formaicón en Lujan

En este vidio se muestra como unas mujeres se encuentran sumidas en una rutina continuada que se ve rota gracias a un programa de formación cuyo oibjetivo es enlazar la actividad formativa con la actividad laboral, además de potenciar sus habilidades personales y su autoestima.

Anuncios

El Ministerio y el empleo

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seuridad Social sitúa los puestos de trabajo que se buscaron cubrir activamente: alcanzaron, respecto del total de las dotaciones, al 3,7%. De esta proporción, el 50,5% se registró para cubrir puestos de calificación operativa, y el nivel de cobertura para estas posiciones ascendió al 96%. La proporción de puestos cubiertos, sobre el total de puestos que se buscaron cubrir, para desempeñar tareas no calificadas es aún más alta de un 28% buscado se logró cubrir el 98%.
Las búsquedas de personal para funciones técnicas y profesionales sólo alcanzan a un 21% del total de la demanda laboral del trimestre. Para estas posiciones, que implican un mayor nivel de complejidad de la tarea, el grado de dificultad para incorporar a la totalidad de los trabajadores requeridos es levemente superior. En efecto, la proporción de los puestos cubiertos fue del 88% para tareas de índole técnica y del 74% en el caso de profesionales.

El Ministerio y el empleo

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seuridad Social sitúa los puestos de trabajo que se buscaron cubrir activamente: alcanzaron, respecto del total de las dotaciones, al 3,7%. De esta proporción, el 50,5% se registró para cubrir puestos de calificación operativa, y el nivel de cobertura para estas posiciones ascendió al 96%. La proporción de puestos cubiertos, sobre el total de puestos que se buscaron cubrir, para desempeñar tareas no calificadas es aún más alta de un 28% buscado se logró cubrir el 98%.
Las búsquedas de personal para funciones técnicas y profesionales sólo alcanzan a un 21% del total de la demanda laboral del trimestre. Para estas posiciones, que implican un mayor nivel de complejidad de la tarea, el grado de dificultad para incorporar a la totalidad de los trabajadores requeridos es levemente superior. En efecto, la proporción de los puestos cubiertos fue del 88% para tareas de índole técnica y del 74% en el caso de profesionales.

El Ministerio y el empleo

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seuridad Social sitúa los puestos de trabajo que se buscaron cubrir activamente: alcanzaron, respecto del total de las dotaciones, al 3,7%. De esta proporción, el 50,5% se registró para cubrir puestos de calificación operativa, y el nivel de cobertura para estas posiciones ascendió al 96%. La proporción de puestos cubiertos, sobre el total de puestos que se buscaron cubrir, para desempeñar tareas no calificadas es aún más alta de un 28% buscado se logró cubrir el 98%.
Las búsquedas de personal para funciones técnicas y profesionales sólo alcanzan a un 21% del total de la demanda laboral del trimestre. Para estas posiciones, que implican un mayor nivel de complejidad de la tarea, el grado de dificultad para incorporar a la totalidad de los trabajadores requeridos es levemente superior. En efecto, la proporción de los puestos cubiertos fue del 88% para tareas de índole técnica y del 74% en el caso de profesionales.

EIL

El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Socail publica los resultados obtenidos en las encuestas realizadas para conocer los indicadores laborales en España (EIL):

RESULTADOS II TRIMESTRE DE 2008

Durante el segundo trimestre de 2008 el empleo privado formal del conjunto de los aglomerados creció 1,6% comparado con el trimestre anterior y 5,3% respecto del segundo trimestre de 2007.
De esta manera se completa un periodo de 23 trimestres de crecimiento continuo del empleo. Entre el IV trimestre de 2002 y el II trimestre de 2008 la dotación de personal registrado en las empresas privadas de más de 10 ocupados aumentó un 42%.

Al analizar el comportamiento del empleo durante los segundos trimestres, desde 2003 a 2008, se observa que en este último año se presenta una variación (1,6%) sólo superada por la correspondiente al año 2005 (2,9%).

El empleo por sector de actividad
Las variaciones del empleo en términos sectoriales son las siguientes:

La Industria manufacturera aumentó un 0,8% en el II trimestre de 2008 respecto al trimestre anterior. Comparado con el segundo trimestre de 2007 creció 5,1%.

La Construcción registró un aumento de 3,5% respecto al I trimestre de 2008. Comparado con el segundo trimestre del año anterior presenta un aumento de 1,6%.

El sector Comercio y servicios creció un 1,6% durante el segundo trimestre de 2008. Comparado con igual trimestre de 2007, este sector presentó un crecimiento de 5,9%.
De esta manera el nivel de empleo en la construcción en el II trimestre de 2008 más que duplica los niveles del cuarto trimestre de 2002. La Industria manufacturera creció un 46% durante el mismo periodo. Por último, las empresas del sector Comercio y servicios presentan un 35% de incremento en sus dotaciones de personal.

IGUALDAD DE OPORTUNIDADES

Igualdad de oportunidades

Mucho es lo que se ha evolucionado sobre la realidad del trabajo en relación a los derechos de los trabajadores y las condiciones en que la labor debe ser realizada para no perjudicar la salud de los mismos. Aunque la mayoría de las normas internacionales del trabajo regulan la realidad tanto de las trabajadoras como de los trabajadores, existen algunos ítems que se refieren especialmente a la situación de la mujer.

Ellos se centran en torno a dos preocupaciones fundamentales, según las normativas de la Organización Internacional del Trabajo:

• garantizar la igualdad de oportunidades y de trato en el acceso a la formación, el empleo, la promoción, la organización y la toma de decisiones, así como la igualdad de condiciones en términos de salario, beneficios, seguridad social, y servicios de bienestar cuya prestación esté vinculada con el empleo;

• proteger a la trabajadora contra aquellas condiciones de trabajo que puedan entrañar riesgos para la maternidad.

En cuanto a la primera de ellas, la mujer ha ganado en las últimas décadas muchísimo terreno en el mercado laboral, y muchas de ellas ocupan lugares gerenciales tanto en ámbitos públicos como privados. Ello se debe, en gran medida, a que la evolución del trabajo y la producción ha ido variando sus modos, dando lugar a una preferencia por la capacidad organizativa y el conocimiento antes que la fuerza física, donde el hombre tenía indiscutible superioridad. Sin embargo, sobre todo en los países con menor desarrollo económico y social y, por lo tanto, menor acceso de las mujeres a la educación, ellas se encuentran aun relegadas a condiciones laborales indignas, rayanas en la explotación. Muchas veces estas condiciones de trabajo atentan contra la salud de la trabajadora, contra la conformación familiar y contra la maternidad en sí.

Desde 1952, año en que se revisó el primer convenio internacional sobre el trabajo femenino, se ha producido una evolución muy profunda en la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo, y se ha avanzado hacia un compromiso cada vez mayor para eliminar la discriminación en el empleo. No obstante, las oportunidades de la mujer frente a las masculinas son, aun hoy, menores y deficientes. Ello trae consecuencias no sólo ni particularmente sobre las mujeres, sino sobre los grupos familiares que de ellas dependen económicamente, especialmente los hijos.

Durante la 87a reunión de la Conferencia Internacional del Trabajo (1999), con respecto a la protección del empleo y no discriminación se recomendó expresamente que “Toda mujer debería tener derecho a ocupar el mismo puesto de trabajo o un puesto equivalente con la misma remuneración al terminar la licencia de maternidad, cuya duración debería considerarse como período de servicio a efectos de determinar sus derechos.”

DESIGUALDAD SALARIAL

Los niveles salariales contemplados por sexos en el Euroíndice presentan también este ingrediente de inequidad. En España, porcentualmente hablando, la diferencia entre ambos géneros alcanza nada menos que el 18% de diferencia a favor de los varones. Un dato obviamente elevado, aunque todavía hay casos peores: en Reino Unido, los hombres ganan hasta un 22% más que las mujeres y en Alemania, alcanzan el 23%. Las cifras más bajas han correspondido a países como Portugal (9%) e Italia (6%). Parece claro que, a pesar de las diferencias entre los países objeto del estudio, la desigualdad en todos ellos existe.

¿Por qué estas desigualdades a nivel salarial?

El Informe de 2004 sobre la igualdad entre mujeres y hombres elaborado por la Comisión de las Comunidades Europeas da algunas pistas al respecto. Después de señalar otro dato interesante -que esta brecha salarial es mucho más elevada en el sector privado que en el público-, esboza como motivos más probables la diferente participación en el mercado de trabajo, la segregación por sexos, la estructura de carrera profesional y salarial y la infravaloración del empleo donde predomina el sexo femenino.

La actualización de 2004 del informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “Romper el techo de cristal: las mujeres en puestos de dirección” coincide con este planteamiento analizando más en detalle estas causas. La necesidad de hacerse cargo de los hijos se perfila como un importante condicionante, ya que ello conduce a que las mujeres se inclinen por empleos flexibles, trabajos de media jornada y desarrollen carreras profesionales más cortas en el mismo plazo que los hombres, dejando sus empleos con más frecuencia o acogiéndose a jornadas reducidas.

Además, existe un factor cultural por el que muchas mujeres tienden a escoger profesiones más características del sexo femenino. Una influencia que se hace notar ya desde los primeros estadios de la orientación profesional, en el mismo momento de la elección de estudios superiores. Y es que, a pesar de haber alcanzado un nivel de instrucción semejante al de los varones en este ámbito, sus opciones de estudio siguen estando influenciadas por el factor sociocultural, escogiendo las materias encaminadas al posterior desempeño en profesiones típicas de mujeres. La influencia cultural deja sentir su presencia incluso en los procesos de contratación, en los que suele asignarse a las mujeres cualificadas trabajos poco estratégicos y operacionales.