PENSIONES Y POLÍTICAS DE RISA

 

En el año 2015, el Gobierno del Partido Popular decide aplicar una medida que, a mi parecer, es tan ridícula como de risa (reir por no llorar). Consistía en aumentar entre un 5 y un 15 % las pensiones a aquellas mujeres cuya jubilación comenzara en este año, el 2016, y hubieran tenido dos o más hijos/as. De esta manera una mujer con dos hijos le correspondería un complemento de un 5% en su pensión de jubilación; aquella con tres, un 10 %; y cuatro en adelante, un 15 %.

Esta noticia que acapara espacios de numerosos periódicos digitales me invita reflexionar sobre cómo la ínfima cantidad que se establece en la subida puede ayudar a alguien. Incluso puede interpretarse como una limosna de mal gusto. Una determinación que, más allá de preocuparse de la feminización de la pobreza, incita a pensar que es una cuestión para “quedar bien” ante los organismos internacionales, españoles y españolas feministas y alguna que otra posible votante que piensa que su nivel de vida va a aumentar considerablemente porque su presidente, Mariano Rajoy, se preocupa de ella. Nada más lejos de la realidad, sospecho que se están burlando de toda la ciudadanía y de las instituciones.

Alfonso Alonso, Ministro de Sanidad y Servicios Sociales e Igualdad entonces, lo califica como “como una apuesta por la maternidad y la natalidad”… pero resulta que no aumentan mis ganas de tener más descendencia después de su “regalo”, que no paga mi labor como madre, que no me soluciona mi subsistencia como jubilada.

No es el único planteamiento que me suscita. No puedo evitar preguntarme ¿acaso las mujeres que son madres de una sola criatura son menos madres? ¿No tienen derecho a que se le reconozca su labor? ¿No han tenido las mismas dificultades que las demás?

Una decisión que no parece tener otra pretensión que la de evitar el “tirón de orejas” de la Unión Europea por la acentuada brecha de género en las pensiones de nuestro país.

Una forma de no disimular que “aquel asunto de la igualdad de género” no les importa lo más mínimo y por supuesto se encuentran muy lejos de entenderla. Se puede deducir en las palabras de Rajoy, recogidas por Eldiario.es, “Muchas mujeres deciden cuidar hijos porque quieren y no trabajan tanto como un hombre”, pronunciadas el día después de que el Consejo de Ministros aprobara la subida. Tras esa afirmación machista y retrógrada poco más se puede añadir.

En este sistema de pensiones vitalicias y salarios desproporcionados en las más altas esferas del ámbito público y privado, provocando la polarización de las pensiones. Pensiones con las que apenas se puede vivir frente a pensiones de personas dedicadas a la política cuyo empleo no es más importante ni más digno, que cualquiera que podamos haber desempeñado nosotras. Un sistema donde la corrupción, la malversación de caudales públicos, la prevaricación, la financiación ilegal no se castiga si posees una determinada influencia económica o política y donde el tráfico de influencias es mucho más poderoso que la justicia y el poder judicial.

 

 

 

 

 

BIBLIOGRAFÍA Y FUENTES CONSULTADAS

 

 

http://www.diarioinformacion.com/economia/2016/01/02/pensiones-jubilacion-mujeres-o-hijos/1712477.html

 

http://www.eldiario.es/politica/politicos-presuntos-corrupcion-Baleares-Valencia_0_85741496.html

 

http://www.eldiario.es/politica/politicos-presuntos-corrupcion-Baleares-Valencia_0_85741496.html

 

http://www.eleconomista.es/economia/noticias/6712509/05/15/Rajoy-sube-la-pension-de-la-mujeres-con-hijos-a-diez-dias-de-las-elecciones.html

 

http://www.expansion.com/economia/2015/05/14/55543b7d22601d494a8b456b.html

 

https://www.youtube.com/watch?v=Vt8pqTfrzUo

 

http://www1.seg-social.es/ActivaInternet/Panorama/REV_034641?ssNotPrincipal=REV_034789

 

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LOS DERECHOS DE LAS MUJERES TAMBIÉN EN EL CARNAVAL…..

 

          Indudablemente los carnavales supone en la sociedad gaditana un espacio para la crítica de cualquier cuestión (política, social, económica, laboral…). No obstante, mi percepción inicial es que no es un escenario cultural precisamente igualitario y en lo que al Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas se refiere puede interpretarse como un reflejo de la realidad androcentrista que caracteriza el mercado laboral de nuestro día a día:

– Las agrupaciones de mujeres tienen que demostrar un nivel realmente alto para clasificarse. (Las trabajadoras tienen que demostrar su valía constantemente, lo que ocurre con menos frecuencia con los varones)

– El número de agrupaciones carnavalescas con componentes varones es abrumadoramente más elevado que los grupos compuestos por mujeres. (Tasa de empleo femenina inferior a la masculina)

– Conforme el concurso se acerca a la final, menos agrupaciones femeninas persisten. (Techo de cristal)

– Mayoría de hombres en la autoría de agrupaciones (Menor presencia femenina en la toma de decisiones)

– Indumentarias estereotipadas (sectores feminizados y masculinizados)

 

Podría seguir con las analogías pero también me interesa resaltar aquellas coplas que llaman la atención porque hablan de igualdad de trato y oportunidades, la situación de las mujeres o la normativa referente. Para ello os invito a escuchar este pasodoble y analizar los temas que aborda.

 

https://www.youtube.com/watch?v=FHe2KADlmtw

 

Comparsa Los invencibles (2016)

Autoría: Antonio Martín

 

Interpreto los siguientes planteamientos:

 

  • La dificultad de la población juvenil en el acceso al empleo, especialmente, en lo que a las mujeres se refiere
  • La discriminación por razón de sexo, en casos de maternidad y como ésta obstaculiza la incorporación al mercado de trabajo de personas pertenecientes al sexo femenino
  • La complicada conciliación de la vida personal, familiar y laboral
  •  La precaria situación a la que llegan las mujeres en la edad de jubilación sin cotizaciones a la Seguridad Social y con unas pensiones inferiores a las de los varones
  •  Cómo la exclusión de las mujeres del mercado de trabajo puedes llevarlas a una dependencia económica de otras personas que ejerzan violencia física, psíquica, sexual o económica sobre ellas
  •  Legislación que no se aplica en la realidad, cuyos mecanismos de control son realmente escasos y que la jurisprudencia se dedica a infravalorar en numerosos casos.

 

En la última cuestión no voy a ser tan negativa como lo es Antonio Martín, pues creo que una legislación en materia de igualdad es imprescindible, precedida por un gran trabajo de mujeres y hombres en organizaciones y encuentros internacionales. De igual modo, es conveniente resaltar todos aquellos sectores en nuestro país que trabajan por la igualdad de género, y la equidad de trato y oportunidades en el ámbito laboral. Si que estimo que una normativa que carece de la suficiente consideración por las autoridades pertinentes es una herramienta poco útil. El hecho de que vele por el cumplimiento de esta reglamentación es imprescindible para que se produzca un cambio en el sistema y se otorgue una mayor reconocimiento a la economía feminista.

        En conclusión quiero manifestar la existencia de las dos caras del carnaval, donde encontraremos los aspectos que hacen del COAC un espacio machista, en el que hay que avanzar ampliamente en igualdad, pero que en su faceta más crítica, deja constancia de aquellas cuestiones de género que afectan a la ciudadanía de la actualidad. Esto es, visiblizando premisas que invitan al cambio.

Puede que vosotrxs compañerxs tengáis otras reflexiones al respecto.

 

 

CUANDO LA MATERNIDAD ES UN PROBLEMA ….

 

Las mujeres cuando nacemos ya contamos, por regla general, con la cualidad de procrear. La reproducción es algo tremendamente importante, esencial para la vida humana, para la prolongación de la especie. Las leyes de la naturaleza establecen que hemos de padecer nueve meses de embarazo y que, tras un parto (una experiencia nada simple y que entraña multitud de peligros), necesitemos recuperarnos. Asimismo, las criaturas que se alumbran necesitan de cuidado, alimentación y asistencia que, si bien pueden ser proporcionadas por sus progenitores independientemente de su sexo, (excluyendo la lactancia natural) la ausencia de políticas públicas al respecto no consigue que eso sea tan simple.

 

Tener la condición de mujer en el mercado laboral va a suponer que la persona empleadora te vea como una “reproductora en potencia”, una persona susceptible de quedarse embarazada y disfrutar de una baja de maternidad. Esto provoca que las posibilidades de conseguir un empleo ante los varones con los que compitamos serán menores, por nuestra condición de “futura madre”.

 

Pero si podemos conseguir un trabajo, con condiciones precarias o no, nos veremos en la tesitura de tener que elegir entre dar prioridad a nuestro proyecto profesional o a nuestra maternidad (las mujeres que no desean ser madres se encontrarán con ventaja al respecto, pero no estarán exentas de otros tipos de discriminación). Sabemos que el hecho de tener un embarazo complicado va a dificultarnos una dedicación incondicional a nuestra actividad laboral, por no hablar de los acontecimientos que siguen tras la gestación.

 

Si finalmente nos decidimos a “probar suerte” y concebir una criatura y nuestro trabajo por cuenta ajena no tiene carácter indefinido sabemos que “nos la jugamos”. Cualquier día tu jefe o jefa puede venir con el despido en la mano o la no renovación (¡simplemente por querer prolongar la especie humana!). Puede que algunas personas se olviden de que sus madres tuvieron que quedarse embarazadas para poder estar ahí.

 

Con la una incertidumbre de nueves meses o más, te arriesgas en tu centro de trabajo a la exclusión de determinadas decisiones, o de una formación concreta y/o posibilidades de ascenso…total, vas a ausentarte mínimo 4 meses.

 

Si conservamos el trabajo tras el embarazo y el parto, llega la hora de incorporarse, la subsistencia del bebé dependerá de otra persona (familiares, personas contratadas, personal de centros de educación infantil….). Es cuanto menos un trauma que deseas pasar lo más tarde posible, pero que al legislador o legisladora no le importa demasiado.

 

Llega la hora de conciliar, -¿cómo puede haber tan pocos servicios que contribuyan a ello?-, y esas pequeñas personas que se ponen enfermas te obligan a ausentarte del trabajo. Empezamos a utilizar (si nos dejan) los días de vacaciones para estos asuntos. Los horarios del colegio son imposibles para compaginar. Imprescindible buscar un colegio con servicios complementarios (aula matinal, comedor, actividades extraescolares). Nos llaman la atención durante nuestra jornada porque siempre tenemos un asunto familiar que atender. Quizá sea el momento de reducir la jornada o de abandonar.

 

Como reflexión apunto a la escasa “cultura procreadora” de la sociedad y con respecto al mercado de trabajo, que nos termina relegando a las mujeres a los ámbitos privados, al espacio doméstico. Al fin y al cabo, poca formación en igualdad de género, trato y oportunidades en el ámbito laboral y en todas las esferas. Una educación en igualdad que debería comenzar en casa y prolongarse en los centros educativos. Las raíces del techo de cristal, la brecha salarial, las bajas tasas de ocupación femenina, la no presencia equilibrada en la toma de decisiones y tantas cuestiones que nos alejan de la igualdad real.