DIFERENCIAS SALARIALES EN ESPAÑA

Las mujeres cobran de media en España un 31,7 por ciento menos que los hombres, lo que se traduce en una diferencia de 554,8 euros mensuales de promedio, una cifra que es más abultada en el caso de las comunidades del País Vasco (717,9 euros menos) y Asturias (707,9 euros).
 
Estos son algunas conclusiones que se extraen de un estudio sobre una década de discriminación laboral de la mujer, publicado recientemente por el Ministerio de Igualdad y al que ha tenido acceso Efe.Según este informe, las brechas salariales entre hombres y mujeres son muy variables dependiendo de la muestra estudiada y del sector analizado en cada momento, de manera que pueden oscilar en una horquilla de entre el 10 y el 35 por ciento.

Detecta esta investigación que las mujeres se concentran en las categorías profesionales más bajas, tienen más dificultades que los varones para promocionar, suelen acceder a un determinado tipo de ocupaciones consideradas tradicionalmente como femeninas y cobran salarios inferiores a los de los hombres.

Entre las mujeres tienen un mayor peso los empleos temporales y a tiempo parcial, y también es mayor la tasa de paro.

Pese a que en las últimas décadas el panorama laboral y los indicadores de la actividad productiva de las mujeres han cambiado significativamente, el grado de avance de la situación laboral de la mujer es en España y sus autonomías muy variable.

Depende, de acuerdo con el mismo estudio, de factores sociales, culturales o económicos y especialmente de la propia estructura productiva y de la configuración del mercado laboral en cada región.

No obstante, la investigación constata que la mayor diferencia de sueldos absolutos mensuales entre hombres y mujeres se produce en aquellas comunidades en las que los salarios de unos y de otras son más elevados.

Se sitúan a la cabeza autonomías como el País Vasco, donde los varones perciben alrededor de 717 euros más que las mujeres, seguida de Asturias (707 euros) y Aragón y Cataluña (701 euros en cada caso).

También están por encima del promedio nacional Navarra, Castilla y León y Madrid.

Por contra, en Canarias, donde los salarios son más bajos, la diferencia entre sexos varía apenas en 333 euros, una cantidad algo menor a los 377 euros de media de Ceuta y Melilla, o los 414,7 euros de Extremadura.

Baleares, Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Galicia, Murcia y La Rioja se colocan por debajo de la media nacional en términos absolutos.

Desde el punto de vista relativo, el abismo salarial supera ligeramente el 40 por ciento en los casos de Asturias, Aragón y Castilla y León.

Es inferior al 30 por ciento, en cambio, en Canarias y Baleares.

El siguiente cuadro recoge por comunidades autónomas la cantidad media que los hombres cobran más que las mujeres al mes:

CCAA DIFERENCIA SALARIAL CON HOMBRES
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Andalucía 512,0
Aragón 701,6
Asturias 707,9
Baleares 435,6
Canarias 332,9
Cantabria 460,4
C. La Mancha 431,4
C. y León 659,5
Cataluña 701,0
C. Valenciana 478,7
Extremadura 414,7
Galicia 453,1
Madrid 628,9
Murcia 490,0
Navarra 670,0
País Vasco 717,9
La Rioja 479,0
Ceuta y Melilla 377,5
———————————————————
España 554,8

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PATERNIDAD Y/O MATERNIDAD

8 permisos de paternidad por cada 10 de maternidad 
 
Además, solo 15 de cada mil prestaciones por maternidad que, como establece la ley, pueden ser cedidas por la madre al padre a partir de las 6 semanas, son percibidas por éste
 

En 2008, la Seguridad Social gestionó 359.160 prestaciones económicas por maternidad, un 8,30 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Este dato incluye tanto la prestación por maternidad disfrutada íntegramente por la madre como los casos en que la madre, una vez transcurridas las primeras seis semanas de descanso obligatorio, cede las 10 restantes al padre. Del conjunto de prestaciones reconocidas, sólo 5.575 son prestaciones por maternidad percibidas por el padre. En 2008, del total de mujeres afiliadas a la Seguridad Social, el 4,4 por ciento percibió la prestación por maternidad.

Desde marzo de 2007, los padres trabajadores tienen derecho además a un permiso por paternidad independiente del de la madre y compatible con la percepción de la prestación por maternidad, cuando la madre le cede el derecho. El total de procesos por paternidad independientes ha sido de 279.756, con un coste de más de 212 millones de euros. Tienen una duración de 15 días, a los que se suman dos más a partir del segundo hijo o hija en partos múltiples. La cuantía es equivalente al total del salario percibido.

Asimismo, el padre puede optar por disfrutar del tiempo de permiso cedido por la madre al mismo tiempo que ella o bien hacerlo a continuación. La Ley contempla también la posibilidad de disfrutar a tiempo parcial del permiso, a excepción de las seis primeras semanas que son de descanso obligatorio para la madre. En caso de fallecimiento de la madre, el derecho a estas seis semanas lo puede solicitar el padre.

La cuantía de la prestación por maternidad, tanto si la percibe íntegramente la madre como si la comparte con el padre, es del cien por cien del salario durante las 16 semanas de permiso. Son ampliables, en caso de parto múltiple, en dos semanas más por cada hija o hijo a partir del segundo.

Datos por comunidades

Las comunidades autónomas que más permisos por maternidad han recibido son, en este orden, Andalucía (65.205), Cataluña (64.374) y Madrid (59.022). En cuanto a permisos por paternidad, el mayor número de procesos corresponde a Cataluña (52.778), Andalucía (45.290), Madrid (44.553) y la C. Valenciana (29.478). Ceuta y Melilla son las que han registrado menos subsidios por paternidad, 290 y 258, respectivamente.

 

Según estos datos parece que vamos avanzando…..

DOBLE O TRIPLE JORNADA

Las mujeres figuran como las principales en proporcionar cuidado y atención a hijas e hijos menores de 14 años fuera de su horario laboral, lo cual representa una doble o hasta triple jornada para la población femenina en España. Son ellas también quienes continúan al frente del cuidado de la familia mientras sus parejas trabajan fuera del hogar, reveló la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo
 

Aunque siete de cada diez trabajadoras y trabajadores reveló estar satisfecho o muy satisfecho con su trabajo, la conciliación de la vida laboral y familiar continua siendo un reto a vencer en el país. Pues las mujeres siguen siendo las primeras en atender a la familia cuando su pareja trabaja.
 
Esto lo dijeron el 33,1% de hombres encuestados, siendo el tamaño de la muestra en la cuesta de 8.974 ocupadas y ocupados, que reconocieron a su pareja como la encargada de hijas e hijos cuando ellos trabajan. Los hombres que cuidan a la familia mientras sus esposas trabajan representan sólo el 12,8% de la muestra total.
 
Las entrevistas para obtener estos datos se llevaron a cabo de forma personal y telefónica durante el cuarto trimestre de 2007. El cuidado de hijas e hijos de una pareja en la cual los dos trabajan recae principalmente en las guarderías (41,4%) o por familiares, vecinos y entorno de amistades cercanas a la madre y padre (27,2%), en este segundo caso quienes cuidan a las hijas e hijos no reciben remuneración alguna.
 
La encuesta reveló que sólo en un 22,9% el cuidado de hijas e hijos recae en personas ajenas a la familia y con remuneración.
 
Conciliación cuando hijas e hijos enferman
 
Los datos revelaron que cuando hijas e hijos menores de 14 años enferman y padre y madre trabajan ambos se turnan casi por igual para cuidar de su familia. En este caso no existe una diferenciación por sexo, pues el 30% de hombres y mujeres cuidan solos de la familia, y en torno al 38% de las parejas comparten el cuidado.
 
De igual forma la población femenina en el país continúa destacando entre los resultados de las encuestas como las primeras en cuidar a hijas e hijos menores de 14 años fuera del horario laboral.
 
El 33,5% así lo afirma al constatar que son ellas quienes asumen estas tareas, mientras sólo el 6% de varones realiza estas tares fuera de su horario laboral.
 
La ECVT-2007 es una investigación por muestreo, dirigida a la población ocupada de 16 y más años de ambos sexos, que residen en viviendas familiares, en todo el territorio nacional, excluyendo Ceuta y Melilla. No contiene una perspectiva de género, ni realizó diferenciación por sexo en el momento de realizar la encuesta.
Contempló en uno de sus apartados la conciliación de la vida laboral y familiar, situación en la que las mujeres siguen desarrollando el rol de las principales cuidadoras de hijas e hijos.

 

CONCILIACIÓN O CORRESPONSABILIDAD?

 
 
En los últimos años, asistimos a la formación de un nuevo modelo familiar, el de la denominada por el Ministerio de Igualdad como simétrica o igualitaria.
 

El reparto desigual de las responsabilidades en el hogar; el hecho de que se sigue asignando de manera casi exclusiva a la mujer la función de crianza, cuidado de los niños y mantenimiento de la unidad doméstica y, sobre todo, el seguir considerando la conciliación como una amenaza potencial para el rendimiento laboral, hacen que la mujer continúe en una situación de desventaja frente al hombre en el mundo de la empresa.

 

A pesar de que la tendencia apunta a una desaparición paulatina de la maternidad como un hándicap en el desarrollo profesional de la mujer, lo cierto es que todavía está muy extendida la idea de que las responsabilidades familiares limitan el rendimiento de las mujeres. Según el Ministerio de Igualdad, esta idea conduce a prácticas de discriminación laboral hacia las mujeres en los procesos de selección de personal, especialmente en las pequeñas empresas, donde las medidas de conciliación pueden generar conflictos laborales y se aducen criterios de competitividad a la hora de poner freno a la implantación de estas medidas igualitarias.

 

Así, el conflicto entre la vida familiar y la laboral ha pasado de pertenecer sólo al ámbito privado a convertirse en un problema social de gran calado. La disminución del número de hijos por mujer en comparación con el resto de países de la UE (1,32 en España contra el 1,52 de la media continental), el incremento de la edad de las mujeres para la maternidad (actualmente se encuentra en los 30,9 años frente a los 29,7 de 2002) y la estrecha relación entre sexo, estado civil y existencia de hijos a su cargo inclinan la balanza de manera desfavorable hacia el lado de las mujeres (con una tasa de ocupación laboral en 2007 del 47.8% de las mujeres y el 68.6% de los hombres).

 

Con la intención de favorecer el acceso y permanencia de las mujeres en sus puestos de trabajo y fomentar al mismo tiempo la participación de los hombres en la vida doméstica, el Ministerio de Igualdad ha publicado una serie de “recomendaciones y buenas prácticas” cuyos objetivos se basan en pasar del concepto de “ayuda” del varón en asuntos familiares a la corresponsabilidad de ambas partes de la pareja en la gestión efectiva de la realidad personal, familiar, social y laboral.

 

Entre las “medidas estrella” por las que aboga el Ministerio coordinado por Bibiana Aído para salvar las desigualdades en el mundo del trabajo destacan:

Desaparición del lenguaje excluyente (se apuesta por el uso tanto del género masculino como el femenino).

– Medidas de conciliación recogidas en los Convenios Colectivos, tales como aumento del permiso por paternidad o la flexibilidad de las jornadas laborales para ambas partes de la pareja.

– Medidas ajenas a los Convenios Profesionales como, por ejemplo, las “políticas de luces apagadas” (a partir de una cierta hora se apagarán todas las luces de la empresa y se estudiará por qué determinadas personas trabajan más de lo estipulado en su jornada laboral); la creación de departamentos de “Diversidad e igualdad” que promuevan la corresponsabilidad.

Observatorios de seguimiento del cumplimiento de las medidas establecidas a favor de la igualdad real entre hombres y mujeres desde el mundo empresarial.

CAMPAÑA APADRINA UN BECARIO/A

“Aunque hay más chicas en las universidades, después se contrata a más chicos” . El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), José María Fidalgo, ha presentado, junto con la secretaria confederal de Juventud de CCOO, Nuria Rico, la campaña Apadrina un becario, que denuncia, de forma irónica, la situación de este colectivo en el mercado laboral.

José María Fidalgo ha explicado que el modelo de crecimiento económico ha caído en picado y, con él, “el empleo, por ser de poca consistencia”. “Las mujeres lo tienen todavía más difícil”, porque viven con hipotéticas cargas que las empresas no quieren asumir, como el hecho de que pueden quedarse embarazadas. No han aportado cifras que diferencien entre la situación de un becario y un becaria, pero, como ha señalado el secretario general de CCOO, a estas personas “no las podrían tratar peor”. La gente joven se esfuerza en estudiar, “sobre todo ellas”, que además renuncian a su condición y “tienen menos hijos e hijas”; y, “a pesar de ese esfuerzo, son despreciadas y tratadas como morralla”.

Además, ha añadido, a pesar de haber mayor número de chicas matriculadas en las universidades, hay mayor número de chicos en el mercado laboral. En el sector servicios, del que ahora se están produciendo más despidos motivados por la crisis económica, se echa sobre todo a las mujeres, pues “suelen tener contratos con peores condiciones”.

Desde CCOO han asegurado que van a combatir esta plaga y no van a seguir consintiendo la utilización del becario/a en las empresas como mano de obra gratuita y sin derechos, ni permitir que siga aumentando esta forma de empleo cualificado sumergida. Con la campaña quieren conseguir que la juventud se afilie al Sindicato, para que sean estas personas las que puedan proponer sus propias soluciones ante la situación. Se van a distribuir por las empresas irónicos panfletos para concienciar a la gente sobre esta injusticia socialmente aceptada, además de elaborar un video, que puede verse en Internet, que caricaturiza esta realidad.

Otra de las cosas que denuncian es que ofrezcan prácticas a personas tituladas, pues “ya están cualificadas” y se las debería tratar como “punta de lanza de nuestra economía”, ha declarado Nuria Rico. Actualmente, el 24% de los parados y paradas son personas menores de 25 años y, anualmente, unas 200.000 personas acceden a las empresas privadas y administraciones públicas como becarios/as. “Las becas no son tan positivas como siempre nos han contado”, afirma el folleto, “hazte solidario y apadrina a esa persona que tiene las mismas obligaciones laborales que tú, pero sin tus derechos”. Hay empresas en las que el 25% de la plantilla de un departamento son personas con beca y sin contrato. La mayoría de las veces acaban siendo sustituidas por otras en la misma condición y no consiguen que se las contrate. Desde Comisiones obreras aseguran que “se están encubriendo puestos de trabajo”, y, ha señalado Fidalgo, van a seguir “trabajando para combatir esta plaga”.

 
 

LAS MUJERES OCUPAN YA EL 47% DE LA ABOGACÍA

Las mujeres se están haciendo hueco en una profesión históricamente de hombres como la abogacía, ocupando ya el 47% del total de profesionales que ejercen este trabajo, y suponen el 60% de las nuevas incorporaciones.
 

Según un estudio elaborado por el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE), la proporción de las mujeres en esta profesión ya se equipara a otras como jueces y fiscales, que también ocupan el 47 por ciento. “Estos datos parecen sugerir que las trabas sociales que encuentran las mujeres para acceder al ejercicio de la Abogacía no son superiores a las que han de superar para integrarse en los cuerpos de la Administración de la Justicia”, recoge el informe.

Este proceso de feminización de la Abogacía constituye un fenómeno a la vez “reciente y acelerado”. Además, entre los abogados más noveles la proporción entre hombres y mujeres se invierte de forma bastante acusada, con un 57 por ciento los primeros y un 43 por ciento las segundas. A partir de los veinte años de antigüedad, la proporción entre ambos aumenta (67%-33%) y entre los abogados de más de treinta años de profesión las mujeres ven más reducida su presencia (82%-18%).

Por otro lado, los abogados españoles tienen una media de 39 años de edad y 14 de experiencia y son un colectivo más joven que el de jueces y magistrados. De hecho, hoy, el 75 por ciento de los abogados tiene menos de 45 años.

A 31 de diciembre de 2007, en España había colegiados 118.775 abogados ejercientes, y 38.006 no ejercientes. Además, se observa que la concentración del sector es clara, ya que tan sólo Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga concentran el 50 por ciento de los abogados de España. Además, en España hay 90.000 firmas o despachos de abogados, aunque el volumen de negocio de tan sólo 50 de éstos representa el 20 por ciento del total.

El número de abogados ejercientes se ha incrementado un 24 por ciento en los últimos 10 años, mientras que la población del país ha crecido en un 13,4 por ciento. En la actualidad, España es el quinto país con mayor densidad de abogados de la UE-27, con 2,63 por cada 1.000 habitantes, o lo que es lo mismo, un abogado por cada 381 ciudadanos. Una cifra por debajo de Italia (3,06 por cada 1.000 habitantes) y Grecia (3.24 por cada 1.000), casi similar a la de Gran Bretaña (2,31), pero muy por encima de Alemania (1.68) y Francia (0,73).

LA OCUPACIÓN DE LAS ESPAÑOLAS SE HA DUPLICADO EN 25 AÑOS

 
La ocupación de las mujeres españolas ha pasado de un 22,7% a más del 44% en los últimos 25 años, aunque su presencia en los altos cargos, en la dirección de empresas y demás puestos de responsabilidad aún sigue siendo “deficitaria”, según ha afirmado la secretaria general de Políticas de Igualdad, Isabel Martínez, durante la presentación de la publicación “Las mujeres en cifras 1983-2008”.
 
“La presencia de las mujeres en los órganos de decisión y poder empresarial es casi marginal”, prueba de ello es que las mujeres ocupan solo el 6,5% de los consejos de administración de las empresas incluidas en el Ibex35, revela el documento que conmemora el vigésimo quinto aniversario del Instituto de la Mujer.
En este sentido, Martínez señaló que la mayor incorporación de mujeres se ha producido en los ámbitos profesionales en los que “priman los criterios de meritocracia y de capacidad”, como por ejemplo en el campo de la educación, mientras que en ámbitos donde los criterios son más difusos, las mujeres encuentran más trabas.
Tasa de paro femenino
En lo que respecta al paro, el femenino es más elevado que el masculino (54,4%), aunque ya no hay tanta diferencia como había antes. Asimismo, Martínez subrayó que la crisis económica y financiera está afectando sobre todo a los hombres, pues precisamente los sectores de las construcciones y otros sectores masculinizados son los que están prescindiendo de sus trabajadores. Sin embargo, considera que “esta tendencia puede cambiar”, ya que se espera que la crisis empiece a influir ahora en el sector servicios, mayoritariamente compuesto por mujeres.
La conciliación familiar, causa de la brecha salarial
Respecto a la brecha salarial sigue una tendencia decreciente, aunque supera el 26%. Una de las razones es porque la opción de trabajar parcialmente la escogen el 80% de las mujeres, debido a la “falta de corresponsabilidad familiar, ya que entre quienes alegan como causa el cuidado de niños o personas enfermas, incapacitadas o mayores casi el 100% son mujeres”.
Por otra parte, el informe revela que la presencia de mujeres en las aulas universitarias es “claramente mayoritaria”, en concreto, el curso pasado se matricularon un 54% de alumnas, pero ese porcentaje “no tiene una traducción en el acceso al mercado laboral”. (Fundación Luis Vives)

IGUALDAD EN LA UE

Las mujeres ganan un 17.6% menos que los hombre en España. 12/03/2009
 
No podemos tolerar una situación en la que las mujeres de la UE ganan menos que los hombres” ha declarado Vladimir Spidla, comisario de Empelo y Asuntos Sociales.
 

Un estudio realizado por el Ejecutivo comunitario arroja que en toda la UE los sueldos de las mujeres son menores que los de los hombres. En este texto se muestra que las mujeres en España ganaron en 2007 un 17.6% menos de media que los hombres. Este porcentaje no es el más elevado de la UE. Los países que registran las mayores diferencias son:
a) Estonia (30.3%)
b) Austria (25.5%)
c) Eslovaquia, Eslovenia y Países Bajos (26.3% cada uno)

En la mitad de los casos la diferencia es una discriminación directa y es por eso por lo que Bruselas, ha encargado un estudio de las diferentes legislaciones en Europa para ver si son eficaces para combatirla, sin descartar la idea de presentar más adelante una propuesta legislativa comunitaria para reforzar el principio de igualdad.

¿Cómo afrontar la situación?

Vladimir Spidla ha pedido combatir esta discriminación luchando contra la segregación laboral de las mujeres y promocionándolas para ocupar puestos de responsabilidad en las empresas, sobre todo en los tiempos que estamos viviendo en la actualidad. Ha afimado que “las mujeres no pueden ser una variable de ajuste a la crisis,” y ha advertido que la crisis se está cobrando el doble de puestos de trabajos femeninos en comparación con los de los hombres.

Fuente: COMFIA

EMPLEADA O MADRE?

CC.OO denuncia que “casi el 74% de las paradas es madre, fruto de la discriminación laboral”  06/03/2009
 
La secretaría confederal de la mujer de Comisiones Obreras (CC.OO) denunció hoy que “el 73,9% de las paradas es madre”, demostrando que la maternidad “sigue siendo una de las principales las causas de discriminación laboral a las que se ven sometidas las mujeres”; y critica que “en ningún caso las empresas deben utilizar la crisis económica actual como un pretexto para apartarla del acceso al mercado
 
Así, en el transcurso de la rueda de prensa sobre ‘La situación laboral de la mujer en la crisis y propuestas de CC.OO en el empleo y la protección social’, que tuvo lugar hoy en la sede del sindicato de Madrid, la secretaria confederal de la organización, Carmen Bravo, afirmó que la crisis está afectando negativamente a “todos los sectores de mujeres; jóvenes, mayores e inmigrantes, y a todos los perfiles de formación”. “Además, la temporalidad del desempleo es mucho mayor en el caso de la mujer”, añadió.    En este sentido, Bravo apuntó que “la actual situación evidencia un modelo fracasado que ha generado conflictos sociales y desempleo” y se quejó de la “insuficiente protección social que recibe la mujer”. “La carencia de servicios e infraestructuras para la atención a la infancia y a la dependencia obligan a la trabajadora a reducir su jornada laboral y modificarla o a pedir permisos no retribuidos, lo que conlleva una disminución de su salario”, explicó.   “Está claro que las mujeres están mucho peor situadas que los hombres para soportar la falta de empleo”, destacó la secretaria confederal, quien indicó que, dado que el sector servicios está siendo “uno de los más afectados” por la contracción de la demanda y que es donde existe el “mayor porcentaje” de mujeres empleadas, el nivel de desempleo de este colectivo “aumentará previsiblemente” a lo largo de los próximos meses. “Es necesario incrementar los planes de igualdad y el Estado podría contribuir a ello incentivando medidas económicas de apoyo a las empresas”, argumentó.

“LOS HOMBRES COBRAN MUCHO MÁS POR DESEMPLEO”

   Por otra parte, remarcó que “los hombres cobran mucho más que las mujeres por prestaciones de desempleo” y que tienen “más facilidad”, ya que la contratación temporal en España se concentra en ellas que, en la mayor parte de los casos, “se ven obligadas a aceptarlos porque nadie les ofrece modalidades de contrato indefinidas”. “Son necesarias medidas de carácter integral que incluyan la protección social y la economía productiva”, declaró Bravo, quien criticó que “las iniciativas del Gobierno hasta al momento han sido paliativas; necesarias pero insuficientes”.

  

 

LA INVISIBILIDAD DE LA ESFERA DOMÉSTICA

 

Históricamente los sistemas socioeconómicos han dependido de la esfera doméstica:han mantenido una determinada estructura familiar que les ha permitido asegurar la necesaria oferta de fuerza de trabajo a través del trabajo de las mujeres. En particular, en aquellos grupos de población de bajos recursos económicos la dependencia del sistema económico ha significado una verdadera explotación de la unidad doméstica (Meillassoux 1975). En todo caso, en cualquier sociedad, sin la aportación del trabajo de las mujeres la subsistencia del grupo familiar no hubiera estado nunca asegurada (Chayanov 1925, Kriedte et al. 1977). Sin embargo, los sistemas económicos se nos han presentado tradicionalmente como autónomos, ocultando así la actividad doméstica, base esencial de la producción de la vida y de las fuerzas de trabajo.

En particular, los sistemas capitalistas son un caso paradigmático de esta forma de funcionamiento. En relación a la invisibilidad de la actividad desarrollada en el hogar, Antonella Picchio (1994, 1999a), ha puesto de manifiesto que en estos sistemas lo que permanece oculto no es tanto el trabajo doméstico en sí mismo sino la relación que mantiene con la producción capitalista. Esta actividad -al cuidar la vida humana- se constituye en el nexo entre el ámbito doméstico y la producción de mercado. De aquí que sea importante que este nexo permanezca oculto porque facilita el desplazamiento de costes desde la producción capitalista hacia la esfera doméstica. Estos costes tienen que ver en primer lugar con la reproducción de la fuerza de trabajo. Ya en el “Debate sobre el Trabajo Doméstico” en los años setenta se denunció la explotación del hogar por parte de la producción capitalista, en el sentido de que los salarios tradicionalmente han sido insuficientes para la reproducción de la fuerza de trabajo y, por tanto, el trabajo realizado en el hogar sería una condición de existencia del sistema económico.

También se han puesto de manifiesto otros aspectos -económicos y relacionales  del trabajo familiar doméstico absolutamente necesarios para que el mercado y la producción capitalista puedan funcionar: el cuidado de la vida en su vertiente más subjetiva de afectos y relaciones, el papel de seguridad social del hogar (socialización, cuidados sanitarios), la gestión y relación con las instituciones, etc. Actividades todas ellas destinadas a criar y mantener personas saludables, con estabilidad emocional, seguridad afectiva, capacidad de relación y comunicación, etc., características humanas sin las cuales sería imposible no sólo el funcionamiento de la esfera mercantil capitalista, sino ni siquiera la adquisición del llamado “capital humano”.

En definitiva, la producción capitalista se ha desligado del cuidado de la vida humana, apareciendo como un proceso paralelo y autosuficiente. Pero no sólo eso. Además de mantener invisible el nexo con las actividades de cuidados, utiliza a las personas como un medio para sus fines: la obtención de beneficio. De ahí que en términos empresariales y desde la economía oficial sea habitual hablar de “recursos humanos” o“factores de producción” para referirse a las “personas trabajadoras”.

Finalmente, en el análisis del funcionamiento del sistema capitalista no hay que olvidar el papel del estado. A nuestro objeto interesa recordar que el estado regula el funcionamiento del mercado de trabajo y desarrolla programas de protección social supuestamente para cubrir necesidades no satisfechas a través del mercado. De este modo, participa directamente en la determinación de la situación social que ocupan las personas y en la estructuración de las desigualdades sociales incluidas las de sexo. De aquí que la supuesta neutralidad del estado en relación a la configuración de los distintos grupos sociales, es sólo un espejismo.

 

 

Artículo:

 

LA SOSTENIBILIDAD DE LA VIDA HUMANA: ¿UN ASUNTO DE MUJERES?  

 

Cristina Carrasco