Posteado por: botondeancla | 18 Junio 2009

Mujeres, ¿la clave del éxito?

Os dejo una información que he recibido por e-mail en el día de hoy, y que quiero compartir con vosotras:

medirEl escritor Gabriel García Márquez dijo en una ocasión: “Lo único realmente nuevo que podría intentarse para salvar a la humanidad en el Siglo XXI es que las mujeres asuman el manejo del mundo”. Aunque se trate de una generalización demasiado simple para ponerla a prueba, el caso del fondo de inversión Audur Capital, una empresa creada y manejada por mujeres en Islandia, pareciera indicar que hay algo de cierto en esta afirmación.

Tras la crisis financiera global desatada el año pasado, la economía de la isla nación -en la que sólo viven 300.000 habitantes- comenzó a desmoronarse. Fusiones empresariales y quiebras bancarias se convirtieron en algo cotidiano e incluso el gobierno se vio forzado a renunciar. Sin embargo, en medio del colapso y el caos en que se sumieron cientos de instituciones financieras, Audur Capital fue una de las pocas que logró mantenerse en pie sin siquiera recurrir a la ayuda financiera del gobierno. ¿Cómo? y ¿por qué? Según le explicaron a la BBC Halla Tomsdottir y Kristin Petursdottir, directoras de esta empresa, la clave se encuentra en la participación de las mujeres.

La razón por la que es tan importante que exista un equilibrio entre hombres y mujeres es que éstas últimas aportan distintos valores, dicen. “Todo tiene que ver con poner en práctica nuestros propios valores”, añaden. Midiendo el riesgo Tener conciencia de los riesgos es precisamente uno de estos elementos que, en opinión de las directoras de Audur Capital, pertenece al mundo de las mujeres. “Nosotras somos muy cuidadosas. Somos conscientes de los riesgos, pero no los evitamos. Mientras que los hombres directamente asumen riesgos”. Además, dicen, “las mujeres traen más ideas. Piensan a más largo plazo, piensan en el equipo y no solamente en ellas mismas. Piensan más en la gente y ven oportunidades de negocios que a los hombres se les escapan”.

Por otra parte, sostienen Tomsdottir y Petursdottir, sienten menos temor a hacer el ridículo. Esta diferencia es crucial, porque “las mujeres están dispuestas a hacer preguntas tontas. Queremos entender. No vamos a asumir riesgos en algo que no comprendemos, por eso preguntamos: “”¿qué son las hipotecas de alto riesgo? o ¿quién va a devolverle el dinero a los bancos?”"”. Pero con agregar una o dos mujeres a un comité directivo el problema del balance no se resuelve.

En opinión de ambas, si no hay un número considerable y (ellas creen que la clave está en el número tres) es lo mismo que nada: “Tener a alguna para aparentar equilibrio no sirve. Lo que se necesita es una verdadera diversidad. Sino, a la mujer en cuestión le dejas dos opciones: o quedar marginada o pertenecer. La mayoría elige pertenecer, ser aceptada y entonces comportarse como ellas mismas se hace mucho más difícil”.

Mujeres para superar la crisis Si bien gran parte del éxito de su empresa se debe a esta diferencia en las maneras de percibir el riesgo, así como en entender el concepto de ganancia en un sentido más amplio, también, argumentan las empresarias, hay una razón más pragmática que explica la importancia de tener mujeres en las juntas directivas. “El 80% de las decisiones sobre lo que se compra en una casa son tomadas por las mujeres. Tanto su capital humano como su capital financiero está creciendo, por eso es fundamental incluir a las mujeres en la toma de decisiones para entender mejor este mercado creciente”. Y aunque uno pueda o no estar de acuerdo con estos principios, Tomsdottir y Petursdottir cuentan con el aval de su propio éxito, sobre todo en un contexto donde el fracaso económico es la moneda más corriente. “Nuestros valores nos permitieron sobrevivir a la crisis. Triplicamos nuestra clientela, cuando todo el mundo la perdía. Todo esto lo logramos a través de la confianza que infundimos y los valores que defendemos”.

Si bien la experiencia de estas dos mujeres no puede menos que sorprender, no es la única institución financiera que parece funcionar mejor gracias a su particular demografía. Hay casos como el del banco Mann Deshi Mahila Sahakari en India, creado hace más de una década por mujeres y para las mujeres, que ha dado muy buenos resultados y también se han publicado no hace mucho tiempo informes, como el elaborado por la empresa Catalyst en Estados Unidos, que indica, por ejempo, que entre las 500 empresas más grandes del país, aquellas que cuentan con el porcentaje más alto de directoras reportan más ganancias.

No obstante, y pese a la abundancia de información sobre el aporte de las mujeres a la economía, las estadísticas continúan mostrando que éstas siguen teniendo mucha menor participación que los hombres en los ámbitos donde se toman decisiones y si bien se ha avanzado en términos de desigualdad laboral, la disparidad de género en este terreno sigue siendo asombrosa.

Posteado por: botondeancla | 12 Junio 2009

¿Sólo es discriminación salarial?

Aqui os dejo otro texto de cortar y pegar.

Maquila: dos décadas de discriminación y esclavitud para las mujeres En las maquilas está prohibido embarazarse, orinar más de dos veces al día e incluso tomar agua durante la jornada de trabajo.

También esta vedado quejarse o faltar un solo día por enfermedad. 12-06-2009 – Estas razones son justificantes de despido para las guatemaltecas que laboran en la industria textilera de este país centroamericano, en establecimientos dirigidos, en su mayoría, por coreanos.

Para ellas, incluso, la edad es un inconveniente. Si rebasan los 35 años, son rechazadas de inmediato, mientras que las contratadas, regularmente entre los 16 y 30 años de edad, deben estar dispuestas a hacerlo en condiciones inhumanas. Hacinamiento, poca ventilación y a veces falta de sanitariosy agua potable son situaciones que deben enfrentar las mujeres al ingresar a esas galeras, donde muchas veces permanecen hasta 350 personas juntas. Y todo con tal de recibir, a finales de mes, un salario que resulta inferior al costo de la canasta básica e igualmente ínfimo al devengado por los hombres que realizan las mismas tareas que ellas, también bajo condiciones infrahumanas, pero sin padecer tratos tan crueles.

Según el Ministerio de Trabajo, las guatemaltecas en la industria textil reciben un sueldo equivalente a 110 dólares al mes, mientras el de los hombres es de 125 dólares. Ese ingreso le impide a la maquilera adquirir la canasta básica vital, estimada en 200 dólares, y ni pensar en la alimentaria, que cuesta al menos 400 dólares, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística (INE). Lilian Solís, de la Unidad de Género del Ministerio de Trabajo, comenta a SEMlac que esos puestos de trabajo son verdaderos sitios de esclavitud, en los cuales la discriminación de género ha permanecido desde hace más dos décadas. De acuerdo con su experiencia en la atención a las trabajadoras de maquilas, las historias que estas cuentan son de terror.

A ellas, que llegan a sumar 85.000 de los 121.000 empleados en las maquilas del país, se les humilla al momento de ser contratadas: las someten a un examen de orina para asegurarse que de que no estén embarazadas. La prueba se efectúa frente a uno de los supervisores para garantizar que no serán engañados con una muestra falsa. Otras formas de esclavitud van desde ponerlas a planchar nueve horas consecutivas, hasta trabajar bajo sonidos estridentes de música, con vistas a estimular la producción y así surtir los mercados internacionales. Evaluaciones psicológicas del Grupo Integral para las mujeres indican que las trabajadoras de maquila padecen trastornos por estrés. Por ejemplo, deben entregar la cantidad de prendas que les fijan al día; de lo contrario, reciben denigrantes maltratos verbales. Se trabaja bajo una enorme presión. Todos los días aumenta tanto la cantidad de piezas que los trabajadores se esfuerzan, se lastiman y, por supuesto, no llegan nunca a cumplir con dicha cantidad. “Por ende, tampoco perciben el salario anunciado”, indica a SEMlac MaritzaVelásquez, coordinadora general de la Asociación de Trabajadoras del Hogar, a Domicilio y de Maquila (ATRAHDOM).

Además, las maquilera se ven sometidas al acoso sexual, según devela el documento “Solo pedimos que nos traten como humanas”, presentado en 2007 y elaborado por la Fundación para la Paz y la Democracia Funpadem. Una encuesta aplicada entre 2005 y 2006 por la Funpadem a 516 trabajadoras de maquila, en la capital y un departamento del interior, determinó que persiste el acoso sexual y abuso, pero las empleadas no lo denuncian. Ellas contaron que el jefe de personal es quien capta a las adolescentes para consignarlas con el jefe de recursos humanos, que regularmente es un coreano, para sostener relaciones sexuales. Muchas ceden a los manoseos, propuestas indecorosas y arreglo de citas porque necesitan el empleo; de lo contrario, las despiden, agrega el documento. La gran mayoría tiene de uno a cinco hijos, son madres solteras o jefas de hogar, y necesitan alimentar a su familia. Informes del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas dan cuenta de que las mujeres que buscan ese tipo de empleo se encuentran entre la población más vulnerable.

La Encuesta Nacional de Comercio y Vivienda de 2006, la más reciente de su tipo, precisa que, en este país, ellas forman parte del segmento de seis millones de pobres, que viven con un dólar al día, y del millón que lo hace en condiciones de pobreza extrema. A eso se une que Guatemala es el país con la segunda tasa más alta de analfabetismo femenino en América Latina (34,6 por ciento). La Secretaría Presidencial de la Mujer (SEPREM) da cuenta de que, aproximadamente, medio millón de niñas entre siete y 14 años no están inscritas en la escuela primaria. Ellas, indica Solís, son el nicho ideal que los coreanos buscan para producir en sus maquilas. Velásquez, de ATRAHDOM, narra situaciones verdaderamente humillantes. Cuenta que, desde que llegó la industria textil, a las empleadas se les trata mal al punto de que, hasta la fecha, aún ni siquiera les permiten interrumpir su labor para efectuar el cambio de toalla sanitaria. Dejar de Ir al baño es también una parte del sacrificio, porque generalmente se mantienen cerrados los sanitarios. Tampoco se les provee de comedores ni guarderías, como establece el código de trabajo, destaca Velásquez. “Los empresarios no van a perder sus ganancias o la entrega puntual de sus pedidos nunca”, asegura. “Si a una trabajadora se le ocurre pedir permiso porque está enferma, la despiden, y no se detendrán a atender a una trabajadora que se desangre por un accidente en la fábrica”, agrega.

Por otra parte, los espacios de mando son eminentemente masculinos, se afirma en “Entre hilos y puntadas”, un estudio hecho en Centroamérica y República Dominicana y presentado el pasado año. Las mujeres no pueden aspirar a un puesto más que de operarias, analiza el texto e indica que, en este tipo de organización productiva en la región, existe una estructura vertical, donde están prohibidos los puestos de supervisión y gerencia para ellas. Velásquez aclara a SEMlac que, cuando se habla de esclavitud, tiene que ver con la obligación y la sumisión que las mismas mujeres y hombres trabajadores de maquila asumen, por la necesidad del empleo. Eso las obliga a las extenuantes jornadas laborales, como las horas extras impositivas; de no cumplirlas, no les pagan al séptimo día.

Testimonios de empleados de maquila recogidos por SEMlac dan cuenta de que ellas y ellos laboran entre las 10 y 16 horas, cuando la jornada en este país de la región, establecida por el código de trabajo, es de ocho horas diarias. En las maquilas habitualmente se labora de lunes a sábado. Pero, por supuesto, cuando aumenta la producción también tienen que trabajar los domingos, precisa Solís. La mayoría de la población en las diferentes ramas laborales, tanto del campo como de la ciudad, desconocen las leyes nacionales e internacionales que la protegen.

Por ello, la Unidad de Género del Ministerio de Trabajo intenta capacitar a las mujeres de la maquila en sus conocimientos laborales, ya que muchas no saben de leyes, e incluso desconocen hasta la dirección de su lugar de trabajo. Aunque se reconoce que la maquila textil es una alternativa de empleo para muchas guatemaltecas, ya sea como trabajadora directa en la fábrica o en la modalidad de empelo en casa, aún no se termina de regir por una ley lo suficientemente sustentable para apoyar a las trabajadoras.

Alba Trejo

Uita

Posteado por: flor31 | 11 Junio 2009

¿Es posible vivir en la utopía?

kibmapAislarse, vivir durante unos meses en un mundo utópico donde todos, hombres y mujeres, son iguales. Una sociedad real por lo demás. Un espacio donde habita una fábrica -de envases de cristal para medicamentos que son exportados a Alemania-. Un lugar donde se crían pollos para su engorde y, lo más importante, también se exportan naranjas y manzanas al resto del mundo. Existe un intercambio de productos entre este lugar y otros similares que hay en este pequeño país nada utópico; diría, más bien, antiutópico.

La vida transcurre de forma ideal y armoniosa entre sus habitantes. Todos ellos trabajan en algo. Es un trabajo no remunerado, todo se produce por el bien de la comunidad y, a cambio, todos se benefician de los servicios y novedades que existen en esta perfecta sociedad. Todos los miembros de esta comunidad, vivan en pareja o solos y solas, tienen una pequeña vivienda, todas iguales, todas equipadas con los mismos muebles y utensilios electricos y electrónicos. Lo único que puede variar de una casa a otra es la cantidad de libros escritos en distintos idiomas. Todas estas mini-casitas tienen una pequeña cocina donde se puede hornear un bizcocho o unas galletas y hacer té o café para obsequiar a los amigos voluntarios que han sido adoptados por cada familia creando así un lazo de pertenencia, de unión con las personas y el lugar. Estos ciudadanos de ’segunda’ -ciudadanos visitantes, voluntarios- disfrutan de todos los servicios públicos como los demás ciudadanos.

El trabajo es rotativo, ya sea en el campo, gallineros, fábrica e incluso en la cocina. Estos ciudadanos voluntarios viven en la zona opuesta a la de los ciudadanos residentes. Viven en casas alargadas con seis habitaciones privadas cada una. Se comparten los baños: dos, uno en cada extremo de la casa.

Hay un economato en el cual se puede conseguir café, té, papel para cartas, sobres, sellos, libros, etc. Todo gratis para los miembros de esta ejemplar comunidad.

La jornada de trabajo dura lo mismo para todos, excepto si el trabajo es recolectando fruta que se hace de madrugada, debido al calor diurno y a la amenaza externa del país vecino.

Se comparten todas las comidas en el comedor común y después del trabajo cada persona es libre de reunirse con los compañeros y compañeras sean voluntarios o residentes, quedarse en su cuarto leyendo o nadando. Hay una pequeña piscina que corona la parte alta del monte-ciudad. Todos son adultos en este lugar pero también existen niños. Los niños viven en la Casa de los Niños hasta que tienen 15 años. Algunos de ellos conviven con sus padres biológicos los fines de semana, aunque todos ellos ya forman una misma familia. Durante la semana, los niños asisten a clases y tienen actividades -siempre apartadas de las de los adultos-.

A veces, hay visitas de otras granjas-aldeas y se produce un intercambio o trueque de mercancias. Todas estas granjas-aldeas son dirigidas por un comité de residentes fijos que son quienes coordinan todo el trabajo y actividad que se produce en cada granja. Todas estas granjas aportan una cantidad de dinero en metálico para la formación de nuevas granjas comunitarias que son a su vez administradas por otro comité regulador a nivel nacional. Los niños y niñas son apartados del lugar al cumplir los 15 años y pasan a servir en el ejército de su pequeño país. Están en guerra, en realidad, siempre están preparados para la guerra. Viven en un lugar fronterizo que les es hostil. El peligro forma parte de la supervivencia. Estos niños y niñas después de pasar hasta cinco años en el servicio militar, pueden estudiar, ir a la universidad -pagada por su estado- o marchar al extranjero -Europa, Estados Unidos- a ampliar conocimientos y ver los avances en agricultura, ingeniería, etc. Conocimientos que después aplicaran en las pequeñas comunidades de su pequeño-gran país.

Este país existe. Estas comunidades fueron creadas para personas que fueron expulsadas de los países de sus antepasados, de las ciudades donde nacieron por seres que se creyeron superiores, simplemente eran malvados asesinos y no les importó exterminarlos. La supervivencia cuesta, el dolor se palpa, pero también el orgullo y la grandeza de este pueblo culto y nunca rendido.

Como toda utopía, ésta está construida en un mundo de antiutopía que desgraciadamente está aplicando algunas de las técnicas de represión, separatismo y marginación que este mismo pueblo sufrió en el pasado. ¿Se puede existir en este mundo utópico aunque real cuando a sus fronteras se extiende la muerte, la desdicha y la inhumanidad?

Posteado por: botondeancla | 9 Junio 2009

Más monas y con menos cerebro

Parece mentira años y años de trabajo, para que una serie de revistas se dediquen a manipular a la juventud, de niñ@s los cuentos de hadas, y de adolescentes las series de televisión.

Nadie parece tener memoria histórica, o no nos interesa que nuestr@s jovenes conozcan cuanto han sufrido sus abuelas, que no tenían derechos, resulta curioso hace días una mujer me comentaba como tuvo un enfrentamiento en una entidad bancaria porque exigia sus derechos, y decía vamos a ver como es posible que pueda dictar sentencias y meter a alguien en la cárcel, y necesite que firme mi marido para sacar mi propio dinero del banco.

Los que han nacido en situación de derechos adquiridos, no se dan cuenta de lo importante que era ser mujer y poder acceder a la universidad, hoy que pueden no quieren, es más fácil ganar dinero siendo guapa y teniendo un cuerpo diez, lo importante es consumir y que no te discriminen por como te vistes.

Os dejo el resto de una noticia recogida, por si os parece oportuno hacer una pequeña reflexión.

mujer idealEscritoras, periodistas y directoras de publicaciones diarias empiezan a mirar con desencanto la banalización de la imagen de las mujeres que ofrecen las páginas de algunas revistas y periódicos, ya que falta coherencia en el tratamiento con los denominados logros feministas, que hasta hace poco auguraban una nueva etapa para las mujeres, porque ¿qué ha ocurrido con la buena fe y el optimismo de las feministas de los años 70? Las revistas para adolescentes y jóvenes son profundamente sexistas y sólo se centran en la imagen y el atractivo físico y casi ridiculizan todo lo demás, animando a tener el cuerpo de una estrella; pero como eso parece inalcanzable para la mayoría, el resultado son crisis de ansiedad, inseguridad y baja estima entre las jóvenes; aunque no es sólo preocupación por el físico, sino también la búsqueda de una apariencia provocativa, o sea, que se están resucitando los estereotipos de la sexualidad femenina que el movimiento feminista se esforzó en erradicar, en bien de las mujeres. La antes elegancia del papel cuché ha dado paso a la vulgaridad y a la provocación, a desnudar a actrices y a personas conocidas que no habían necesitado este recurso para triunfar. Parece que los medios de comunicación deberían ser más responsables y difundir imágenes más positivas, sobre todo por la gente joven y las adolescentes, que no son capaces de escapar a esa influencia.

Posteado por: botondeancla | 28 Mayo 2009

El trabajo del ama de casa valorado en 87.865 euros anuales

Os dejo un artículo encontrado hoy, creo que interesante. “no es obra mia, solo el cortar y pegar”

Amas de casa: la controvertida lucha por conseguir una cotización social Un informe elaborado en EEUU fija el valor del trabajo del hogar en 87.865 euros anuales. El ministerio español de Trabajo, en 8.400. No quieren sueldo, sólo reconocimiento y derechos. 28-05-2009 -

Son psicólogas a tiempo completo. Limpiadoras, zurcidoras y educadoras reducidas a un simple género en la mayor parte de las ocasiones. Y así hasta más de 40 ocupaciones reconocidas por la Confederación Española de Organizaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu). Estas mujeres, y algunos hombres valientes, son los auténticos pilares de nuestra sociedad y, a cambio, “no tienen ningún tipo de remuneración, salvo el amor”, indica Isabel Ávila, presidenta de la citada organización. No es poco, pero como el cariño —en el caso de que la afortunada lo reciba— es bastante complicado de cuantificar, el colectivo de amas de casa tiene un serio problema económico. Derechos por dinero

“Nadie se va a poner nunca de acuerdo sobre un sueldo base”, señala Ávila.El limbo salarial en que se encuentran las amas de casa comprende un abanico de reivindicaciones que va desde los 8.400 euros anuales hasta los 87.865. La cifra más modesta corresponde, evidentemente, a los gestores del fisco. Gemma, una ecuatoriana a las puertas del Inem, se conformaría: “No está mal, sobre todo porque ahora no hay nada”.

El ministerio de Trabajo calcula en una cifra no inferior a 600 euros mensuales una jornada laboral próxima a las 14 horas. Precisamente, un informe recogido en la Encuesta de Hábitos Americanos (ATUS por sus siglas en inglés) y disponible en la web especializada Salary.comaplica una tarifa de 16 euros a cada una de las 5.475 horas trabajadas cada año, obteniendo una remuneración total de 87.865 euros, 5.000 menos que en el caso de un hombre ante idéntica jornada.

Pese a la evidente necesidad de un sueldo justo, la batalla de las amas de casa se libra en otros páramos, conscientes de la inferioridad (no moral) de su posición. “A finales de los 80, un estudio de Ceaccu daba al trabajo en el hogar un valor de entre 150.000 y 210.000 pesetas de entonces”, recuerda Ávila, quien reconoce que “ahora no pedimos un salario, sólo pedimos que se modifique la ley para que las amas de casa coticen por una jornada interminable, sin fines de semana ni vacaciones”.

En la actualidad, hay unos cuatro millones de mujeres dedicadas en exclusiva a las faenas domésticas, una cifra que, sorprendentemente, no se ha reducido en los últimos años, los del cambio social y del modelo familiar. Aunque una cantidad importante de las llamadas mujeres todoterreno fallecen cada año tras un servicio fiel que no admite jubilaciones, el colectivo se nutre notablemente de sus compañeras trabajadoras. “Todos los años, muchas mujeres se ven obligadas a dejar su profesión para cuidar de sus hijos, padres… “, indica Ávila.

Así las cosas, las asociaciones de amas de casa se quejan de que nadie se ha dirigido a ellas para nada. Rechazan por igual las políticas relacionadas de PP y PSOE. La última protesta tiene como objetivo la ayuda de 100 euros que el Gobierno otorga por cada recién nacido. El insignificante e inofensivo billete ha devenido en un machete capaz de herir orgullos, ya que el Estado sólo paga por parto a las mujeres fiscalmente apreciables.

Tampoco hay que olvidar que la consolidada pensión de viudedad está justificada en la supervivencia de un colectivo marginado. Así lo considera Pablo, un albañil de 51 años que se ha visto obligado a ejercer de señor del hogar por el paro. “Es muy duro, te lo digo yo que he currado en el andamio. El problema es la falta de tiempo, que no te puedes poner con tu cerveza a ver la televisión porque tienes que hacer la cena”, señala. Bibiana al horizonte

El futuro no se presenta más soleado. Ni siquiera con la particular representación de la mujer que ejerce Bibiana Aído. “Igualdad no se ha dirigido a nosotras, parece que hablar de ama de casa es hablar de una figura demodé, es políticamente incorrecto, la gente se avergüenza al decir que es ama de casa. Pues hacemos un trabajo, y si éste no está retribuido, estamos hablando de esclavitud”, sentencia Ávila. No obstante, si la moral es la mayor de las fuerzas, ¿por qué no se hace nada? ¿Es imposible? El profesor del IESE Antonio Argandoña, duda poco: “¡Claro que se puede hacer! Pero, ¿de dónde sacamos el dinero? Quien va a pagar el sueldo del ama de casa es su marido, a quien van a subir los impuestos. Y mientras sea esa la redistribución de la renta… Imagine el soltero que paga y aún así tiene que plancharse la ropa. No se crea un euro nuevo, las mujeres no van a producir más por ganar un sueldo”, señala. “Además, no se incita al trabajo, porque es comprensible que estén en casa con el hijo pequeño, pero con 20 años… Tendría un coste administrativo brutal, porque tendrían que demostrar que no hacen ningún trabajo fuera de casa”, concluye. Testimonios Cecilia, ama de casa: “Lo merecemos: somos personas y trabajamos”

Cecilia es ama de casa y emigrante paraguaya. Dedica buena parte de su tiempo a pasear en el carrito a su pequeño Íñigo. “Es imprescindible que las amas de casa tengamos un sueldo ya”, afirma, “porque también nos merecemos, como seres humanos que somos y trabajamos, tener un sueldito aunque sea pequeño”. En lo referente al establecimiento de una cantidad no vacila demasiado: “¿Qué con cuánto dinero me conformaría? Pues con un mínimo de 900 euros al mes, ¡qué menos!”. Asegura conocer el informe de la ATUS, que cifra el valor del trabajo del hogar en 87.865 euros al año, y ríe sólo de pensarlo: “Es imposible. Pero, aunque a mí me ayudan con las faenas de la casa, no nos vendría nada mal un sueldo extra o una ayuda, que trabajamos mucho”.

Palmira, ama de casa: “Me ayudan poco, pero soy feliz con mi familia” Palmira tiene 50 años y ha sido ama de casa toda su vida. En su día, tuvo que abandonar sus estudios para formar una familia, “la ilusión de mi vida”, reconoce. Sin embargo, tanto sus dos hijos como su marido se acostumbraron pronto a su rol de mujer todoterreno. “Me ayudan muy poco, la verdad”, indica, “aunque yo soy feliz siendo de ayuda a mi familia”, concluye. En cuanto a la idea de establecer un salario para las trabajadoras del hogar, Palmira opina: “Me parece perfecto que alguien piense en reconocer el inmenso trabajo que tenemos, de sol a sol, sin horarios, sin fines de semana, sin vacaciones…” Incluso, va más allá: “87.865 euros al año para lo que hacemos las amas de casa me parece poco, porque estamos siempre dispuestas para todo”. Gemma, ama de casa: “Yo me conformaría con unos 800 euros al mes”

Gemma nació en Ecuador y desde que tiene uso de razón recuerda ser ama de casa. “Es un trabajo muy importante para la sociedad, porque alguien tiene que hacer las tareas del hogar”, señala. En lo referente a la posibilidad de establecer un salario para las trabajadoras del hogar, lo tiene claro: “Por supuesto que es necesario que alguien valore un trabajo que se hace en las casas y que en el caso de que tengas que contratar, cuesta un dinero importante”. Sin embargo, al ser preguntada sobre la estimación del ATUS (valoración de las tareas del hogar en unos 87.865 euros anuales), señala que “es demasiado” y que ella se conformaría “con unos 600 euros”, así que no se ve tan alejada de la valoración que hace el ministerio español de Trabajo. “Será porque ahora mismo no hay nada”, concluye.

Luis, kioskero: “El dinero del paro, para los amos y amas de casa” Luis ve en la posibilidad de remunerar a las empleadas del hogar una oportunidad única para reducir drásticamente los datos del paro. “Habría que pagar un sueldo a las amas de casa, pero también a los amos de casa”, puntualiza, “porque yo hago unas lentejas, unas judías, unos garbanzos… Todo. Lo que sea”, para continuar con la exposición de su teoría: “Como digo yo, el paro lo quitamos en dos días. No sé si sería o no una buena solución. Pero lo que tendríamos que hacer es cortar el paro, de forma que la gente que está cobrando el paro se queda sin cobrarlo y ese dinero se lo damos a las personas que están cuidando todo el día de sus hijos. Es una buena solución”. Y finaliza alarmado: “¿87.865 euros? Yo dejo el kiosco y me voy de empleado del hogar por ese dinero. Es algo excesivo”.

Carmen, gerente: “Aunque el marido ayude en casa, no es lo mismo” Carmen, de 45 años, es gerente de una asociación juvenil y, como tantas otras, tiene que enfrentarse a sus labores al finalizar el trabajo. “Cuando llegas después de tu jornada te esperan las faenas, y hay gente que se puede permitir el lujo de contratar a alguien, pero otra no podemos. Y luego el marido, pues sí, echa una mano, pero no es lo mismo”. También se muestra sincera y solidaria con las amas de casa: “Yo pienso que deberían cobrar, porque es un trabajo muy importante para que la familia salga adelante”, un apoyo con cabeza: “Tendría que pensarlo, pero lo de los 87.865 euros no me parece muy justo. Aunque el ama de casa no tiene horario, desde que se levanta hasta que se acuesta está trabajando, y si el niño llora, también hay que levantarse, son 24 horas”. Ruth, mujer trabajadora. “Como mujer, creo que deberían dar más ayudas”

Ruth es mujer trabajadora. Lleva, junto a su padre, el negocio familiar. Pese a ser compañeros, reconoce que su progenitor —y jefe— “no hace mucho en la casa cuando vuelve del trabajo. Todo el peso lo lleva mi madre”. En lo referente a la posibilidad de establecer un salario para las amas de casa, también lo tiene claro, al igual que casi todos los encuestados: “Sí, claro que estoy de acuerdo”. Y, sin embargo bromea cuando la cifra mágica, la de los 87.865 euros anuales por empleada del hogar, llega hasta sus oídos: “Con esas cantidades qué voy a decir, que como mujer me parece bastante bien y que deberían ofrecer más ayudas”. Sonríe y muestra toda su solidaridad con su madre, aunque confía en que su padre se aplique un poco más en las tareas caseras al llegar del trabajo. Eduardo, comercial: “Se trata de un trabajo que no tiene que ser pagado”

Eduardo lo tiene muy claro y su respuesta es tan segura como secante: “No se debe pagar el trabajo de las amas de casa. Rotundamente, no”. Conforme avanza la conversación, elabora una teoría muy interesante: “Las tareas del hogar no pueden ser remuneradas porque deben ser compartidas entre los miembros de la casa. No se puede cargar a una persona con todo el trabajo”. Sin embargo, en su pensamiento deja fuera a los cuatro millones de personas que se dedican exclusividad a las faenas de la casa. “Es imposible que haya gente que se dedique en exclusiva a ser ama de casa teniendo una hipoteca. Hoy en día, con los tiempos que corren, si tienes una hipoteca, los dos miembros de la pareja tienen que trabajar fuera de casa. Si no, no hay manera”, concluye totalmente convencido. Coral, auxiliar de vuelo: “87.865 euros al año es una cantidad exagerada”

Coral es auxiliar de vuelo, trabaja en el aire. Sin embargo, muestra su completa solidaridad con aquéllas que tienen su oficio entre cuatro paredes: “Claro que estoy de acuerdo en que las amas de casa tengan un salario por su trabajo”. En cuanto al informe hecho público por la ATUS, considera el supuesto salario del informe, de 87.865 euros, “un poquito exagerado. Será por la cantidad interminable de horas que se dedican a ello, o tal vez es que se han tenido en cuenta algunos trabajos cualificados, como profesionales”, se responde a su asombro. “Ahora, que se tenga que reconocer económicamente el trabajo que realizan, y que al menos tengan derecho a una pensión y a una baja, por supuesto que sí, pero esa cantidad que comentas está muy abultada”, finaliza.

Luis Rivas

La Gaceta

Posteado por: luamaloma | 19 Mayo 2009

Te dejo la herencia de nuestros prejuicios.

Hoy, 19 de Mayo de 2009 escribo este post tras haber visto en un telediario una noticia que ha llamado mi atención. Concretamente en la edición de mediodía se ha publicado como noticia los resultados sobre un estudio realizado a jóvenes entre 10 y 15 años en referencia a la percepción de éstos sobre la forma de conducir de los adultos, y más concretamente de sus padres.

Mi atención se agudiza entorno a la noticia cuando se dice en ella que “los jóvenes repiten los mismos prejuicios que los adultos” y cito literal. Estos prejuicios a los que se refiere es que la mayoría de los jóvenes apuntan a que las mujeres (es decir, sus madres) conducen peor que los hombres. Además comentan que las mujeres somos más lentas, cambiamos las marchas de forma brusca y estamos atentas a “otras cosas” en vez de a la conducción.

Contra esto la noticia no habla de nada más. Y de ahí mi atención y también mi indignación. Es decir, se pone de manifiesto una persistencia de estereotipos en cuanto a la conducción en nuestros jóvenes que repercute de forma negativa a las mujeres, y lejos siquiera de hacer hincapié en ello se limitan a envolverlo como resultados de un estudio que no conlleva consecuencia alguna.

HERENCIANo sé exactamente cuál es el estudio al que hace mención la noticia ni quien la lleva a cabo, pero supongo que este tipo de resultados será recogido por las empresas que se dedican a la venta de vehículos y que llevará a fabricar y ofrecernos vehículos disgregados por género. Os pongo un ejemplo, “un coche para chicas, pequeño, fiable, seguro, fácil de manejar y estéticamente perfecto: lo que ellas necesitan” o “un coche para verdaderos hombres, con 30000 caballos de potencia, poco consumo, máximo confort, y de diseño italiano o alemán, con el prestigio y el poder de quién lo conduce“. Son ejemplos inventados y tal vez exagerados, pero creo que tampoco distan mucho de la realidad publicitaria que nos ofrecen hoy los medios.

Dicho estudio puede revelar muchas más cosas de las que en simple apariencia definía esa noticia. Refleja los pensamientos que se han transmitido a los jóvenes, de las diferencias entre hombres y mujeres, que aunque se estudie un aspecto concreto debería indagarse si es fruto de una concepción general sobre las mujeres y su posición respecto a los hombres.

Y lejos de ser catastrofista podríamos decir que una concepción sobre la mayor “inutilidad” de las mujeres para conducir que los hombres puede dar lugar a que las mujeres se retraigan a la hora de obtener el carnet de conducir, pues su autoestima se encuentre mermada en ese aspecto; lo cual puede dar lugar a su vez a un mayor uso del transporte público de las mujeres, lo que a su vez derivaría en un mayor tiempo para llegar al trabajo, restando tiempo libre a las mujeres y dificulando aún más la conciliación laboral. Sé que también es algo exagerada y rebuscada la vorágine de consecuencias que he presentado pero sólo quería ejemplificar que un concepto, una creencia tiene una serie de consecuencias y rigen nuestras conductas hacia un forma u otra.

Es por tanto, que expongo la noticia que he visto hoy, porque no podemos quedarnos en los resultados de un estudio como anecdóticos, sin indagar las consecuencias de los mismos y tomarlos como base de futuras investigaciones. Además, también quería poner de manifiesto cómo ciertas creencias y actitudes que parecen ser inherentes a la sociedad y carentes de efectos sobre las desigualdades sociales en realidad suponen la base de determinadas prácticas que debemos poner de manifiesto y hacer visibles.

Posteado por: flor31 | 19 Mayo 2009

Violencia contra las mujeres

Posteado por: mardedios | 18 Mayo 2009

DIFERENCIAS SALARIALES EN ESPAÑA

Las mujeres cobran de media en España un 31,7 por ciento menos que los hombres, lo que se traduce en una diferencia de 554,8 euros mensuales de promedio, una cifra que es más abultada en el caso de las comunidades del País Vasco (717,9 euros menos) y Asturias (707,9 euros).
 
Estos son algunas conclusiones que se extraen de un estudio sobre una década de discriminación laboral de la mujer, publicado recientemente por el Ministerio de Igualdad y al que ha tenido acceso Efe.Según este informe, las brechas salariales entre hombres y mujeres son muy variables dependiendo de la muestra estudiada y del sector analizado en cada momento, de manera que pueden oscilar en una horquilla de entre el 10 y el 35 por ciento.

Detecta esta investigación que las mujeres se concentran en las categorías profesionales más bajas, tienen más dificultades que los varones para promocionar, suelen acceder a un determinado tipo de ocupaciones consideradas tradicionalmente como femeninas y cobran salarios inferiores a los de los hombres.

Entre las mujeres tienen un mayor peso los empleos temporales y a tiempo parcial, y también es mayor la tasa de paro.

Pese a que en las últimas décadas el panorama laboral y los indicadores de la actividad productiva de las mujeres han cambiado significativamente, el grado de avance de la situación laboral de la mujer es en España y sus autonomías muy variable.

Depende, de acuerdo con el mismo estudio, de factores sociales, culturales o económicos y especialmente de la propia estructura productiva y de la configuración del mercado laboral en cada región.

No obstante, la investigación constata que la mayor diferencia de sueldos absolutos mensuales entre hombres y mujeres se produce en aquellas comunidades en las que los salarios de unos y de otras son más elevados.

Se sitúan a la cabeza autonomías como el País Vasco, donde los varones perciben alrededor de 717 euros más que las mujeres, seguida de Asturias (707 euros) y Aragón y Cataluña (701 euros en cada caso).

También están por encima del promedio nacional Navarra, Castilla y León y Madrid.

Por contra, en Canarias, donde los salarios son más bajos, la diferencia entre sexos varía apenas en 333 euros, una cantidad algo menor a los 377 euros de media de Ceuta y Melilla, o los 414,7 euros de Extremadura.

Baleares, Andalucía, Cantabria, Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana, Galicia, Murcia y La Rioja se colocan por debajo de la media nacional en términos absolutos.

Desde el punto de vista relativo, el abismo salarial supera ligeramente el 40 por ciento en los casos de Asturias, Aragón y Castilla y León.

Es inferior al 30 por ciento, en cambio, en Canarias y Baleares.

El siguiente cuadro recoge por comunidades autónomas la cantidad media que los hombres cobran más que las mujeres al mes:

CCAA DIFERENCIA SALARIAL CON HOMBRES
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Andalucía 512,0
Aragón 701,6
Asturias 707,9
Baleares 435,6
Canarias 332,9
Cantabria 460,4
C. La Mancha 431,4
C. y León 659,5
Cataluña 701,0
C. Valenciana 478,7
Extremadura 414,7
Galicia 453,1
Madrid 628,9
Murcia 490,0
Navarra 670,0
País Vasco 717,9
La Rioja 479,0
Ceuta y Melilla 377,5
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España 554,8

Posteado por: mardedios | 18 Mayo 2009

PATERNIDAD Y/O MATERNIDAD

8 permisos de paternidad por cada 10 de maternidad 
 
Además, solo 15 de cada mil prestaciones por maternidad que, como establece la ley, pueden ser cedidas por la madre al padre a partir de las 6 semanas, son percibidas por éste
 

En 2008, la Seguridad Social gestionó 359.160 prestaciones económicas por maternidad, un 8,30 por ciento más que en el mismo periodo del año anterior. Este dato incluye tanto la prestación por maternidad disfrutada íntegramente por la madre como los casos en que la madre, una vez transcurridas las primeras seis semanas de descanso obligatorio, cede las 10 restantes al padre. Del conjunto de prestaciones reconocidas, sólo 5.575 son prestaciones por maternidad percibidas por el padre. En 2008, del total de mujeres afiliadas a la Seguridad Social, el 4,4 por ciento percibió la prestación por maternidad.

Desde marzo de 2007, los padres trabajadores tienen derecho además a un permiso por paternidad independiente del de la madre y compatible con la percepción de la prestación por maternidad, cuando la madre le cede el derecho. El total de procesos por paternidad independientes ha sido de 279.756, con un coste de más de 212 millones de euros. Tienen una duración de 15 días, a los que se suman dos más a partir del segundo hijo o hija en partos múltiples. La cuantía es equivalente al total del salario percibido.

Asimismo, el padre puede optar por disfrutar del tiempo de permiso cedido por la madre al mismo tiempo que ella o bien hacerlo a continuación. La Ley contempla también la posibilidad de disfrutar a tiempo parcial del permiso, a excepción de las seis primeras semanas que son de descanso obligatorio para la madre. En caso de fallecimiento de la madre, el derecho a estas seis semanas lo puede solicitar el padre.

La cuantía de la prestación por maternidad, tanto si la percibe íntegramente la madre como si la comparte con el padre, es del cien por cien del salario durante las 16 semanas de permiso. Son ampliables, en caso de parto múltiple, en dos semanas más por cada hija o hijo a partir del segundo.

Datos por comunidades

Las comunidades autónomas que más permisos por maternidad han recibido son, en este orden, Andalucía (65.205), Cataluña (64.374) y Madrid (59.022). En cuanto a permisos por paternidad, el mayor número de procesos corresponde a Cataluña (52.778), Andalucía (45.290), Madrid (44.553) y la C. Valenciana (29.478). Ceuta y Melilla son las que han registrado menos subsidios por paternidad, 290 y 258, respectivamente.

 

Según estos datos parece que vamos avanzando…..

Posteado por: mardedios | 18 Mayo 2009

DOBLE O TRIPLE JORNADA

Las mujeres figuran como las principales en proporcionar cuidado y atención a hijas e hijos menores de 14 años fuera de su horario laboral, lo cual representa una doble o hasta triple jornada para la población femenina en España. Son ellas también quienes continúan al frente del cuidado de la familia mientras sus parejas trabajan fuera del hogar, reveló la Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo
 

Aunque siete de cada diez trabajadoras y trabajadores reveló estar satisfecho o muy satisfecho con su trabajo, la conciliación de la vida laboral y familiar continua siendo un reto a vencer en el país. Pues las mujeres siguen siendo las primeras en atender a la familia cuando su pareja trabaja.
 
Esto lo dijeron el 33,1% de hombres encuestados, siendo el tamaño de la muestra en la cuesta de 8.974 ocupadas y ocupados, que reconocieron a su pareja como la encargada de hijas e hijos cuando ellos trabajan. Los hombres que cuidan a la familia mientras sus esposas trabajan representan sólo el 12,8% de la muestra total.
 
Las entrevistas para obtener estos datos se llevaron a cabo de forma personal y telefónica durante el cuarto trimestre de 2007. El cuidado de hijas e hijos de una pareja en la cual los dos trabajan recae principalmente en las guarderías (41,4%) o por familiares, vecinos y entorno de amistades cercanas a la madre y padre (27,2%), en este segundo caso quienes cuidan a las hijas e hijos no reciben remuneración alguna.
 
La encuesta reveló que sólo en un 22,9% el cuidado de hijas e hijos recae en personas ajenas a la familia y con remuneración.
 
Conciliación cuando hijas e hijos enferman
 
Los datos revelaron que cuando hijas e hijos menores de 14 años enferman y padre y madre trabajan ambos se turnan casi por igual para cuidar de su familia. En este caso no existe una diferenciación por sexo, pues el 30% de hombres y mujeres cuidan solos de la familia, y en torno al 38% de las parejas comparten el cuidado.
 
De igual forma la población femenina en el país continúa destacando entre los resultados de las encuestas como las primeras en cuidar a hijas e hijos menores de 14 años fuera del horario laboral.
 
El 33,5% así lo afirma al constatar que son ellas quienes asumen estas tareas, mientras sólo el 6% de varones realiza estas tares fuera de su horario laboral.
 
La ECVT-2007 es una investigación por muestreo, dirigida a la población ocupada de 16 y más años de ambos sexos, que residen en viviendas familiares, en todo el territorio nacional, excluyendo Ceuta y Melilla. No contiene una perspectiva de género, ni realizó diferenciación por sexo en el momento de realizar la encuesta.
Contempló en uno de sus apartados la conciliación de la vida laboral y familiar, situación en la que las mujeres siguen desarrollando el rol de las principales cuidadoras de hijas e hijos.

 

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