.

 Perfil del participante

 El Máster Universitario en Comunicación y Periodismo Deportivo va dirigido a profesionales en activo que quieren vincularse al periodismo deportivo y liderarlo en el nuevo entorno laboral que las televisiones, las tecnologías digitales y los diarios deportivos han configurado. También se dirige a deportistas de alta competición que se han fijado una nueva meta profesional en el mundo de la comunicación.

 Es además una excelente oportunidad para licenciados en Periodismo y Comunicación Audiovisual que buscan una sólida especialización en un postgrado con una muy alta perspectiva de empleabilidad.

Objetivos

 El objetivo esencial es capacitar plenamente al alumno para el ejercicio del periodismo, con una visión global orientada al deporte, lo que garantiza su empleabilidadperiodistas-la-sexta2

Es evidente que la presencia de la mujer en los medios de comunicación es insuficiente, y no nos ofrecen una imagen real de la situación de la mujer, pero sin embargo no todo es negativo, en España podemos encontrar una Asociación Española de Mujeres Profesionales de los Medios de Comunicación, (AMECO)  que nació en 1994 y está constituida por mujeres profesionales de los distintos medios de comunicación (prensa escrita, radio, televisión y prensa on line) así como de gabinetes de información y agencias de publicidad. Y su objetivo es ser un foro plural de opiniones y experiencias, tratando de visibilizar positivamente la imagen de la mujer en los medios escritos y audiovisuales. Asimismo entrega cada año premios “Lirio”  y “Cardo”, en reconocimiento a la presencia e igualdad de las mujeres. Una de las cadenas de televisión que han conseguido este premio Lirio es la Sexta por la presencia de mujeres como responsables de informativos y programas deportivos, ya que en la Sexta se ha apostado por la presencia de las mujeres una vez que se ha constrastado su valía profesional, y consideran que quieren seguir con ese ejemplo, porque tanto la información deportiva y la retransmisión de grandes acontecimientos deportivos se caractericen por la no exclusión de género.

Las periodistas españolas opinan que “Aunque parezca lo contrario, porque ya habemos muchas mujeres que damos la cara y mandamos, profesionalmente nos queda mucho por recorrer, sobre todo en cargos directivos y en influencia mediática. Estos premios ponen en evidencia cuanto queda por hacer”  nuestras espalolas tambien tienen sus propias experiencias, y consideran que “en general los compañeros periodistas tambien están muy concienciados con el tema de la igualdad” pero creen que “falla el diálogo social. Los protagonistas siguien siendo hombres, y son ellos los principales interlocutores políticios y sociales de las noticias. Necesitamos un cambio Social”.

La lucha fundamental de esta Asociación es que poco a poco todos los presentadores y todas las presentadoras tengan en cuenta la cuestión del genero, y podamos comprobarlo escuchando sus programas. 

ver artículo

 

 

Indicadores laborales básicos de la situación de la mujer en España y sus regiones

La profesora Cecilia Castaño dirigió un Proyecto de Investigación en el año 2002-2003 sobre “Indicadores laborales básicos de la situación de la mujer en España y sus regiones”, para ello se utilizaron los datos procedentes de dos fuentes estadísticas:

a) La Encuesta de Población Activa de 1994, 1998 y 2001. La población que forma parte de dicho estudio tiene en cuenta, la población en edad de trabajar, población activa, población ocupada y población desempleada, teniendo en cuenta las diversas comunidades autónomas, y excluyendo Ceuta y Melilla.

b) Los datos de la Encuesta de Salarios en la Industria y los Servicios del Instituto Nacional de Estadística de 1998 y 2000. En concreto, se han construido datos de ganancia por hora trabajada para las mujeres ocupadas en España y sus comunidades considerando la máxima desagregación que permiten los datos aportados por el INE, por categorías profesionales y sectores de actividad.

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La investigación se estructura en torno al estudio de la posición laboral de la mujer atendiendo a cuatro aspectos fundamentales:

a) Oferta de trabajo. Utilizando como indicador la tasa de actividad, definida como el cociente entre la población femenina activa y la población femenina en edad de trabajar, con edades comprendidas entre los 16 y los 65 años.

b) Demanda de empleo. Se centra en el colectivo de mujeres ocupadas, y teniendo en cuenta la edad, y los niveles de estudios considerados solamente en tres: estudios superiores, medios y bajos, incluyendo en la segunda categoría tanto la Formación Profesional como el Bachillerato.

Tambien se han tenido en cuenta el sector de la actividad, es decir, clasificado en primario, industria, construcción y servicio. En cuanto a las ocupaciones a veces se tiene en cuenta nueve categorias profesionales, directores, profesionales, técnicos de apoyo, administrativos, cualificados de los servicios, cualificados de la industria y la construcción, cualificados del primario, operarios y no cualificados.

c)Desempleo. Se ha utilizado para el estudio las mujeres desempleadas por regiones, la tasa de desempleo (mujeres desempleadas/población activa femenina)

d)Salarios. Se ha llegado a construir datos de ganancia por hora trabajada para las mujeres ocupadas en España y sus comunidades, a partir de los datos aportados por el INE, por categorias profesionales y por sectores de actividad.

 Las conclusiones con las que finaliza dicha investigación son las siguientes: 

* Oferta de Empleo. Existen grandes diferencias en los niveles de actividad por comunidades, siendo el norte, levante y Madrid las que presentan mejores tasas de actividad. Y en relación con la edad las mujeres comprendidas entre 25 y 54 años tambien tienen mayor participación laboral. A medida que aumenta el nivel de estudio tambien aumenta la tasa de actividad, y las no casadas, excepto en Galicia son el colectivo con mayor nivel de participación.

*Demanda de Empleo. La tasa de empleo es el porcentaje de ocupados respecto al número de personas en edad de trabajar, y refleja más fielmente el mercado de trabajo, y según los datos del 2001 el empleo femenino representaba el 41,7%, pero analizando por Comunidades se observa que alcanza un 50% en comunidades como Baleares, Cataluña, bajando a un 35% en Andalucía y Extramadura y llegando al 13% en Asturías y Galicia.

La media nacional se situa la tasa de empleo en un 52,5% las mujeres comprendidas entre los 25 y los 54 años, estando muy por debajo de la media Andalucia, Extremadura y Galicia.

En relación al nivel de estudios, la tasa de empleo llega al 70% en mujeres con estudios superiores en todas la Comunidades, excepto en Galicia que la mayor tasa de empleo se encuentra en los niveles de estudio más bajo y desciende enormente con niveles de estudio superiores.

El empleo femenino en el sector servicios representa el 48,9% y además es el sector que más crece y como consecuencia reduce la tasa del sector primario, en las dos Comunidades que tiene más importancia este sector como son Galicia y Asturias las ocupadas han pasado del 38,7% en 1994 a 19,4% en el 2001 y del 22% al 10% respectivamente. En Cataluña, Extremadura, Navarra y País Vasco el empleo en el sector servicios ha experimentado una bajada de aproximadamente un 3%.

*Desempleo. Las mujeres españolas se enfrentan a tasas de desempleo del 35% en Extremadura y de un 9% en Navarra, no debemos olvidar que estos datos corresponden al 2001. Las mujeres con más oportunidades de trabajo se situan en Levante, Aragón, Navarra, Madrid y Pais Vasco.

Las mujeres con edades intermedias, estudios universaitarios y experiencia laboral en el sector terciario y en tareas laborales no manuales cualificadas son las que tienen la tasa de desempleo más baja.

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*Salarios. Hay una gran diferencia por Comunidades, así Madrid, Pais Vasco, Cataluña y Navarra tienen una ganancia media por hora trabajada por encima del nivel medio del salario nacional, siendo Castilla La Mancha y Murcia las que presentan las peores ganancias.

En cuanto a la diferencias, se cree que estan basadas en la teoría económica, es decir, la estructura salarias es consecuencia de las diferencias productivas, y de las cualificiones del capital humano de las poblaciones. No obstante, se aprecia que las mujeres empleadas en los servicios presentan las menores ganancias medias. Pero del citado estudio se concluye que por regla general la diferencia salarial reside fundamentalmente en la comunidad autonóma, y no el sector de actividad ni el empleo desempeñado.

III Congreso de economía feminista

 La economía feminista como alternativa en un contexto de crisis, es el tema principal que se ha  tratado en el III Congreso de Economía Feminista, que se ha celebrado en Baeza (Jaén), donde mujeres de toda España y otros países como México y Colombia, se han reunido para mostrar realidades y experiencias que ya funcionan como un modelo alternativo 

http://www.upo.es/congresos/economiafeminista En este encuentro se ha puesto sobre la mesa el papel visible e invisible de las mujeres en la economía, la labor de la cooperación en el empoderamiento femenino y las alternativas existentes, con perspectiva femenina, para salir de la actual crisis financiera, ecológica y de cuidados.

  Las políticas de conciliación, la externalización del trabajo doméstico y de cuidados y la inmigración, la perspectiva de género en el mercado de trabajo, el gasto social que en España se destina a los inmigrantes extracomunitarios que trabajan en el campo, y las aportaciones de la mujer en el cuidado de la dependencia son algunos de los temas que se han debatido en las jornadas. Y en los últimos meses la economía mundial se encuentra sacudida por una tremenda crisis financiera que amenaza con generar un desorden global de incalculables consecuencias. También se ha hablado de alternativas como los bancos del tiempo y las experiencias de presupuestos con enfoque de género en América Latina.

En este contexto, no es realista creer que la humanidad podría salir adelante indemne limitándose a aceptar que las corporaciones, grupos sociales e individuos que detentan el poder realicen unos simples cambios de forma para que todo siga igual.
 
Por el contrario, es cada vez es más evidente que resulta imprescindible un cambio radical en la forma de pensar y de actuar.Para poder solucionar con éxito los problemas sociales más graves, se ha de incluir un nuevo concepto que ha de considerar no solo la producción de mercancías sino también la provisión de bienes, servicios y derechos; no solo los costes privados sino también las externalidades de todo tipo; no solo la esfera de los mercados, sino la del poder, las normas y los valores sociales; no solo la eficacia, sino también la justicia y la satisfacción integral de las necesidades de todos los seres humanos; no solo la competencia sino la solidaridad, el respeto mutuo y el amor.
 
Y si bien será necesario que ese concepto se construya transversalmente con la aportación de todos los enfoques teóricos y perspectivas ideológicas y metodológicas, es indudable que la economía feminista está en inmejorables condiciones para contribuir a su definitivo asentamiento.
 
Las jornadas han sido organizadas por el área de Economía Feminista de las Jornadas de Economía Crítica, con el apoyo de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla y el Instituto Andaluz de la Mujer, que han llegado a las siguientes conclusiones:
 
1. la crisis económica y financiera que amenaza el tejido social y el bienestar de las personas se superpone a otras crisis como las del cuidado, la ecológica, la del modelo económico y de desarrollo, así como la moral y la etica.
2. La crisis ataca directamente las condiciones de vida de las personas y sobre todo de los sectores de población más volnerables, incluyendo a las mujeres que no han sido responsables de las políticas ydecisiones que han llevado a esta situación.
3. Los responsables de esta crisis son las élites del sector financiero y emperesarial, así como los gobiernos que han impuesto las políticas neoliberales de las dos últimas décadas, siguiendo los postulados de la economía ortodoxa y patriarcal y del fundamentalismo de mercado.
4. Las medidas anti-crisis que se están adoptando pueden agravar las desigualdades ya existentes entre hombres y mujeres. Por ejemplo, enfatizando la inversión pública en sectores económicos en crisis -poco sostenibles como el del automóvil o el de la construcción-, y no, en infraestructura social -como educación, salud, cuidados y protección social.
5. La crisis implica un riesgo de intensificar la división sexual del trabajo y las desigualdades que genera. Pero tambien, representa una oportunidad y un desaf´´io para establecer nuevas formas de producción y consumo y de reorganizar las estructuras y relaciones del cuidado, estableciendo un reparto equitativo entre mujeres y hombres del trabajo remunerado y no remunerado. Esto se tendría que hacer con un aumento de la corresponsabilidad entre los distintos agentes involucrados en el bienestar social, inclyendo el Estado a través de un presupuesto público progresista que a través de los ingresos, gastos y beneficios fiscales redistribuya equitativamente los recursos -que garantice el acceso al crédito- , y sea coherente con el objetivo de la igualdad entre hombres y mujeres.
6. Como economistas feministas denunciamos la economía ortodoxa y el fundamentalismo de mercado, dominantes en las facultades de económicas y en las acciones de gobierno que nos han llevado a la situación de crisis en la que nos encontramos.
 
Por tanto, exigimos incluir una perspectiva feminista en los planes de estudio y la investigación, así como en la política económica y en las medidas anti-crisis que se están diseñando.