efectividad de las políticas de igualdad

Hoy una compañera nos planteaba una pregunta que nos era dificil de responder, ella reflexionaba sobre la efectividad de las políticas de igualdad, si realmente todos los organismos, políticas y leyes creadas para conseguir la igualdad real entre hombres y mujeres rompían con las posiciones de poder que sometían a las mujeres, o simplemente servían para “victimizar más a la víctima”

¿Son realmente todas las políticas públicas de igualdad, oportunidades para todas las mujeres o solo se visibiliza soluciones parciales a aquellos problemas que los políticos consideran importantes.? Carol Bacchi (1999) hace notar que los problemas políticos que llegan a las agendas no son hechos objetivos sino que son una “representación estratégica” que da más importancia a unos problemas que a otros, por lo tanto las soluciones tienen implícita una representación determinada que también configura de forma sesgada la solución.  Partiendo de esta idea es posible que las soluciones propuestas con las políticas de igualdad no den respuesta a todos los problemas que las mujeres tienen hoy en el día a día, ni siquiera el diagnóstico del problema sea el adecuado para dar soluciones adecuadas. Por ejemplo con la conciliación de la vida laboral y familiar; quizás se esté  poniendo demasiado énfasis en que la mujer pueda trabajar y llevar la familia para adelante, y no tanto en que la corresponsabilidad sea una medida efectiva   dentro de los hogares españoles.

Es cierto que estas políticas de igualdad intentan proteger a las mujeres de situaciones de desigualdad y violencia que hasta hace muy poco eran normales en nuestra vida y por suerte están ahí para ayudarnos a avanzar. Pero también es cierto que mucho de los problemas a los que las mujeres nos enfrentamos no tienen una solución propuesta o no es la adecuada, y que tal vez suavizan la situación en la que nos encontramos pero desde luego no la resuelven.

En conclusión, creo que las políticas de igualdad son instrumentos válidos para problemas muy concretos, pero que no atacan a la raíz de los problemas a los que nos enfrentamos todos los días. Tal vez si hicieran más hincapié en la sensibilización en temas de género, muchos de estos problemas se resolverían con un poco más de facilidad.

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¿tiempo libre para las mujeres?

Según el INE las mujeres disponen de media hora menos para disfrutar de su tiempo libre que los hombres.   Pero realmente ¿como es el tiempo libre de las mujeres?, ¿es realmente un tiempo de descanso, de ocio o de dispersión como el que disfrutan los hombres?.

Las mujeres mientras ven la televisión pueden estar remendando, doblando ropa, planchando… No se puede considerar un tiempo libre real.   Las españolas somos las europeas que menos tiempo dedicamos a dormir, por la sobrecarga de trabajo que tenemos y porque para disfrutar de tiempos de ocio lo quitamos de las horas de sueño.Los hombre siguen disfrutando de sus horas de sueño a la vez que disfrutan de sus horas de ocio.  Las mujeres seguimos empleando el tiempo libre del que disponemos en otras actividades, sobre todo en el cuidado. Cuando preguntamos a las mujeres españolas que hacen en sus horas de ocio el 80% de ellas nos dirán que cuidar a sus hijos. Actividades como salir a bailar, a cenar con amigas quedan relegadas a un segundo plano, prefieren quedarse con la familia y ver la televisión que no requiere salir de casa.

Claramente las mujeres no podemos emplear nuestro tiempo libre en aquellas actividades que nos gratifiquen mientras que no exista una verdadera corresponsabilidad en el hogar y una conciliación asegurada en los trabajos fuera de casa. Los tiempos de ocio de las mujeres son incompatibles con la vida familiar y laboral y para disponer de ellos habría que renunciar a cosas que de momento ni estamos preparadas para hacerlo ni queremos hacerlo.

Según Angeles Durán en su libro “el valor del tiempo” propone que hagamos una reinterpretación del tiempo basándose en los cambios sociales que se están produciendo, redefiniendo las fronteras temporales que ya no están configuradas en el trinomio sueño-trabajo-tiempo libre. Evidentemente Durán se plantea el disfrute del tiempo libre a medio o largo plazo, pero para compaginar ocio y trabajo en el presente hay que sacar tiempo de donde no lo hay. 

En definitiva, las mujeres podrán disponer de tiempos personales, cuando la paridad llegue al ocio, y la corresponsabilidad familiar sea efectiva.