¿Cómo son las políticas de conciliación laboral en nuestro país?

Otro de los aspectos que nos aborda en esta asignatura son las políticas de igualdad de género. Por ello me gustaría escribir en este post sobre las políticas de conciliación en España así como los problemas a los que deben enfrentarse las mujeres en el puesto de trabajo.

En nuestro país, la conciliación del empleo y la vida familiar representa uno de los principales retos políticos para la mujer. Aunque la tasa de empleo femenino ha experimentado un “aumento progresivo” en España, siguen siendo las mujeres “quienes más asumen el cuidado familiar de los hijos y familiares dependientes”, según recoge el informe ‘La Conciliación de la vida laboral y familiar en España’ publicado por la ONG ‘Save The Children’.

Debemos tener en cuenta que la jornada de trabajo en España está regulada por el Estatuto de los Trabajadores y establece una jornada legal máxima no superior a 40 horas semanales de trabajo efectivo de promedio en cómputo anual. Normalmente, la jornada es de ocho horas diarias aunque por convenio colectivo se puede modificar el límite diario (establecido en 9 horas) siempre que se respete el tiempo de descanso entre jornadas.

Teniendo esto presente, nos encontramos con el primer problema y es que en España hay una tendencia hacia las jornadas laborales largas y una pausa también larga para comer. Estas largas horas de trabajo, divididas normalmente en una jornada partida, hacen que la gran mayoría de las mujeres no puedan compaginar la vida familiar y la laboral.

Conciliación laboral 2016

Este problema deriva en la falta de compatibilidad en lo que a horarios se refiere. La gran mayoría de las mujeres que trabajan fuera del hogar no pueden llevar a sus hijos al colegio, puesto que el horario de entrada a su trabajo se lo impide. Esto obliga a qué muchas familias dependan del aula matinal del colegio en el que esta matriculado su hijo o hija. En otros países europeos, sin embargo, las personas trabajadoras acuden a su puesto de trabajo mucho más temprano y acaban su jornada cuando la ciudadanía española se incorpora a la jornada de tarde. Existen grandes diferencias, ¿por qué entonces desde las grandes empresas y el Gobierno español no se empiezan a solucionar este tipo de problemas?

Pero todo ello no sólo se centra en el horario laboral, me gustaría hablar ahora de la baja por maternidad. Actualmente, el permiso de maternidad en España es de 16 semanas (cuatro meses) y el de paternidad que ya ha sido modificado es de 28 días (casi un mes). La baja maternal de España está entre las menores de Europa y además se encuentra muy alejada del permiso medio en la Unión Europea (28 semanas). Tras ella se encuentran Malta y Alemania (14 semanas), Finlandia, Bélgica y Eslovenia (15 semanas). En base a esta realidad, existen impedimentos a la hora de tener los hijos debido a la falta de facilidades para conciliar la vida laboral con la familiar.

Sólo con estos dos aspectos tratados, podemos hablar ya de discriminación de género hacia la mujer, puesto que normalmente ésta es la que está al cuidado de los hijos y del hogar y la que pretenderá reducir su jornada laboral y en la mayoría de los casos abandonar el puesto de trabajo por no poder compaginar ambas vidas. Según los datos del Barómetro Cisneros (2009), el 18% de las trabajadoras embarazadas sufre presiones por su empresa debido a su maternidad, el 16% de las trabajadoras son acosadas por reclamar los derechos que por maternidad les corresponde y cerca del 25% de las trabajadoras embarazadas de entre 18 y 25 años acaban siendo despedidas (éste último dato según las cifras de la Fundación Madrina).

Con todo ello es importante plantear una serie de medidas básicas con el objetivo de velar por la igualdad en el trabajo entre hombres y mujeres y allanar el camino hacia la conciliación laboral y familiar. Entre ellas me gustaría destacar el tele-trabajo, una medida que ya se está implantando poco a poco en nuestro país pero no al ritmo deseado. Esta medida permite el trabajo desde casa, lo que ahorra costes de desplazamiento y además aumenta la productividad. Por otro lado serían importante un cambio en los horarios, para que exista una mayor flexibilidad laboral.

Debemos plantearnos un reto colectivo, donde el papel de la mujer en el mundo laboral no se vea salpicado cada año por políticas que no permiten de ninguna de las maneras una conciliación efectiva y aumentan cada vez más la desigualdad de género.

“Expediente abierto a una guardia civil por ausentarse 10 minutos con el objetivo de atender una necesidad básica”

Así es. Seguro que todos habéis oído hablar de esta noticia en estos días. Uno de los titulares con los que la Vanguardia publicaba la noticia era el siguiente:

“Expedientada una guardia civil por ausentarse 10 minutos para ponerse una compresa”

El hecho ocurrió mientras la agente de la Guardia Civil se encontraba de servicio, haciendo labores de vigilancia junto con otro compañero. En un momento inesperado y debido a estas circunstancias, tuvo que abandonar durante unos instantes el coche patrulla desde donde realizaba tareas rutinarias y genéricas de vigilancia con el fin de “no manchar su uniforme ni el vehículo oficial”.

Justo en es momento apareció su teniente, que estaba realizando una ronda de inspección. Ante la demanda de explicaciones de su superior, la agente explicó la urgencia que había tenido, a lo que el teniente replicó a gritos: “A mí no me cuentes milongas, vas al baño antes o después del punto de control pero no durante”

Un acto de  la Guardia Civil en el municipio Aranjuez.

Pocos días después, el periódico 20 minutos, publicó una noticia en la que salía en defensa la Dirección General de la Guardia Civil alegando que la sanción a esta agente fue por no comunicar el motivo de su ausencia del lugar donde tenía que prestar servicio. Según la normativa, ante cualquier hecho de estas características se debe avisar con la suficiente antelación a los agentes superiores o quedar reflejado el motivo de la ausencia en una papeleta.

Con esta justificación, me veo obligada a intervenir, y me pregunto donde están los derechos que atienden a las mujeres en el puesto de trabajo ante una situación de tales características y una vez más podemos volver a abrir el debate sobre las desigualdades y diferencias que existen entre hombres y mujeres desempeñando la misma labor y en el mismo puesto de trabajo. Ante una necesidad de esas características, me parece que lo más adecuado es atender las mismas, sin necesidad de recibir ningún trato discriminatorio por parte de sus superiores.

Pero la noticia no acaba ahí, por otro lado nos encontramos con la publicación de El País, el cuál explica que el teniente se conformó en primera instancia con la reprimenda -aunque amenazó con expedientar a la guardia civil si volvía a ausentarse sin permiso durante su servicio – , pero pronto cambió de opinión.

La mujer, disgustada y nerviosa por el incidente, quiso hablar con su capitán para denunciar el comportamiento de su inmediato superior. Pero no fue recibida por ningún jefe. Por contra, fue informada de que debía seguir el conducto reglamentario y entrevistarse primero con su superior jerárquico, que era precisamente el mando al que pretendía denunciar. Cuando el teniente se enteró de que iba a ser denunciado, contratacó elevando un parte disciplinario contra la agente por “inexactitud en el cumplimiento de las órdenes recibidas”. Esto es, por ir al baño sin pedir permiso.

Debido a estos hechos, la agente de la Guardia Civil ha pedido que se active el protocolo de acoso laboral por el trato recibido ante estas circunstancias. De esta manera cabría preguntarse hasta qué punto es necesario pedir permiso para cubrir una de las necesidades más básicas de las mujeres y debemos plantearnos si este tipo de situaciones están contempladas en el estatuto de los trabajadores, con el objetivo de que acciones de tales características no resulten objeto de discriminación en el puesto de trabajo.

 

 

DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER #8deMarzo

Como sabemos, hoy 8 de Marzo, se conmemora el día Internacional de la Mujer. Aprovechando este día, quiero dejar una pequeña entrada para celebrar el mismo con el objetivo de mostrar la importancia de seguir luchando por nuestros derechos.

A continuación os dejo un artículo publicado por “El País Internacional” dedicado a 13 mujeres pioneras que allanaron el camino para poder llegar hasta donde hoy estamos.

En el siguiente enlace os dejo la noticia: http://elpais.com/elpais/2017/03/08/actualidad/1488927709_195706.html

Y me despido con una imagen dedicada a todas nosotras. ¡QUÉ VIVAN LAS MUJERES!

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Machismo en el Parlamento Europeo.

La semana pasada, escuchando las noticias en uno de mis medios más habituales, pude tomar nota de una crónica con una tremenda carga machista. Un polémico eurodiputado polaco defendía en la Eurocámara la brecha salarial por la “inferioridad” femenina. 

Uno de los titulares con el que aparecía la noticia era el siguiente:

Un eurodiputado polaco: “Las mujeres deben ganar menos porque son más débiles y menos inteligentes”

El polémico eurodiputado polaco Janusz Korwin-Mikke, conocido por sus comentarios racistas, sexistas y antisemitas, ha defendido este miércoles en la Eurocámara que las mujeres deben ganar menos porque son inferiores a los hombres, un comentario que ha provocado un encontronazo con la parlamentaria socialista española Iratxe García.

Algunos de tantos comentarios que hizo este señor, y que más me llamaron la atención fueron los siguientes: “¿Sabe usted qué papel ocupaban las mujeres en las Olimpiadas griegas? La primera mujer, ya se lo digo yo, ocupó el puesto 800. ¿Sabe usted cuántas mujeres hay entre los primeros cien jugadores de ajedrez? Se lo diré: ninguna. Por supuesto que las mujeres deben ganar menos que los hombres porque son más débiles, más pequeñas, menos inteligentes”, dijo ante el pleno de la Eurocámara Korwin-Mikke, europarlamentario independiente desde 2014. La referencia a la ausencia de mujeres entre los mejores jugadores de ajedrez no es casual. Korwin-Mikke practica este deporte habitualmente, pero en su comentario omite la desproporción en el número de practicantes, solo una mujer por cada 14 hombres. La húngara Judit Polgar llegó a estar entre los 10 primeros del ranking mundial.

Pero todo esto no quedó así, ya que una eurodiputada del PSOE, salió en defensa de las mujeres y pidió la palabra de inmediato para contestarle. Ésta dio una respuesta clara y contundente, respondiendo que “hoy en día las mujeres pueden representar a los ciudadanos en igualdad de condiciones y del mismo modo reivindicó que estaba allí para defender a todas las mujeres europeas de personas (si se le puede llamar así) como este señor”.

Este es sólo uno de sus tantos comentarios machistas, ya que todo ello no acaba ahí. Korwin-Mikke lamenta que las mujeres tengan derecho a votar porque tienen menos conocimientos de política que los hombres e incluso pone en duda las denuncias por violación. Un extenso historial de exabruptos que pone en pie de guerra a todas las mujeres, con el objetivo de luchar con tipos como este.

Este cruce de discusiones se produjo en el Parlamento Europeo mientras se llevaba a cabo un debate sobre la brecha salarial entre hombres y mujeres, donde me gustaría incluir como dato aprovechando este post, que es de un 16% de media europea y un 18,8% en España.

Desde mi punto de vista, este hecho debe tener consecuencias para este señor, puesto que no se pueden permitir estos tipos de comentarios en una institución como la Eurocámara, que tiene entre sus principios básicos la defensa de la igualdad, por encima de todo. No debemos dejar nunca de reivindicar nuestros derechos y pelear por la igualdad que debe existir en todos los sectores. Hoy en día hay que seguir luchando por esas mujeres que nos representan en el Parlamento Europeo y en muchos otros organismos, defendiendo por encima de todo la igualdad que tiene que existir entre hombres y mujeres.