HOMBRES Y MUJERES; MUJERES Y HOMBRES.

http://expansion.mx/mi-carrera/2011/11/22/los-hombres-tambien-son-discriminados

Para cerrar mi última entrada en este blog, decidí escoger este artículo aunque no exprese del todo aquello que me gustaría trasmitir. Nos centramos solamente en aquello que nos parece interesante o que de manera directa nos afecta. Pero ahora bien, pienso que esto no es cuestión de darle la vuelta a la tortilla, si no de sacar la tortilla de la sartén sin que se nos queme.

Es evidente que vivimos en un mundo machista (muy machista) pero el machismo no solo es cosa de hombres, el machismo es un tipo de cultura que nos imponen desde pequeños y pequeñas y que cuesta mucho eliminarla, sin ser la mejor forma culpar al hombre o  realzar a la mujer.

Estamos en un máster de género ¿no? ¿Por qué solo escribimos sobre la mujer? Si es verdad que la mujer es discriminada con mayor frecuencia en la mayoría de los casos. Y que a lo largo de la historia ha tenido un papel inerte. Pero también debemos interesarnos por la minoría que dejamos apartada y que también hacen las cosas bien. Hay muchos hombre que luchan por un mundo feminista, como es el caso de la noticia que expongo, que quieren limpiar sus casas y quedase al cuidado de sus hijos. Pero no es culpa de ellos mismos que no puedan hacerlo como creemos en la mayoría de los cosas, es culpa una serie de normas que no sé quién pone (mujeres y hombres, no solo hombres) y que no nos deja avanzar.

A veces caemos en el topicazo de culpar a la persona que no es culpable, de emprender una lucha en la que no debemos luchar. Esto no es cuestión de crear una guerra y que el sexo más fuerte sea el que gane, es cuestión de darnos la mano y juntos y juntas caminar hacia la lucha por ese mundo justo del que tanto hablamos.

Y perdonarme si no me explico bien ahora, estaré expuesto a vuestros comentarios. Pero creo que muchas de las mujeres que dicen ser feministas se equivocan con su definición, son mujeres hembristas que lo que pretenden es meter a hombres y mujeres en una balanza y que esas mujeres lleven el doble de peso. Qué no juzgo lo que sean o lo que no, critico que esa no es la mejor manera de conseguir la igualdad. Personalmente pienso que esto es una carrera de fondo, que soy el primeo que estudia un máster de género para intentar subsanar las diferencias existentes de hombres y mujeres en nuestra sociedad, pero también creo que si de verdad queremos conseguir algo debemos unirnos, por separado no hacemos nada, cada uno en su territorio tirando piedras al tejado del otro lo único que hacemos es alimentar esas diferencias que intentamos erradicar.

Somos hombres y también nos gusta ver crecer a nuestros hijos, ser maestros de educación infantil y limpiar nuestras casas (hablo de mi caso).

Soy hombre, soy feminista y apuesto por una la igualdad entre hombres y mujeres.

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NIÑAS Y ESCUELA

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Antes de leer este artículo no me había planteado de una forma tan directa las desventajas que tienen las niñas a la hora de sus emprender sus estudios. Si es verdad que la desigualdad de género la encontramos en cualquier lugar y en cualquier persona: en el panadero y en el parque; en la taxista y la tienda o en el camarero y en la calle.

Pero que la atención en el aula sea mayor en hombres que en mujeres no es que me costase trabajo creer esa información porque sé que es evidente, lo que me cuesta trabajo es entenderla. Entender que cuando un chico y una chica levantan la mano a la vez para intervenir en clase, el chico será el que tenga preferencia para comentar. En general se cree que las mujeres no son buenas en estas materias por lo que se le da más valor a la intervención del chico. Así como podemos observar que ellos son los dueños del recreo, siendo un espacio compartido y las niñas se quedan con un espacio muy reducido para hacer lo que ellas quieren. La proporcionalidad no es justa las niñas no deben ser relegadas a los rincones.

La predisposición de estereotipos que tenemos viene desde antes del nacimiento, ofreciendo una educación diferente desde que nacen. Pero esto es aun más grave de lo que pensamos y va más allá de que las chicas estén condicionadas a elegir una carrera u otra (y mira que esto último ya consta de gran importancia) va más allá porque la formación de estos estereotipos desembocan en violencia de género.

La culpa no es del niño que se hará adulto, la culpa es de esos adultos que no cambian la educación de esos niños. Debemos cambiar la forma de pulir diamantes, porque terminados puliendo piedras. Debemos cambiar la forma de percibir un color, un gusto o un juego como si de hombre o mujer se tratase. Una diferencia de sexo biológico no puede ni debe hacer que cambien las percepciones sobre nosotros y que eso sea un condiciónate para que seamos tratados de una manera u otra.

La manera con la que se nos trate debe ser igual, igual para hombre y mujeres. Debemos emprender un camino en el que el color rosa lo puedan llevar los hombres y la carrera de física la puedan estudiar las mujeres. Un camino en el que la escuela, que siempre juega un papel muy importante, esté lo suficientemente formada para erradicar los estereotipos que desde tiempos antaño nos vienen siendo impuestos. Estereotipos que por supuesto siempre dejan por debajo a la mujer y lo único que pretenden es ensalzar al hombre, estereotipos que marcan como el hombre es apto para estudiar cualquier carrera y la mujer solo es apta para las del cuidado.

La educación es un arma que mueve el mundo, aprendamos a usarla de manera coherente.

A continuación os dejo el enlace sobre el artículo que he comentado:

http://www.eltiempo.com/vida/educacion/las-ninas-sufren-desigualdad-de-genero-en-educacion-basica-50674

 

 

¿QUIÉN ESTUDIA?

 

¿Estudios para hombres, mujeres o para ambos? Carreras asociadas a uno de los dos géneros es un básico de nuestro día a día. Andrea, una ingeniera que cumple su sueño sirve como referente para romper el miedo a estudiar la carrera que nos gusta.

Una vez que tenemos que emprender nuestros estudios universitarios no sabemos muy bien que caminos escoger, pero para eso nos acompaña la súper educación que nos ofrecen desde pequeños. Niños ciencia y niñas letras. Es eso y no por lo que de verdad sentimos vocación lo que nos ayudará a marcar de por vida a que nos vamos a dedicar.

Está claro que el problema no es el interés que suscita una carrera u otra en mujeres y hombres como nos comenta el artículo, si no el medio de comunicación que nos están ofreciendo sobre esos estudios. La sociedad muestra así a ingenieros varones y maestras mujeres, sin dar cabida a que hay una realidad más allá que la que se vivía hace siglos. Si desde pequeños nos contasen la verdad sobre las carreras profesionales, no habría una elección cohibida por parte de cada persona, pues veríamos como algo normal, que lo es, que hombre y mujeres estudiasen por igual todas la gama de carreras que te puede ofrecer una universidad.

La culpa de que tengamos una visión equivocada de todo esto no es de la persona en sí, si no de lo que le rodea: casa, colegio y medios. Es así como en la mayoría de los casos nos dan una visión sobre qué y a qué se debe dedicar cada género, sin dar la oportunidad de decidir tus gustos y de mostrar tu valía.

Ni que decir tiene que una vez que cierta persona se decide a ir en contra corriente y estudia lo que le gusta, su probabilidad de encontrar trabajo y tener un salario igualitario va a ser inversamente proporcional a aquellas que pueda tener una persona del género opuesto. Suele pasar en la mayoría de los casos y por desgracia con la mujer. Una vez que la mujer logra acceder a un cargo estrictamente masculinizado (no hablaremos de lo que le cuesta llegar a ese cargo) se ve en la tesitura de que el salario que recibe por desempeñar ese trabajo es  menor que el que recibiría un hombre y solo por el hecho de no serlo.

¿Cómo argumentamos que una mujer cobre menos ejerciendo la misma labor que la de un hombre? Pues no hay manera de hacerlo, no es algo que logremos entender pero si es algo que debemos defender. Los salarios deben ser igualitarios para hombres y mujeres, la única diferencia salarial debe estar marcada por el grado de implicación en la labor que se esté desempeñando.

Así como el artículo que comente anteriormente critica a la educación en menores, muestro así como es una carrera de fondo la que llevamos con la exaltación de estereotipos y que esto continua desde que nacemos hasta que morimos.

A continuación os dejo en enlace le artículo:

http://www.eltiempo.com/carrusel/las-mujeres-en-la-ingenieria-en-colombia-38494