Costa Rica y las desigualdades de género en el mercado de trabajo

Quiero compartirles una noticia que publicó recientemente el Semanario Universidad, publicación periódica de la Universidad de Costa Rica (institución donde estudié y trabajo). La noticia la comparto a propósito de los temas que hemos estado viendo en clase y tiene que ver con muchos aspectos de la economía que afectan a las mujeres: participación de las mujeres en el mercado de trabajo, brecha salarial, feminización del trabajo, trabajo doméstico no remunerado, políticas de igualdad… en fin, la lista es larga y me ha llamado la atención encontrar todo esto en un solo artículo.

Se trata de un estudio realizado por el Observatorio de la Coyuntura Económica y Social sobre la situación de las mujeres en el mercado laboral costarricense, y que nos sirve de ejemplo como análisis estadístico con perspectiva de género en el área de la Economía. Incluso el texto puede ser tomado como referencia de una comunicación de resultados a nivel periodístico con perspectiva de género.

El Semanario ha titulado el artículo (de manera acertada a mi parecer) “Cuando las buenas noticias son malas” e inicia con un dato que a primera vista parece ser un resultado positivo del estudio: la disminución de un 15,5% a un 6,9% de la brecha salarial entre mujeres y hombres (por hacer el mismo trabajo en las mismas condiciones) y en tan solo dos años, del 2014 al 2016… (¿Reacciones de admiración, de incredulidad, de escepticismo…?). Sin embargo (y aquí viene esa parte donde todo encaja) esa reducción se debió a que un mayor número de mujeres se retiró del mercado de trabajo, especialmente en sectores con poca educación o que trabajan en empleos con salarios bajos o mal pagados (trabajadoras domésticas, subempleo y sector informal).

Queda claro que la primera parte de los resultados no tienen sentido sin la segunda, sin un análisis completo de la realidad. He aquí la importancia de incluir en las investigaciones indicadores de género que permitan realizar una descripción más adecuada de los fenómenos socioeconómicos y que también eviten hacer interpretaciones sesgadas.

Por su parte, la noticia señala que la incorporación de las mujeres al mercado de trabajo está disminuyendo debido a diferentes razones:

  • La responsabilidad del trabajo doméstico en sus propios hogares, el cuidado de menores y personas adultas mayores o personas con alguna discapacidad.
  • La eliminación de puestos de trabajo por el cambio tecnológico principalmente en el sector administrativo donde hay mayor participación de mujeres.
  • La economía está generando empleos que requieren de un mayor nivel de cualificación.
Semanario

Fuente: Semanario Universidad, Universidad de Costa Rica / Observatorio de la Coyuntura Económica y Social (UNA)

Las estadísticas también demuestran que “en Costa Rica hay más mujeres que hombres con estudios universitarios, pero muy pocas mujeres se especializan en áreas de la ciencia y la tecnología, muchas eligen áreas feminizadas y saturadas, lo que se traduce en mayores tasas de desempleo para ellas y en niveles de ingresos promedio inferiores con respecto a los hombres”.

Finalmente les quiero comentar que el estudio fue realizado por el Observatorio de la Coyuntura Económica y Social, un proyecto de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional (otra universidad pública y de gran importancia en mi país). Este Observatorio es coordinado por Roxana Morales Ramos, economista con título de maestría; y si bien desconozco si ella tiene alguna formación en estudios de género o cómo se escogen en este Centro los temas y la realización de análisis estadísticos con perspectiva de género, o que incluyan (al menos) indicadores de género, considero importante que su coordinadora sea una mujer economista. Del mismo modo, también podría haber influido en la comunicación de los resultados y el enfoque de esta noticia el hecho de que la escriba una mujer periodista… Incluso yo que escribo esta entrada en el blog soy mujer y por mi parte comparto y celebro que existan investigaciones de este tipo y personas interesadas en darlas a conocer de manera más acertada. Esto también lo utilizo como ejemplo de la importancia de que exista una participación equitativa de hombres y mujeres en todas las áreas del conocimiento como un punto de partida para el abordaje y la difusión de temas que generen igualdad.

Pero para las personas que sienten un poco al margen del tinte feminista de mis últimas líneas, les cuento que el Observatorio está dedicado a realizar análisis alternativos de la coyuntura económica y social de Costa Rica y su objetivo es apoyar las capacidades de grupos con acceso limitado y sesgado a la información y con bajos niveles de participación económica, política y social, de manera que se puedan plantear acciones en busca del bien común… Puesto así está claro que deben incluir estudios sobre la realidad socioeconómica de mujeres. El paso siguientes es luchar porque las políticas públicas incorporen de manera más efectiva esta información y se dedique a corregir aquellos aspectos que están limitando el desarrollo de las mujeres y de una sociedad más justa e igualitaria para el bienestar general.

De la economía y el feminismo

<<Economía>>, palabra ampliamente utilizada, especialmente en la esfera política y en los medios de comunicación. La mayoría de las personas tenemos una cierta noción de lo que significa porque la economía nos afecta directamente, porque tiene que ver con lo que compramos y vendemos, con si el dinero nos alcanza o no, con muchas de las noticias que se publican a diario… Quizás conozcamos (en la teoría al menos) algunos conceptos básicos, sin embargo nos cuesta ver el cuadro completo.

Tratar de entender todo el funcionamiento del sistema es un ejercicio al que estamos poco acostumbrados en general, discernir el engranaje y la conexión entre cada una de las partes puede resultar complejo y sencillo a la vez, pero sobretodo es muy necesario e importante porque es la manera en que podemos empezar a poner en valor muchos aspectos a los que no prestamos atención y que suelen ser necesarios e importantes.

En este punto se me ocurre proponer que las personas deberíamos ser capaces de desarrollar una especie de conciencia económica, así como desarrollamos otras conciencias sobre nuestra realidad (conciencia feminista, conciencia ecológica…) Creo que así, un escándalo de la magnitud de los Papeles de Panamá no hubiera pasado tan desapercibido y con tan pocas repercusiones en la opinión pública, y del que, sin embargo, se han publicado gran cantidad de artículos, noticias y documentales.

Creo que entonces tampoco pasaría tan desapercibida la asociación entre Economía y desigualdad de género o las críticas y propuestas que desde el feminismo y otros movimientos sociales se hacen al sistema económico en el que vivimos. La Economía Feminista es uno de estos planteamientos que se hacen al margen de las corrientes dominantes sobre el tema.

¿Economía feminista? Si la economía… ¿no tenía que ver con todo y con todos por igual…?” Bueno, esta una de las reacciones con las que me he encontrado al comentar que estaba llevando este curso del Máster. Como en su mayoría no somos capaces de ver el panorama completo, es lógico que el vínculo entre Economía y Género resulte más que difuso al principio.

Resulta que si nos salimos de esa visión tan sesgada de la economía a la que estamos acostumbrados podemos empezar a ver más claramente todas las desigualdades de género que existen producto de un sistema económico planteado de una determinada manera y desde una determinada visión.

Otro ejemplo, a lo mejor un poco más conocido, de crítica al sistema económico son los movimientos ecologista de mujeres. También el ecofeminismo critica el capitalismo neoliberal que se apropia del medio ambiente y de las personas de manera mercantilista sin importar las consecuencias, en favor de la producción, la productividad y un supuesto crecimiento económico. Además, el ecofeminismo denuncia que suelen ser las mujeres las primeras y más afectadas por esta visión de la economía. Uno de sus principales objetivos en la lucha por políticas con perspectiva de género que garanticen el respeto a la vida.

A pesar de los múltiples retos que conlleva, considero que conocer un poco más de cómo funciona nuestra economía, hacer conciencia de todas las partes involucradas en el sistema y poner más atención a muchas de las iniciativas que se están intentado llevar a cabo para detener la inercia del sistema económico que nos posee, es un punto de partida imprescindible para la búsqueda de la igualdad. Es necesario que desarrollemos una auto-conciencia como especie humana, para plantear respuestas a los problemas ambientales y a las injusticias sociales que se dan en la actualidad. En el reconocimiento de nuestra propia vulnerabilidad podemos ser capaces de entender la necesidad de la participación de todos y todas; la aceptación y el respeto de nuestra diversidad, porque todos y todas somos parte de la cadena, y aunque nos pueda parecer poco, todos y todas podemos hacer algo.

El mito de la Super Woman

Hace unos días se volvió viral un video en que un profesor estadounidense de Ciencias Políticas y Diplomacia era interrumpido por su hija y su hijo pequeño mientras daba una entrevista en directo desde su casa a la BBC.

Hay que ver la situación en que se encuentra este profesor cuando ve entrar detrás de sí, en un plano perfecto que parece dispuesto para la ocasión, a su hija con toda la gracia que suelen tener las niñas a esa edad, seguida por su hermanito pequeño arrastrándose en una andadera… Esta imagen tan caricaturesca se vuelve aún más graciosa (para los espectadores, claro está) cuando detrás de los niños entra una mujer muy agobiada intentado sacarlo de la habitación y cerrar la puerta sin ser captada por la cámara…

Luego de que el video se volvió viral empezaron a surgir comentarios que criticaban la actitud del profesor con sus hijos y una discusión sobre la identidad y el agobio de la pobre mujer, que muchos asumieron se trataba de la niñera por ser una mujer asiática. A raíz del asunto se ha generado gran cantidad de memes y videos parodiando la situación, además de la polémica.

Por ejemplo, El País señalaba que la escritora estadounidense y feminista Roxanne Gay había escrito en un tuit muy compartido “algunos de ustedes deberían reflexionar seriamente por qué asumen que la madre es la niñera”, refiriéndose a esta mujer que aparece en el video. La crítica pasó a centrarse entonces en la xenofobia implícita en estas asunciones. Y es en este punto precisamente en el que me quiero detener, porque la discusión se volvió un tema racial pero no precisamente de género.

Es decir, para la mayoría de la gente no estuvo bien que se asumiera que la mujer era la niñera; pero que la madre sea la que se ocupe de todo el cuidado de los niños, mientras su esposo trabaja y da una importante entrevista a la BBC es algo totalmente lógico y natural. Mi impresión es que mientras las personas asumieron que se trataba de una niñera era una “pobre mujer agobiada”, en el momento que se supo que en realidad era la esposa del profesor y la madre de los niños se acabó el tema, nadie se atrevió a cuestionar nada más.

Es cierto, se trata de un tema de raza, género y clase social; pero está claro que los roles de género en la familia aún no son muy discutidos por la mayoría, en particular el trabajo doméstico (no remunerado), que generalmente asumen las mujeres en el hogar.

Tanto es así que luego surgió una parodia (y que a su vez, también se volvió viral) en la que es una mujer (madre y esposa) la que se encuentra en la situación de Robert Kelly, al perfecto estilo de la Super Woman, super mamá o supermujer, resolviendo sobre la marcha la misma escena en que interrumpen sus hijos, y haciendo mil cosas más, inclusive atender a un esposo totalmente inútil, que ni siquiera es capaz de encontrar sus calcetines. El video enaltece así el poder de las mujeres de hacer muchas cosas a la vez (multitask), supuesta capacidad innata superior del cerebro femenino.

 

Entiendo que sea complicado medir la producción de los servicios domésticos no pagados para así poder hacer visible la contribución de las mujeres (y de los hombres) al sistema económico. Esta visibilización empieza además por hacer conciencia en oportunidades como esta, de que las mujeres no tenemos por qué ser las supermujeres del hogar, no está bien que exista este tipo de desequilibrio en la repartición de tareas que deberían ser compartidas por todos los miembros de la familia; no es cierto que una persona puede dar el 100% ni el mismo rendimiento si está en una cosa o en varias a la vez… como tampoco es cierto que ellos no son capaces de hacerse cargo del mantenimiento de la vida diaria.

Si les resulta curioso, aquí les dejo un enlace a un artículo de El País que hace una crónica y cuenta algunos otros detalles del capítulo que le ha tocado a esta familia. Inclusive han vuelto a ser entrevistados por la BBC para hablar de todo el asunto y darle la oportunidad al profesor Robert  Kelly de presentar formalmente a su familia: su esposa y sus dos hijos.