Si la unión hace la fuerza, ¿Dónde está cuando más se necesita?

Como cada año, la historia se repite del mismo modo, pero sólo cambian los papeles que juegan sus personajes. La Huelga General por los Derechos y la Igualdad real de la mujer ha sido convocada por parte de la Comisión del 8 de marzo cuya duración será de 24 horas. Esta huelga únicamente llama a las mujeres a realizar los paros laborales, de consumo, de cuidado y de trabajo doméstico, pero ¿Cuáles son las organizaciones que las apoyan? ¿Y las posturas de los partidos políticos?

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Los sindicatos CGT y CNT secundan la huelga de todo el día, CCOO y UGT apoyan sólo paros de 2 horas en cada turno laboral. ¿Y qué ocurre con los partidos políticos? El PP no apoya ningún tipo de paro y reivindica el derecho a trabajar el 8 de marzo, pero se opone a la propuesta de algunas mujeres del partido de responder trabajando más de lo normal. La ministra de Defensa María Dolores de Cospedal no apoya ninguna huelga que se destine a lograr la igualdad entre hombres y mujeres que llame únicamente a la lucha de las mujeres en una batalla que, en su opinión, debe librarse por ambos sexos conjuntamente. Ciudadanos tampoco favorece ni muestra su apoyo a la realización de la huelga dado que, a su juicio, se está confundiendo anticapitalismo con feminismo, y básicamente, manifiestan no considerarse anticapitalistas. Sin embargo, sí que acudirá a las manifestaciones. Por otro lado, el PSOE ha llamado a sus cargos únicamente a apoyar paros parciales de dos horas que han propuesto los sindicatos CCOO y UGT. Por último, tanto Podemos como IU animan a una Huelga General utilizando tácticas para concienciar tales como vídeos que promuevan la participación de la ciudadanía, pero principalmente de las mujeres.

Como cada año, la lucha por los Derechos y la Igualdad real de las mujeres se convierte en una verdadera quimera cuando se trata de poner de acuerdo a las organizaciones, sindicatos y partidos políticos. Como si no se no se supiera a día de hoy cual es el objetivo en común para todos y lo que se pretende con esta llamada a la sociedad a levantarse y manifestarse.

Violencia de género, acoso sexual, acoso laboral, brecha salarial, techo de cristal y la mujer como única responsable al frente del hogar y del cuidado de los hijos son, grosso modo, las discriminaciones de género han llevado al movimiento feminista a convocar estas grandes huelgas cada 8 de marzo hasta que se logre una igualdad real y efectiva entre hombres y mujeres. Porque con la igualdad nos beneficiamos todos y, por tanto, es una lucha de todos. De todas las organizaciones, instituciones, sindicatos, partidos políticos, hombres y mujeres a la par, aunando fuerzas con cada acto o palabra que haga mermar las capacidades y valía de una mujer solo por eso, por ser mujer.

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Que el ser humano es un ser social, no es ninguna novedad.

Que la unión hace la fuerza, tampoco.

(Aunque a veces se nos olvide) 

 

Fuentes consultadas:

http://www.diarioinformacion.com/economia/2018/03/07/8m-ven-partidos-huelga-8/1996022.html

http://www.rtve.es/noticias/20180306/claves-huelga-feminista-del-8-marzo-sin-nosotras-se-para-mundo/1688161.shtml

https://www.eldiario.es/norte/vientodelnorte/hago-huelga-marzo_6_747235320.html

http://www.laurachica.com/index.php/blog/entry/la-union-hace-la-fuerza

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Entrevistas de trabajo para las mujeres vs Entrevistas de trabajo para los hombres

¿Deben de superar los hombres y las mujeres las mismas entrevistas para conseguir un puesto de trabajo? ¿Reciben el mismo trato por parte de los entrevistadores? ¿Acceden mujeres y hombres a los puestos de trabajo con los mismos méritos? Estas son algunas de las cuestiones que actualmente intentamos resolver y que nos bombardean día a día ya sea a través de los medios de comunicación, de oídas por experiencias ajenas, o bien porque nos toca a nosotros mismos enfrentarnos mañana a una entrevista de trabajo. Cada vez se evidencia más la diferencia establecida con respecto a los porcentajes en relación al número de mujeres que ocupan cargos con cierta relevancia en comparación con el número de hombres en el mismo puesto de trabajo. ¿A qué se debe esta abismal diferencia?

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Es evidente que lo que las empresas buscan es encontrar el candidato perfecto para el puesto que se oferta y, objetivamente, la única manera de conseguirlo sería llevando a cabo entrevistas totalmente imparciales tanto a los hombres como a las mujeres que aspiran a conseguir el empleo. No obstante, y con base en diversos estudios recurrentes, se evidencia cómo los hombres consiguen más fácilmente el puesto de trabajo en relación a las mujeres. Las alteraciones de comportamiento o de actuación diferenciadas a hombres y a mujeres que postulan a ocupar un puesto, de manera que no existan justificaciones objetivas para ello, constituye una verdadera situación de discriminación. La Constitución Política proscribe expresamente la discriminación que se  sustenta en motivos de raza, color, sexo, religión, opinión, etc., traspasando los límites de la legalidad y siendo razonablemente punible.

Por otro lado, otras investigaciones constatan algunos de los motivos acerca del por qué las mujeres encuentran  mayores dificultades para lograr los puestos de trabajo. Entre ellos, destacan el que normalmente ellas deban enfrentarse a un grupo de entrevistadores y los hombres, antagónicamente, suelen afrontar la mayoría de las entrevistas con un solo reclutador. Todo ello puede significar un incremento del estrés, lo que contribuye a empeorar la imagen de la candidata, puesto que se acrecientan las posibilidades de que la presión y los nervios jueguen una mala pasada. En otro estudio se afirma cómo a las mujeres se las interrumpe en más ocasiones que a los hombres a lo largo de las entrevistas, lo cual complica que la información que se pretende exponer se haga por completo, degradando el discurso y posiblemente, provocando que se omita información que podrían demostrar diversas aptitudes de la aspirante.

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Por otra parte, muchas de las mujeres que están o han estado inmersas en el mundo laboral soportan el planteamiento de preguntas verdaderamente ridículas y carentes de relevancia alguna, las cuales quedan muy lejos de abordar temas relacionados con el puesto de trabajo al que se opta. El asunto de la maternidad ha supuesto en muchas ocasiones un condicionante a la hora de que las mujeres se erigiesen con un empleo, siendo percibida por parte de los entrevistadores como un punto negativo y una limitación. Y aunque existe una amplia legislación que regula los derechos de las mujeres para ser madres y ejercer una maternidad responsable, todavía se viven desgraciadamente episodios como los que se han comentado, realmente discriminatorios y vergonzosos con respecto a las entrevistas de trabajo que realizan a los hombres y a las mujeres de manera diferenciada.

 

Fuentes consultadas:

http://noticias.universia.es/practicas-empleo/noticia/2017/08/30/1155328/iguales-entrevistas-trabajo-hombres-mujeres.html

http://gacetalaboral.com/cuando-existe-discriminacion-en-las-ofertas-de-empleo/

https://www.womenalia.com/es/carrera-profesional/94-muy-util/9748-preguntas-frecuentes-entrevista-laboral

LAS DEMANDAS FEMINISTAS EN LA ECONOMÍA SOLIDARIA

Contando con una amplia trayectoria en la búsqueda por la igualdad real entre hombres y mujeres, todavía hoy, en los espacios compartidos por ambos sexos aún se puede evidenciar un claro menosprecio de la participación y contribución por parte de las mujeres, además de una cierta oposición a cubrir las demandas feministas. La configuración de la economía solidaria en el ámbito de la tradicional economía social, constituye un auténtico desafío a la estructura del patriarcado todavía imperante en nuestra sociedad.

La aparición y función de las empresas de economía social y solidaria prosperó sobre todo durante el periodo de los 80 sirviéndose de las iniciativas que surgieron como respuesta a la crisis económica y de empleo con la pretensión de crear un nuevo modelo de sistema de producción.

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La organización de las empresas que suscitan una economía solidaria pretende transformar la gestión de las actividades económicas basadas en la competitividad, por otro tipo de mecanismo el cual otorga un papel primordial a las personas y que tiene como eje fundamental la cooperación, la equidad y la solidaridad. El factor humano se erige como motor de la denominada economía solidaria.

 

Asimismo, la estructura organizativa de sus trabajadores rompe con los esquemas que han venido estableciendo los modelos patriarcales y capitalistas. España cuenta con una Ley que regula su actividad (Ley 5/2011, de 29 de marzo, de Economía Social) cuyos principios se encuentran recogidos en la Carta de la Economía Solidaria. Constituyendo el trabajo y la igualdad dos de esos principios fundamentales que han tenido cuyo origen surge de diversas aportaciones feministas. Con ellos se pretende revalorizar trabajos que tradicionalmente no han sido considerados como tal por no ser intercambiables en el mercado laboral por dinero, pero que realmente contribuyen al sostenimiento de la sociedad. Entre ellos, el trabajo reproductivo de las mujeres, el cual no dispone de suficientes facilidades horarias ni de medidas que favorezcan su realización. De igual modo, esta carta recoge la imperante necesidad de una igualdad salarial y reconocimiento de todos y cada uno de los trabajos que se realizan dentro de las empresas, sean cuales sean las funciones que se desempeñan.

En resumidas palabras, la economía social y solidaria ha sido fruto de la propuesta planteada por el feminismo como respuesta a la organización capitalista y jerárquica, la cual fomenta la perpetuación de una pésima situación en lo que se refiere a la creación de empleo con respecto a las mujeres, para que puedan acceder al mundo laboral en igualdad con los hombres. Este nuevo modelo de economía alza la voz de las mujeres y las erige como las necesarias precursoras en la creación de nuevos horizontes laborales para ellas mismas, basados en la igualdad y en el reconocimiento. Horizontes, que, además de mejorar su situación laboral, consigan transformar su posición colectiva en los diversos sistemas de representación.

Fuentes consultadas:

https://www.eldiario.es/zonacritica/demandas-feministas-EconomiaSolidaria_6_650294987.html