MEDIDAS PARA UN ABORTO MÁS LIBRE

virgenestampita2

Desde una perspectiva económica convencional el trabajo doméstico no existía. Tampoco el trabajo de cuidados. Tampoco se habla desde esta mirada del sexo, de la reproducción y de los trabajos sexuales, desde la prostitución hasta las madres de alquiler. Temas como el aborto o la planificación familiar también quedan al margen de las ideas dominantes en economía.

Creo que es importante reivindicar todos estos aspectos asociados al género, para dignificar la vida de las mujeres y para ir cambiando esa idea patriarcal de lo que se mete en ese cajón llamado economía.

Hoy es noticia en los periódicos que parece que el aborto va a ser una elección más libre para las mujeres. La ley que viene en camino necesitará de muchas manos que, día a día, vayan deconstruyendo tantos tabúes y tantos condicionantes que hay alrededor de la mujer que se encuentra ante un embarazo no deseado.

La sexualidad, la planificación familiar y todo lo que las rodea son parte de las reivindicaciones feministas desde hace mucho. Y es hora de que tengan el espacio que se merecen dentro de la economía feminista.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/PSOE/tiene/apoyos/politicos/aprobar/reforma/aborto/elpepusoc/20090515elpepisoc_3/Tes

Anuncios

Una medida que no considero feminista

ochodemarzo

Una de las medidas que se han planteado por el gobierno es subvencionar con 2.000 euros la compra de un vehículo nuevo.

En otras entradas se ha venido hablando de aquello que entra en el PIB y de lo que no, no entra el trabajo gratuito realizado en las casas y sí se introducen aquellas partidas que han ido a solucionar problemas medioambientales. El ejemplo más usado es cuando el desastre del Prestige ayudó al crecimiento del PIB.

Desde el movimiento ecologista se viene denunciando el exceso de contaminación que se genera desde los países enriquecidos y el agotamiento de los recursos limitados, entre ellos, el petróleo. La industria automovilística se está apoyando, aún siendo uno de los más contaminantes y habiendo otros sectores en los que también se pudieran invertir. coche

Esperanza3 en su entrada, Último trimestre según la EPA para las mujeres españolas, nos muestra el panorama de las cifras de desempleo divididas entre hombres y mujeres. En ellas, podemos ver que el incremento del desempleo en este trimestre es mayor para los hombres que para las mujeres y que los puestos perdidos se concentran fundamentalmente en el sector inmobiliario y de la construcción, así como en el negocio automovilístico. Por otro lado, también se puede ver que hay casi tres MILLONES de hombres empleados más que mujeres. De esta manera, se puede decir que el desempleo estructural es femenino y el masculino, coyuntural. Y además, este último está asociado a sectores que son nefastos para el medio ambiente y cuyo aporte a la economía real son muy cuestionables.

Este desempleo, además de ir a unos sectores económicos en sí cuestionables, se puede definir como coyuntural y masculino. Es decir, con las medidas que se están poniendo en marcha, se está priorizando éste desempleo al femenino y estructural. Trabajo que, además, va asociado a sectores –por ser feminizados- que permitirían, por ejemplo, mejorar la calidad de los servicios sociales.

serviciossocialespersonitasdepapelLas partidas asignadas a servicios sociales se suelen plantear desde el prisma de los derechos sociales. Desde luego, estos servicios cumplen esa función, pero también, por eso mismo, cumple una función económica, sin necesidad de generar nuevas burbujas ni de ser actividades contaminantes. Eso sí, es posible que estas actividades no se reflejen tanto en el crecimiento del PIB. Pues, por un lado, son actividades que no están basadas en la lógica de la acumulación, las proporciona en buena medida el estado sin pasar por el mercado y porque, al ser actividades feminizadas, su valor de mercado es bajo. Enlazo esto con la primera idea, en que cuestionaba el PIB como indicador económico. Es posible que el PIB no de señales de que se estén realizando actividades encaminadas a mejorar la economía en un sentido amplio. Pero eso no es problema de las actividades en sí, sino de qué recoge el indicador: dinero, siguiendo la lógica de la acumulación. Unos de los objetivos básicos de la economía convencional es el crecimiento económico, que es medido y entendido en base a indicadores como el PIB. Hay voces que proponen un cuestionamiento del sistema, desde esta básica, del crecimiento del PIB. Meto una página web en la que se plantea el decrecimiento. Como veréis los planteamientos son ecologistas y sociales en sentido amplio, pero también hay razones por las que proponerlo desde la economía feminista.

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

http://www.ecologistasenaccion.org/spip.php?rubrique433

http://www.elpais.com/articulo/espana/Zapatero/solo/tendra/respaldo/medidas/economicas/acepta/ampliarlas/elpepunac/20090514elpepinac_1/Tes

LA CONFIANZA DA ASCO

Confianza%20ciega

Desde los libros de teoría económica se habla de la mano invisible. Desde los entendidos en los mercados financieros se habla de confianza. Mano invisible y confianza son términos que, a mi modo de ver, se solapan.

Nos piden confianza en el sistema financiero, pues la clave de todo el sistema que está montado se basa en la confianza que se tiene depositada en él. Confianza en que los bancos guardarán nuestro dinero hasta que queramos sacarlo, confianza en que hacen un buen uso de él. Confianza en el telediario y en sus noticias de economía. Se confía en la bolsa, en que la burbuja financiera no va a estallar, en que el crecimiento económico va a volver y que este va a generar bienestar, confianza en el PIB como indicador económico…

La mano invisible ha sido señalada. Se ha mostrado que no es tan invisible, aunque intente esconderse. Así, Momo vio a los hombres grises, el marxismo mostró las relaciones de poder que se establecían entre patronos y obreros, desde la ecología, se vio cómo esa mano invisible movía los recursos a lo largo del planeta en función de quién tenía dinero y quién no. Desde el feminismo se ha señalado que esa mano invisible estaba sexuada… entre otras muchas cosas.

Aquello que llamaron mano invisible ya sabemos que de invisible, tiene poco. Manos hay detrás, pero de carne y hueso, y con intereses claros y que, desde luego, no son los intereses generales. La confianza que se pide va muy ligada a esa mano invisible, a todo este sistema que está montado. Pedir, por ejemplo, confianza en el sistema financiero, es pedir que creamos en las grandes multinacionales que sostienen todo este tinglado tan bien montado de injusticias en todo el mundo. Los controles que los estados mantienen sobre este sistema financiero son escasísimos, y no es casual, ya que están cogidos de pies y manos por las transnacionales.

Esta confianza ciega, aún cuando hay un montón de razones para no tenerla, me recuerda al amor que llaman ciego, al amado príncipe azul, con el que nos hemos criado la mayoría de las mujeres. Esta es la confianza ciega que me da asco.

Muchas veces, en conversaciones cotidianas, decimos que la confianza da asco, que a veces nos pasamos con quienes más conocemos o más queremos, por el exceso de confianza… desde luego, que hay que cuidarnos en las relaciones cercanas, es uno de los puntos fuertes en el feminismo, pero lo que quería lanzar aquí es una idea que me está haciendo pensar.

Desde las grandes instituciones económicas, nos piden confianza… estas organizaciones basadas en ese homo economicus, racional y egoísta, nos pide algo que contradice sus propios principios básicos. Pues, haciendo un análisis racional de la situación, fácilmente llegamos a la conclusión de que poco hay que confiar.

Además de las dudas que me surgen acerca de esa confianza a la que se invoca, se me ocurre tomar la palabra y llenarla de otros significados y otras prioridades, más feministas y más en la línea de la sostenibilidad de la vida. Mirarla desde lo cercano, desde los cuidados y, claro, desde la corresponsabilidad.

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

PRIORIDADES, GASTOS Y BENEFICIOS EN ALIMENTACION

super_nogracias

PRIORIDADES, GASTOS Y BENEFICIOS EN ALIMENTACION

Los hogares destinaron el 25,6% de su presupuesto a gastos relacionados con la vivienda, el 14,4% al transporte y el 14,2% a alimentos y bebidas no alcohólicas consumidos en el hogar. (Encuesta de los presupuestos familiares para el año 2007, realizada por el INE)

“Está claro que actualmente la casi única puerta de entrada del consumidor a los alimentos y a toda la cadena agroalimentaria está físicamente en la distribución moderna y la llave de esa puerta está en los bolsillos de muy pocas empresas de distribución. Nunca como hasta ahora, el poder de compra (a los distribuidores) y de venta (a los consumidores) había estado en tan pocas manos, el cuello de botella ahora es más estrecho que nunca. Solamente cinco empresas controlan el 55% de las ventas de alimentos en España. Si a ello le sumamos las dos principales centrales de compra (mayoristas) que suministran al resto de comercio minorista, ese porcentaje de concentración de compra-venta se sitúa en el 75%

–          Siete empresas controlan tres de cada cuatro alimentos que compramos

–          Cinco empresas controlan uno de cada dos.

–          Una empresa (Carrefour) controla uno de cada cuatro alimentos que compramos.

Se están generando grupos de consumo de alimentos ecológicos a lo largo de la península. En Cádiz, en concreto, hay como mínimo un par. Le compramos- pertenezco a uno, al grupo Tagarninas– cajas de rica verdura directamente a una cooperativa Pueblos Blancos de alimentos ecológicos, sin que haya intermediarios. Este grupo de consumo, tiene, y está trabajando en ello, inquietudes ecologistas y feministas.

Desde la perspectiva feminista, creo que es relevante el consumo de alimentos ecológicos (y locales) por varias razones. Por un lado, porque, mirando a los países enriquecidos, el trabajo asociado a la alimentación en las familias está estrechamente ligado a las tareas asociadas históricamente a las mujeres y en las que sigue sin haber corresponsabilidad. Visibilizar este trabajo, darle contenido político prioritario y trabajarlo tanto en nuestro día a día cotidiano como en distinto colectivos, puede ayudar cambiar la situación, siguiendo la línea de lo personal es político.

Por otro lado, sabiendo que las mujeres llevan a cabo las principales labores de agricultura en los países más pobres y aún así, son el colectivo claramente más pobre, desde un feminismo responsable creo que es muy importante fomentar tanto el comercio justo entre estados, como el intercambio local. Comprar en un gran supermercado es comprar sin saber de dónde viene o quién lo ha producido o en qué condiciones. Y probablemente, las circunstancias en que se han realizado generen desigualdad, dado los datos que están saliendo a la luz.

El porcentaje de concentración de compra a grandes establecimienos- multinacionales- en el estado español se sitúa en el 75%. Esto implica que su influencia en el mercado de alimentos es enorme, tanto por el lado de quien consume –qué se vende y a qué precio- como de quien produce- qué produce, en qué condiciones, y a qué precio vende. Estas empresas están comerciando a lo largo de todo el mundo y son una pieza fundamental en la crisis alimentaria a nivel global.

Otro dato interesante es que el gasto de alimentación en el estado no llega al 15%. Sube al 24% si se le suma la partida de “hoteles, cafés y restaurantes”. El porcentaje de dinero que se dedica a la alimentación es muy bajo en relación con otras partidas. Plantearnos qué consumimos, cuánto y cómo desde una mirada feminista creo que puede ser muy relevante.

Una de las críticas más extendidas al modelo en que vivimos es el consumo exacerbado que hay. Pero, por otro lado, también está muy extendido que los productos ecológicos y de comercio justo son muy caros. Ante esto, hay varias respuestas.

Lo que se dice caro es aquello que integra costes que de otra manera están externalizados, es decir, que asumen otras personas. Una prenda de una gran tienda de ropa es más barata, pero porque no se le paga un sueldo digno a la persona- fácilmente una mujer- que la haya cosido. Y, teniendo en cuenta el porcentaje que representa del gasto, también se trata de qué prioridades se tienen al consumir. Por otro lado, es caro según dónde se compre. Por ejemplo, si se consigue tratar directamente con quien produce, los precios bajan mucho. Porque es en el embudo de las grandes empresas donde lo que se compra se encarece. Además, cosas como las relaciones que se pueden generar dentro de los colectivos donde participemos o el sabor de  y la calidad de lo que comemos, no tienen precio…

Bibliografía utilizada:

Xavier Montagut y Esther Vivas (coords.) (2007): Supermercados, no gracias
Grandes cadenas de distribución: impactos y alternativas. Icaria Editorial, Barcelona.

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

ALIMENTACIÓN, CORRESPONSABILIDAD Y MODELO ECONÓMICO ACTUAL

DIAMUNDIALDELAalimentacionALIMENTACIÓN, CORRESPONSABILIDAD Y MODELO ECONÓMICO ACTUAL

Entre las actividades de hogar y familia, las mujeres dedican más tiempo a las culinarias (1 hora y 38 minutos en un día promedio) y a las relacionadas con el mantenimiento del hogar (casi una hora). En estas dos actividades los hombres emplean poco más de media hora. (Encuesta de empleo del tiempo 2002-2003, realizada por el INE)

Según la encuesta del Instituto Nacional de Estadística, las mujeres le dedicamos 1 hora y 38 minutos en un día promedio a las actividades culinarias. Tiempo que dista mucho del que dedican los hombres a esta tarea. Esta actividad propia de los cuidados y del trabajo doméstico puede servir como ejemplo interesante sobre qué ocurre con el reparto de las tareas y con la corresponsabilidad entre hombres y mujeres.

En nuestras sociedades, comemos todos los días, habitualmente entre tres y cinco veces al día. Y, siguiendo la encuesta del tiempo, las mujeres (que los datos muestran que son básicamente quienes se encargan de la actividad) le dedicamos de media casi dos horas. Esto sin incluir el tiempo que se dedica propiamente al acto de comer o a dar de comer a personas dependientes, pues estos tiempos están encuadrados en otras categorías de la encuesta.

Las formas con que nos alimentamos son variadas, elaborando la comida en nuestras casas, calentando comida que traemos de casa de la abuela, recalentando algo precocinado que hemos comprado, yendo a un restaurante, comprando un bocata… Parece que en estos países enriquecidos las oportunidades de dedicarle menos tiempo a los trabajos de la alimentación están sobre la mesa. Pero lo que también parece es que esto no ha conseguido dar pasos hacia la igualdad; aún se le dedica un par de horas al día, y la corresponsabilidad es inexistente. Me planteo si realmente las nuevas formas de satisfacer la necesidad de alimentación han ido encaminadas, o han permitido al menos, la disminución de las desigualdades entre hombres y mujeres, o más bien están conducidas por la misma lógica de la acumulación, buscando beneficios, sin preguntarse cómo sostener la vida.

He comenzado el párrafo anterior considerando que es una oportunidad el hecho de poder dedicarle menos tiempo a la alimentación, cosa que también me cuestiono. Pues también se puede ver como una de esas partes del sistema capitalista y patriarcal, que vuelca las prioridades de las necesidades y que intenta trascender de ellas, de la naturaleza y de las interdependencias en general que nos permiten vivir, que son parte intrínseca de la vida humana:

“En el binomio androcéntrico deseo/necesidad, tan recurrente en el discurso económico convencional, los <<deseos>> son el terreno de la elección, la libertad, la civilización y, en última instancia, la autonomía, entendidas como el distanciamiento progresivo de las necesidades que nos remiten a nuestras ataduras biológicas, la dependencia de lo más instintivo y animal. Quien necesita no es autosuficiente. El sistema económico, como construcción cultural, implica el control del hombre sobre la naturaleza, idea recogida, por ejemplo, en el ya comentado concepto marxista de trabajo humano. (…) Por tanto, revalorizar la noción de necesidad supone asumir la dependencia del medio natural y también de los trabajos no remunerados históricamente asociados a las mujeres.” (Pérez Orozco: 172)

La alimentación es, y seguirá siendo, una parte fundamental de las actividades diarias de todas las personas. El modelo económico y social en el que vivimos, la ha situado en un plano secundario. Por un lado, porque el pensamiento occidental intenta trascender de las ataduras de las necesidades. También porque el sistema económico se centra en el mercado y en las actividades masculinas. Y, por otro lado, porque este sistema va parejo a la idea de familia, donde las actividades que mantienen la vida humana y que están históricamente asociadas a las mujeres quedan invisibilizadas.

Desde “lo personal es político”, desde lo cotidiano, las reivindicaciones de corresponsabilidad entre hombres y mujeres pueden apoyarse por los datos que van sacando a la luz la desigualdad. Además, la desigualdad entre hombres y mujeres, va estrechamente ligada a la forma de pensar en la que se basa el modelo en el que vivimos y que después se concreta en muchas formas de prácticas injustas. Así, que, quizás, pasito a pasito, mirando ambas, y por separado, se pueden ir cambiando las cosas…

Bibliografía utilizada:

Perez Orozco, Amaia (2006), Perspectivas feministas en torno a la economía: el caso de los cuidados. Consejo Económico y Social, Madrid.

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

DISTINTAS CRISIS, DISTINTOS MOTIVOS, DISTINTOS OBJETIVOS.

DISTINTAS CRISIS, DISTINTOS MOTIVOS, DISTINTOS OBJETIVOS.

Se habla de crisis de cuidados, de crisis ambiental, de la alimentaria, de la llamada economía real y de la crisis financiera. Es posible que, desde una perspectiva económica, se hable de otras crisis, pero a grandes rasgos, estas son las más relevantes o a las que se las tiene en mayor consideración.

La crisis financiera se debe al exceso de confianza que se ha tenido en las inversiones y re-inversiones. La burbuja financiera se ha hecho enorme, sin tener de base una economía real que la respaldara. La economía a la que se llama “real” es aquella que está centrada en los mercados, que se intercambia a base de dinero, que está incluida en el PIB y que está inserta dentro de la lógica de la acumulación, lógica creada y extendida desde los países enriquecidos. A su vez, dentro de esta, una de las crisis de las que más hablan los medios de comunicación es la de la industria automovilística, o también de la del descenso del ritmo en la construcción. Ambos “problemas económicos” los agradecemos muchas personas ya que son uno de los motores fundamentales de la destrucción del medio ambiente.

Tanto la crisis financiera como la de la economía que cuentan que es real, son el deterioro de los pilares del sistema capitalista en el que vivimos, centrado en el mercado y en la lógica de la acumulación, fuente de las desigualdades entre hombres y mujeres y entre pueblos y del deterioro medioambiental.

ecologia-y-feminismo-pa-webPor otro lado, están también la crisis de cuidados, la alimentaria y la ecológica. Todas ellas hablan directamente de aspectos estrechamente relacionados con la sostenibilidad de la vida, con la satisfacción de las necesidades humanas, tanto materiales e inmateriales. Centrarse en analizar cuáles son las causas, el origen de estos problemas creo que puede ser fundamental para solucionar la situación actual en la que vivimos.

La crisis de cuidado se centra en aquellos aspectos que hablan tanto de la insostenibilidad y de la injusticia del sistema ante los trabajo de cuidados, ante aquellos trabajo necesarios para que la vida humana sea de calidad y digna. Esto incluye tanto necesidades materiales, como la alimentación o gestionar los recursos domésticos, como las inmateriales, como apoyar emocionalmente, escuchar o acompañar.

La crisis ecológica atiende al deterioro del medioambiente, es decir, focaliza su atención en los recursos que se utilizan para la satisfacción de las necesidades, que se están esquilmando y que tiene repercusiones sociales tanto en la actualidad como para las futuras generaciones.

La crisis alimentaria la veo como una intersección entre las dos anteriores, quién produce alimentos, quién los elabora, quién se los come… Y, por otro lado, que comemos y de qué calidad, y qué consecuencias tiene el modo de producción dominante, por ejemplo.

Un análisis más profundo, se sale de lo que dan de sí estas líneas, pero desde la perspectiva de la economía feminista de la ruptura y desde la economía ecológica, centrarse en las crisis anteriores, puede ser la solución real para los problemas de insostenibilidad e injusticia. Pues tanto la crisis financiera como la que dicen que es de la economía real, de lo que tratan son de los pilares del sistema, de la forma de organización económica y social que ha generado los problemas de raíz a los que nos enfrentamos hoy.

Bibliografía utilizada:

Naredo, J. M. (2006), Raíces económicas del deterioro ecológico y social. Más allá de los dogmas. Siglo XXI, Madrid.

Perez Orozco, Amaia (2006), Perspectivas feministas en torno a la economía: el caso de los cuidados. Consejo Económico y Social, Madrid.

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

EL DIÁLOGO DESDE LOS SABERES SITUADOS

EL DIÁLOGO DESDE LOS SABERES SITUADOS

Desde los saberes situados se cuestiona la posibilidad de creer que existe una verdad única. Se considera que nuestra mirada es parcial y que así serán las opiniones que nos formemos. El feminismo más maternal es criticado, aún teniendo presente su mejor voluntad, porque puede estar escondiendo algunos presupuestos que no son asumibles por las personas de las que se habla.

El hecho de “no poder hablar de otras mujeres diferentes” es algo paralizante… Acabaríamos sólo por hablar de nosotras mismas, sin poder actuar o pensar desde una perspectiva más amplia o aglutinadora. Es un riesgo en el que se puede caer desde los conocimientos situados y que está muy ligado con la posmodernidad.

Con la cartografía del patriarcado, del que ya he hablado en otra entrada, se pretende romper con esa posibilidad que entorpece y obstaculiza acabar con la desigualdad. El debate y el diálogo con otros colectivos puede ser una manera de solventar los riesgos de las miradas más maternalistas.

Según la OIT, las mujeres “Son las principales productoras de cultivos básicos como arroz, maíz y trigo, que constituyen de 60 a 80 por ciento de los alimentos que se consumen en la mayoría de los países en desarrollo. Son casi siempre mujeres las responsables de garantizar que los niños tengan suficiente comida.” Y sin embargo, del 80% de quienes viven con menos de un dólar al día son mujeres.

Creo que desde un feminismo de los países enriquecidos es una responsabilidad mirar de frente qué ocurre, qué papel jugamos en esta situación nosotras y la sociedad que nos rodea y cómo es posible cambiar la situación. Y, para eso, me parece interesante entablar un diálogo con ese colectivo de mujeres. En algunas ocasiones puede parecer que en esas situaciones tan indignas de vida no haya capacidad de sublevarse o no haya propuestas concretas de cambio, tanto locales y globales. Pero sí que las hay.

Vía Campesina es una organización de organizaciones de diferentes movimientos campesinos a lo largo de todo el mundo. En su página web se presentan a sí mism@s: “La Vía Campesina es un movimiento internacional de campesinos y campesinas, pequeños y medianos productores, mujeres rurales, indígenas, gente sin tierra, jóvenes rurales y trabajadores agrícolas. Defendemos los valores y los intereses básicos de nuestros miembros. Somos un movimiento autónomo, plural, multicultural, independiente, sin ninguna afiliación política, económica o de otro tipo. Las organizaciones que forman la Vía Campesina vienen de 56 países de Asia, África, Europa y el continente Americano.”

Defienden fundamentalmente el modelo campesino de producción de alimentos sanos, la Soberanía Alimentaria de los pueblos y la descentralización de la producción de alimentos y las cadenas de distribución. A partir de estos grandes bloques plantean diferentes problemas que afectan al mundo, como la crisis alimentaria, la crisis medioambiental y la situación de pobreza que la que vive el campesinado.

jornadas soberanía alimentariaDentro de este movimiento y de las organizaciones que la componen, el papel activo de las mujeres es muy importante. Las mujeres en este movimiento son sujetos que participan y se posicionan, aun dentro de muchas limitaciones que también se plantean. En la página web, que está en los enlaces de la columna derecha, hay un área específica sobre las mujeres. Entablar el diálogo con estas mujeres empoderadas, que se movilizan para cambiar la situación en la que viven me parece muy útil e interesante.

En esta página podemos encontrar algunos debates interesantes que están teniendo: “Liderezas comparten experiencias sobre las problemáticas de las mujeres en el acceso a la tierra”, “Campaña de Vía Campesina por el fin de la violencia contra las mujeres”, “Declaración de la comisión Internacional de las mujeres de la Vía Campesina”, “Declaración de la asamblea internacional de las mujeres sobre los derechos campesinos” Y muchos más…

En Andalucía también hay mujeres trabajando sobre el tema, como es el caso del grupo de “Soberanía alimentaria y género” o la Universidad Rural Paulo Feire.

http://soberaniaalimentariaygenero.blogspot.com/

<a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/"><img alt="Creative Commons License" style="border-width:0" src="http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/es/88x31.png" /></a><br />Esta obra está bajo una <a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/">licencia de Creative Commons</a>.

CREATIVE COMMONS, UNA FORMA DE TRANSMISIÓN DE CONOCIMIENTO SIN DINERO Y SIN MERCADO

creative-commons-350CREATIVE COMMONS, UNA FORMA DE TRANSMISIÓN DE CONOCIMIENTO SIN DINERO Y SIN MERCADO

Desde el feminismo se critica ese concepto de ciencia que defiende la verdad universal. Se ha (de)mostrado que los pensadores, en gran medida, estaban sexuados, eran hombres, y que pertenecía a una determinada cultura, la occidental y enriquecida, entre otras características que permanecían ocultas.

La ciencia se ha convertido en nuestras sociedades en la forma de conocimiento primera y la más venerada, frente a otros saberes, como los tradicionales, transmitidos localmente de generación en generación. Los actos de injusticia que se han realizado en base a esta idea son muchos. Vandana Shiva, ecofeminista, en “Biopiratería” nos muestra porqué los derechos de propiedad intelectual están ligados a aquello que produce ganancia y cómo aquellos que poseen el poder se aprovechan.

Revalorizar otras formas de comprender y de participar en sociedad puede ser una manera de conseguir desestabilizar esa jerarquía injusta de saberes. Otra manera puede ser la propuesta realizada desde Creative Commons. La idea es no asociar la autoría con derechos patrimoniales y permitir el libre uso y transmisión de aquello que se vaya creando. Entre otras cosas porque:

“ (…) la base filosófica del sistema de copyright actual se apoya en un mal entendido: la originalidad de los artistas es inagotable, concepto que se aplica a creadores e intérpretes. Pero la realidad indica otra cosa, porque los artistas siempre tienen en cuenta las obras creadas en el pasado y en el presente, y agregan elementos al corpus existente. Esos agregados merecen respeto y admiración, pero sería inadecuado otorgar a sus creadores, intérpretes y productores derechos de exclusividad monopólicos sobre algo que se inspira en el conocimiento y la creatividad que forman parte del dominio público y son producto de la labor de otros artistas.” (Barthes, 1968; Boyle, 1996:42, 53-59)

Aquello que aparece como “nuevo”, no lo es tanto. Además, socializar el conocimiento es fundamental. En este blog hablamos de economía, una de las ciencias con más “palabros” y más elitistas y desigualitarias que hay… Conseguir que nuestras palabras se entiendan, que lo que discurre por nuestras cabezas pueda ser útil para una mayoría y que cualquier persona pueda sentirse con autoridad para opinar sobre el telediario o sobre las páginas de economía de un periódico me parece un reto fundamental.

Por curiosidad, y por ponerlo en práctica, me he hecho una licencia en creative commons… Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.

Bibliografía: Shiva, Vandana (2001): Biopiratería, Ed Icaria, Barcelona

LA RENTA BÁSICA, COMO ESTRATEGIA FEMINISTA

LA RENTA BÁSICA, COMO ESTRATEGIA FEMINISTAque-es-la-renta-basica

En la línea de mis entradas anteriores, mirando hacia la crisis de los cuidados y cuestionando el modelo que se establece sobre la base del hombre ganador de ingresos – mujer ama de casa se me ocurre plantear aquí una herramienta que pueda servir como estrategia para solventar las desigualdades que se generan de ese modelo patriarcal: la renta básica.

“El término Renta Básica se refiere a “un ingreso pagado por el gobierno a cada miembro de pleno derecho de la sociedad, incluso si no quiere trabajar de forma remunerada, sin tomar en consideración si es rico o pobre, o dicho de otra forma, independientemente de sus otras posibles fuentes de renta, y sin importar con quién conviva”. La Renta Básica (RB) consiste, pues, en un subsidio garantizado a todas las personas por el simple hecho de ser ciudadanas.” (Campillo Poza, 2005)

Así, la RB sería una prestación que se daría a todas las personas (con papeles).  Desde diferentes perspectivas se promueve su implantación, pero creo que desde una perspectiva feminista plantea aspectos muy interesantes. Uno de los problemas fundamentales que presentaba el modelo del hombre ganador de ingresos – mujer ama de casa es, por un lado, la dependencia, injusta y perversa, de la mujer con los ingresos del marido. Otro problema que provoca es la invisibilidad de una parte importante del trabajo que permite la sostenibilidad de la vida al no estar remunerado. El problema aumenta cuando las principales prestaciones sociales directas van ligadas a las cotizaciones sociales, es decir, cuando van ligadas al trabajo remunerado reglado y no el que se realiza en la economía sumergida o en las casas.

La RB permitiría que las mujeres, con discriminaciones en el mercado laboral, con altas tasas de desempleo estructural, con un importante porcentaje de tiempo que se dedica a trabajos no remunerados o cobrando pero en negro, sin cotizar, como limpiadoras, cuidadoras fuera de sus hogares, etc. Una medida de este tipo puede ser interesante, para retribuir a muchas personas- fundamentalmente mujeres- que se ven discriminadas en los derechos sociales, fundamentales en los estados de bienestar en los que vivimos.

Lo planteo aquí para abrir una puerta al debate. A mi modo de ver, la medida es más una estrategia a corto y medio plazo que algo clave en una mirada a largo plazo o a la raíz del sistema. Por un lado, el pago de un dinero no resuelve directamente el problema de la corresponsabilidad ni descentra de por sí a los mercados. Pero sí que permitiría reducir esa dependencia perversa, no recíproca, con maridos y empresarios, por ejemplo, que se da cuando no se cotiza y/o no se recibe una remuneración. Puede ayudar a empoderar a muchas personas que lo necesitan y puede ayudar a crear nuevas formas de relaciones económicas ajenas al mercado, acabando con la precariedad de la existencia. Siguiendo el artículo de Antonella Corsani, como diría Virgina Woolf:

“Hasta entonces me ganaba la vida mendigando trabajillos en los periódicos, (…) había ganado algunas libras escribiendo sobres, leyendo a ratos para viejas señoras (…) No necesito, creo, describir la dificultada del dinero así ganado, pues quizá lo hayáis intentado. Pero lo que sigo recordando como un yugo peor es el veneno del miedo y la amargura que estos días me trajeron. Para empezar, estar siempre haciendo un trabajo que no se desea hacer y hacerlo como un esclavo, halagando y adulando, aunque quizá no siempre fuera necesario; pero parecía necesario y la apuesta era demasiado grande como para correr riesgos…”

Por una herencia, consigue una remuneración fija que le permite vivir:

“Realmente, pensé, guardando las monedas en mi bolsillo, es notable el cambio de humor que unos ingresos traen consigo. Ninguna fuerza en el mundo puede quitarme mis quinientas libras. Tengo  asegurados para siempre la comida, el cobijo y el vestir. (…) desaparecieron el temor y la amargura y llegó la mayor liberación de todas, la libertad de pensar directamente en las cosas”.

De esta manera, la RB, se puede plantear como una forma de conseguir que todas las personas- con papeles- tengan cubiertos unos derechos sociales básicos, y que actualmente no lo tienen porque, o trabajan en negro o, directamente, sin cobrar nada. Además, dada la precariedad actual de los empleos, podría ser un amortiguador de la inestabilidad que provocan, en la línea de lo que planteaba Virginia Woolf a principios de siglo.

Algunos detractores de la medida dicen que puede complejizar aún más la ya complicada maraña de prestaciones. Quienes están a favor contestarían que no sólo no la complejiza sino que la simplificaría, pues sería a todas las personas, sin criterio alguno más que el hecho de participar en un estado. Por un lado, la recogida de tributos sería igual, pudiendo ser progresiva. Así se recuperaría la parte dada a los más enriquecidos. Por otro lado, lo que se podría simplificar sería justamente la entrega de prestaciones, que muchas podrían desaparecer directamente, si cada una tuviéramos directamente un dinero al mes a partir del que ir sobreviviendo, pongamos por ejemplo, 400 euros. Imaginemos que si cada persona de un hogar recibe directamente su RB, el dinero que se percibe puede ser un buen sustituto de la prestación por desempleo, desligándola además de la idea- capitalista y patriarcal- de un salario (familiar) y de lo que es económico y lo que es trabajo y lo que no.

Muchas preguntas me surgen conforme voy escribiendo… me parece inacabado e incompleto a todas luces, pero quizás permita abrir una puerta al debate.

Bibliografía:

Campillo Poza, Inés (2005): La ciudadanía social. Perspectivas y propuestas feministas. Grupo de trabajo 22: Mujer y Política: el papel de las mujeres en las democracias actuales.

Corsani, Antonella (2006): Políticas de saberes situados. Emanciparse de la epistemología de la economía política y de su crítica. En Laboratorio Feminista (2006), Transformaciones del trabajo desde una perspectiva feminista: producción, reproducción, deseo y consumo. Ed. Tierradenadie S.L. Madrid.

Woolf, Virgina (2005): Una habitación propia ed. Seix Barral, Barcelona

Dobson, Andrew (1999) Pensamiento verde: una antología. Ed. Trotta, Madrid

<a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/“><img alt=”Creative Commons License” style=”border-width:0″ src=”http://i.creativecommons.org/l/by-nc-nd/3.0/es/88×31.png” /></a><br />Esta obra está bajo una <a rel=”license” href=”http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/3.0/es/“>licencia de Creative Commons</a>.

¿QUIÉN DEPENDE DE QUIÉN?

¿QUIÉN DEPENDE DE QUIÉN?

Se me ocurre imaginarme tres personajes. Mario, es un investigador sobre transgénicos, Candela, es ama de casa y Lola, campesina. Me pregunto sobre sus días y sus semanas, qué hacen y qué no hacen.

Mario se dedica a encontrar una semilla transgénica, de donde salga una planta- con un gen extraído de una rata- capaz de segregar un líquido para acabar con un bichito, pongamos un pulgón, que la hace enfermar. Cuando regresa a casa, de noche, sus hijas, tres, ya están cenadas. Su esposa las duchó después de haberles dado la comida preparada por otra mujer, que se encarga de las tareas cotidianas de la casa. Con ellos también vive la madre de Mario, a la que da un beso en la frente cada vez que llega de su jornada laboral. Ella le sonríe, porque lo agradece de veras… pero echa de menos una charla y un paseo con él y contarle que su hermano le va a regalar otro sobrino y que está preocupada por la cara de enfadado con la que siempre llega a casa después del trabajo. Lo piensa, pero no lo dice.

Mario sabe de semillas, de ratas y de otros bichos- es un investigador reconocido a nivel internacional- pero no sabe de cuidar a su familia en lo cotidiano. No sabría ni hacer un huevo frito, salvo la paella de los domingos. Sus amistades fuertes se quedaron en el pasado, las conversaciones y las risas con su mujer, olvidadas. Las gripes y resfriados de sus hijas quedan solucionadas por las atenciones de la abuela y la madre. Y, aunque sabe de semillas, nunca plantó ninguna. Nunca tuvo su huerto con sus verduras ni hizo pan, para eso estaba el supermercado y la mujer a la que pagaba para eso.

Candela, a diario, se pone su radio en la cocina y, entre fogones, canturrea y corta cebolla. Su marido y tres hijos llegarán en poco más de una hora. Ya hizo las camas, limpió el salón, compró lo que faltaba de comida. También había duchado ya a su padre. Mientras pone el ajo en la sartén empieza a recordar que mañana termina el plazo para entrar en ese curso de modista, a ver si le da tiempo de ir… Antes de su primera hija cosía en casa por encargo y quería retomarlo ahora que ya estaban todos creciditos. Echa de menos aprender, a veces la casa se le cae encima y estaría bien ganar un poco de dinero, que lo que entra en casa, tampoco da para mucho.

Lola tiene una huerta. Está mirando las varias hectáreas que tiene cultivadas de maíz. Tiempo atrás, la vida de agricultora era distinta. Ya no guarda las semillas que le dan las plantas, porque su maíz es transgénico. Está preparado para matar un bichito-el taladro- lo que no quita para tener que usar herbicidas y plaguicidas… Las semillas que le venden son “de un solo uso” y, cada año, vuelve a comprarlas, junto con el resto de químicos para que la cosecha sea óptima. Antes, se paró a pensar, se producía algo menos, sí, pero también tenían menos gastos, con lo que los beneficios, para ella, son similares. Ahora, además, cultivando sólo maíz, ya no tomaban esos ricos tomates, calabazas y berenjenas de cuando producían un poco de todo y se intercambiaban con otras personas del pueblo, de las que cada vez ya quedan menos. A sus hijas, por ir más cerca, no les interesa la agricultura. Prefieren vivir independientes en una ciudad…

La idea de independencia va ligada a ese homo economicus, individuo egoísta- y urbanita- que no depende de nadie, que todo lo obtiene del mercado. Muchas líneas argumentadas hay sobre esa falsa idea de independencia y a ellas me remito y con ellas me pregunto. Se ha hecho depender la agricultura de grandes insumos, provenientes de multinacionales que dominan el mercado global… ¿cómo el campo depende de las ciudades, cuando son ellos los que alimentan a las urbes? Candela sabe de afectos, de comidas, de cálculos económicos para llegar a fin de mes… ¿Y realmente depende ella de su marido? ¿Y su marido depende más de su puesto de trabajo que de Candela?

quien-depende-de-quien5Todas las personas somos dependientes, según distintos los grados y según qué. Lo que me parece perverso del sistema es que se oculten unas dependencias y se magnifiquen y se distorsionen otras. Hace falta dinero, pero sobre todo en esta sociedad. Éste hace falta para cubrir una serie de necesidades. El dinero, el mercado, en este sistema se ha convertido en un fin en sí mismo. Pervirtiendo la lógica básica de cualquier sociedad, la satisfacción de las necesidades, que no la maximización de beneficios. La agricultura es básica en cualquier sociedad, pero las tierras que la sustentan están siendo explotadas y deterioradas y, aun dentro del mercado, sus precios distorsionados y sus trabajos infravalorados. Además, las sociedades se mantienen con esos dos tercios de trabajo que no están remunerados… ¿Pero quién depende de quién?

Creative Commons License
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.