Maternidad y Paternidad: España vs Colombia

Las mujeres en ambos países siempre se han visto afectadas en su vida laboral, cuando se encuentran en estado de gestación o con hijos a cargo y más aún cuando son madres solteras. Las legislaciones de ambos países se han propuesto en tratar de disminuir la brecha laboral por cuestiones de maternidad. Al analizar las leyes de ambos, se pueden encontrar varias diferencias, que son importantes para mencionar.

En cuestiones laborales, en España, las mujeres pueden ser despedidas de sus sitios de trabajo, no cuentan con una inmunidad que las proteja de perder sus puestos, en cambio, en Colombia, las mujeres no pueden ser despedidas de su puesto de trabajo, sin previamente una autorización del ministerio del trabajo y este organismo debe determinar si la razón por la que la empresa la quiere despedir es valida o no. En caso de que la mujer sea despedida sin el consentimiento del ministerio de trabajo, tendrá derecho a una indemnización por parte de la empresa, la restitución a su puesto laboral y la empresa deberá pagar una sanción monetaria por ir en contra a lo establecido en la ley.

En las semanas de baja por maternidad, en España, son 16 semanas las que tiene derecho la mujer luego del parto, en Colombia, las mujeres tienen derecho a 18 semanas de baja por maternidad y en ambos países se sumarán 2 semanas en caso de parto múltiple.

Desde el 1 de abril del presente año, se ha ampliado el permiso de paternidad en España a 8 semanas, teniendo como base las 2 primeras semanas después del parto de manera ininterrumpida y las 6 semanas restantes, podrán ser interrumpidas hasta que el menor cumpla 12 meses y no podrá ser cedido a la madre, en caso de que el padre decida no disfrutarlo.

En Colombia, a partir del 2017, se les otorgó a los futuros padres, 8 días de permiso de paternidad, que deberán ser acreditados con el registro civil de nacimiento del menor. En 2019, el ministerio de trabajo se encuentra trabajando en una propuesta para aumentar las semanas de paternidad
“Si uno hace que el papá también se encargue de su bebé un tiempo obligatoriamente, medida que no solamente es bueno para la empresa es bueno para el bebé y para el papá, hacemos que la barrera de la maternidad desaparezca”, explicó Alicia Arango, ministra de Trabajo.

Las diferencias entre la legislación de los dos países, en está materia es bastante significativo, mientras que para los Españoles, el permiso de paternidad se aumentará 2 semanas cuando el parto es múltiple, los Colombianos, tienen 8 días hábiles de permiso, sin importar si el parto es múltiple o no. Las semanas de cotización, para los Españoles se les exige haber cotizado durante 180 días durante los últimos 7 años de manera ininterrumpida y tener 365 días cotizados en toda la vida laboral. Los Colombianos, deben haber cotizado durante las semanas previas al nacimiento del menor, la ley no especifica un tiempo ni un montó de semanas cotizadas con la EPS (Entidad Promotora de Salud), que al traducirlo a España, sería la Seguridad Social.

La Corte Constitucional Colombiana en su Sentencia C-005/17 establece que el hombre cuya pareja, ya sea cónyuge o pareja de hecho, se encuentre en estado de embarazo, no podrá ser despedido de su sitio de trabajo, equiparando los derechos del hombre con la mujer en materia laboral, en referencia a la protección del derecho al trabajo, cuando se está en estado de gestación.

En conclusión, aunque ambos países trabajan en sus respectivas legislaciones para la igualdad entre hombres y mujeres, sigue existiendo la brecha laboral de las mujeres frente al trabajo y mientras los hombres no gocen de las mismas semanas de paternidad que las mujeres, está brecha se mantendrá, ya que si tanto la madre como el padre, tiene las mismas semanas, ya la empresa no tendría porque tener en cuenta si la mujer quiere o tiene hijos.

Bibliografía

Ley 1822/17 “Por medio de la cual se incentiva la adecuada atención y cuidado de la primera infancia. se modifican los artículos 236 y 239 del Código Sustantivo del Trabajo y se dictan otras disposiciones”.
http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/LEY%201822%20DEL%204%20DE%20ENERO%20DE%202017.pdf

Sentencia C-005/17 Igualdad de oportunidades y de trato entre trabajadores y trabajadoras con responsabilidades familiares.
http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2017/c-005-17.htm

Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación.
https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2019-3244

¿Cuál es la duración del permiso de paternidad? ¿Cómo se solicita? 10 claves
https://www.elperiodico.com/es/economia/20170306/permiso-paternidad-5873123

¿Será ampliada la licencia de paternidad en Colombia?
https://www.lafm.com.co/economia/sera-ampliada-la-licencia-de-paternidad-en-colombia

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La rentabilidad de los defectos de las mujeres.

El sistema patriarcal en el que vivimos establece que la valía de una mujer está determinada por su “belleza”. Es decir, que cuanto más cerca esté una mujer de los cánones de belleza oficiales, mayor será su valía como persona. Y esto ha sido así, no solo a lo largo de la historia de nuestra cultura, sino también en la práctica totalidad de las civilizaciones de todo el mundo. Sin embargo, este fenómeno nunca ha sido tan evidente como en el siglo XXI. Es ahora cuando los cánones de belleza empiezan a ser cada vez más exigentes e inhumanos, hasta el punto que muy pocas personas pueden alcanzarlo de manera “natural”. A esto hay que sumarle nuestro exposición a los medios audiovisuales. Constantemente somos bombardeadas con imágenes de personas “perfectas”.

Los hombres también están expuestos a este fenómeno, puesto que también en ellos se juzga la “belleza”. Sin embargo la presión social es menos acusada: en ellos no es ta importante, y el reconocimiento social lo pueden obtener mediante otras vías.

Todo lo anteriormente dicho es aprovechado por lo mecanismos propios de la economía capitalista. Surgen así la industria de la belleza, que ofertan multitud de maneras de “mejorar el aspecto”, a libre disposición del consumidor. Esta industria de la belleza es causa y consecuencia de que estos “estándares” sean tan exigentes y difícil de cumplir. Insinúan a la espectadora que su apariencia es defectuosa, para luego ofrecer una solución. Una solución que hay que pagar. Se trata de un negocio, y muy lucrativo.

Un sector que está cobrando cada vez más fuerza con el paso de los años es la cirugía estética. En julio de 2017, España era el duodécimo país en intervenciones estéticas, según la Sociedad Española de Cirugía Plástica Reparadora y Estética. En noviembre de 2018 se habían realizado 398.350 intervenciones, de las cuales, el 83,4% se practicaron a mujeres, y el 16,6% a los hombres. El número de pacientes masculinos está aumentando con respecto a años anteriores, aunque sigue constituyendo un porcentaje minoritario. Los precios variarán según la clínica y la Comunidad Autónoma, pero como ejemplo ilustrativo: en una clínica privada en Madrid, el coste del aumento de mamas es de entre 5.000 y 9.000 euros. Siendo así, no es de extrañar que el Portal de Estadísticas establezca que el valor de mercado del sector a nivel mundial es de nueve mil millones de euros.

La conclusión de lo anteriormente dicho es que, en una economía capitalista combinada con un sistema patriarcal, la belleza de las mujeres resulta ser un negocio altamente lucrativo. Los problemas aparecen con el intrusismo dentro del sector. Existen multitud de ofertas que se caracterizan por sus bajos precios. La realidad es que son operaciones llevadas a cabo por individuos que no son profesionales, y ofrecen sus servicios a un precio más bajo. El ejemplo más reciente que he podido encontrar está publicado por el diario El Español, el 21 de abril de 2019. Una joven de Palma de Mallorca se sometió a una depilación láser en el pubis. Sin embargo, debido a un mal uso de la maquinaria por parte de la persona que realizaba la operación, la anómala potencia del láser le provocó quemaduras de tercer grado. En ese mismo artículo recoge la declaración de un abogado que asegura que en entre abril y mayo (cuando tienen lugar el 50% de las intervenciones) la mayoría de las reclamaciones que llegan a su despacho están relacionadas con una mala praxis médica en operaciones de aumento de pecho. Según Carmen flores, presidenta de la Asociación del Defensor, ha aumentado el número de casos de negligencias en operaciones estéticas.

A modo de conclusión, cabe preguntarse por la integridad de un sistema que valora a sus ciudadanas por su físico, a la par que requiere del malestar de un porcentaje significativo de la población para poder funcionar.

Sacado de:
https://secpre.org/blog/item/espa%C3%B1a-12%C2%BA-pa%C3%ADs-del-mundo-en-intervenciones-est%C3%A9ticas-seg%C3%BAn-la-isaps

Sacado de:
https://www.clinicpoint.com/madrid/cirugia-estetica/mamoplastia

Sacado de:
https://es.statista.com/temas/3958/cirugia-y-medicina-estetica/

Sacado de: https://www.elespañol.com

El suelo pegajoso de las mujeres supervivientes de violencia de género

Hoy queremos visibilizar un suelo pegajoso muy concreto, el que tienen bajo sus pies uno de los colectivos de nuestra sociedad que es considerado como de los más vulnerables no solo en lo referente al ámbito del mercado laboral, sino dentro del sistema  patriarcal en el que vivimos: las mujeres víctimas de violencia de género.

            La existencia de discriminación por motivos de género se sabe un hecho más que probado en el ámbito laboral. Vemos como se traduce en números la brecha salarial, por la que  las mujeres  cobran de media un 23% menos que sus compañeros varones, y como el techo de cristal provoca que la presencia femenina en los puestos de poder sea mucho más reducida. Sueldos más bajos, trabajos de peor cualificación, asunción mayoritaria de medias jornadas y reducciones horarias con consiguiente detrimento económico, en definitiva que la mujer tiene ante sí un panorama del empleo, en términos generales, en condiciones mucho más precarias que el de sus compañeros. Además, las mujeres nos hemos incorporado al mundo del mercado laboral y hemos añadido jornadas de trabajo a las que ya teníamos en el ámbito privado, y en muchos casos, esta situación hace que nosotras nos condicionemos a elegir un empleo que nos permita encajar con las tareas domésticas y de cuidado que ya nos venían (auto)impuestas por tradición y socialización.

            El tan conocido suelo pegajoso impide el despegue de muchas mujeres para que puedan abandonar la esfera de lo privado hacia el espacio público, hecho que provoca una gran dificultad en el acceso y en la participación en el mercado laboral. Además el suelo pegajoso es un factor que convierte determinados trabajos en puestos feminizados, que por facilitar la conciliación, en una especie de pescadilla que se muerde la cola, no son trabajos a jornada completa acabando por desarrollarlos sobre todo mujeres y con ello en muchos casos, con un salario menor que si lo ejecutara un hombre. Un ejemplo muy ilustrativo son los empleos de cuidados a personas dependientes y los de limpieza , que se encuentran muy feminizados y por consiguiente, con un salario más bajo.

            Cuando una mujer es víctima de violencia de género, nos encontramos con que han solido estar sometidas a una relación donde la estructura patriarcal marcaba el devenir de sus días no sólo en un plano afectivo, sino en el más que probable reparto tradicional y sexista de los trabajos: él proveedor del sueldo y enmarcado en el ámbito del empleo remunerado, y ella anclada al trabajo doméstico y de cuidados sin remuneración monetaria. Estas mujeres van añadiendo e intercalando dobles y triples victimizaciones y discriminaciones, por el hecho de ser mujeres, por ser supervivientes de la violencia machista, y por contar en muchos casos con la única experiencia laboral que podríamos encuadrar en el antiguo pero ejemplificador término de “sus labores”: cocinera, camarera, limpiadora, costurera, peluquera, planchadora, secretaria, amante, madre, suegra, hija, ….. Así pues, paradójicamente en muchos casos parecen a ser los “empleos idóneos”, de forma que se continúa perpetuando la división sexista del mercado laboral, e impidiendo salir de ese suelo pegajoso al que se encuentran literalmente pegadas.

            El Instituto de la Mujer cuenta en su página web con un recurso que se marca como objetivo el acercar a las personas responsables de selección y contratación de personal de las empresas, el proceso de inserción laboral de las víctimas de violencia de género, rompiendo estereotipos y falsas creencias acerca de estas mujeres y facilitando a las empresas su contratación. Es el Manual interactivo para facilitar la inserción laboral de mujeres victima de violencia de género, donde se pueden ver ejemplos de buenas prácticas de empresas como Danone, Ferrovial y Repsol.

Manual interactivo para facilitar la inserción laboral de mujeres victima de violencia de género . http://www.inmujer.gob.es/servRecursos/formacion/Pymes/Introducion.htm ��������-�1��

COMPRESAS Y TAMPONES VS. COPA MENSTRUAL

Las multinacionales hacen negocio con productos obligatorios para la menstruación, compresas y tampones, ocultando alternativas más saludables y respetuosas con el medioambiente como la copa menstrual.

Sin ir más lejos, en España, de promedio, las niñas tienen la primera regla a los 12 años y la última a los 51. Si tenemos en cuenta que la regla tiene lugar cada 28 días, 13 veces al año y durante 39 años, el resultado es un total de 507 periodos a lo largo de la vida.

Las primeras compresas llegaron a España, aproximadamente, en los años sesenta, treinta años después empezaron a aparecer anuncios relacionados con los tampones. A una media de 17 unidades sanitarias por menstruación durante 39 años de promedio, resulta que una sola mujer usa 7.752 compresas y tampones en su vida. Este hecho, además de generar miles de toneladas de residuos, genera también miles de millones de euros a multinacionales como Procter&Gamble, dueña de Evax, Tampax y Ausonia.

Hoy día existen alternativas más saludables y respetuosas con el medioambiente, como por ejemplo la copa menstrual, pero al no ser tan rentables para el mercado y no asegurar las cantidades desmesuradas de dinero que aseguran las compresas y los tampones, las multinacionales no quieren oír hablar de ellas.

La copa menstrual es un invento del siglo XIX, el Museo de la Menstruación y Salud de la Mujer en Maryland (EE UU.) asegura que ya existían modelos desde 1867. La primera patente es de los años 30, la inventó una mujer, Leona W. Chalmers y se trataba de un recipiente fabricado con caucho vulcanizado. En 1963 dejó de fabricarse, sobre todo porque no era rentable y dos décadas más tarde, en 1987, apareció en el mercado la copa menstrual de látex, reutilizable y en dos tamaños, cuyo éxito marcó el inicio del camino que llevó al año 2000, cuando se fabricó la primera copa de silicona.

Una investigación realizada por varios hospitales españoles sobre el efecto del uso de la copa menstrual para la higiene menstrual femenina en comparación a otros métodos, ha dado como resultado que la copa menstrual es mejor que los tampones y las compresas frente a la sequedad vaginal, el olor, el confort, la actividad física y la duración, concluyendo además que la copa menstrual disminuye las alteraciones de la flora y el PH vaginal, las infecciones vulvovaginales, las alergias, las alteraciones dérmicas, el coste económico, el impacto medioambiental, favorece el conocimiento del cuerpo y es compatible con métodos anticonceptivos y práctica de relaciones sexuales.

En pleno siglo XXI y existiendo alternativas más saludables y respetuosas con el medioambiente siguen siendo las compresas y los tampones líderes de la menstruación, seguimos con la venda en los ojos, contribuyendo de forma activa en un negocio considerado un veneno para el medioambiente y para nuestra salud.

Referencias:

Jiménez, Lourdes. (16 de noviembre de 2017). Las “piradas” que hablan de la menstruación. Saltamontes. Recuperado de: https://www.elsaltodiario.com/saltamontes/piradas-que-hablan-de-la-menstruacion

El gobierno del César no sólo debe decirse feminista, también debe serlo

Los espacios de injerencia para quienes centramos nuestro quehacer en las políticas de equidad se puede tambalear junto con los intereses y posiciones ideológicas de las propuestas políticas de los países, territorios e instituciones. El trabajo en políticas de equidad de género históricamente, se ha caracterizado por tener avances y retrocesos en su apoyo y cumplimiento, esto se atribuye en gran medida a que colinda con los terrenos movedizos de las construcciones simbólicas e imaginarias de las personas y los imaginarios colectivos.

Así, algunos gobiernos enarbolan la bandera de la equidad mientras que otros la colocan a media asta; sin embargo no siempre todo lo que brilla es oro, en especial cuando de política y sus intereses se trata. Un ejemplo interesante al respecto se ilustra en un artículo del New York Times, publicado de forma reciente, bajo el título “¿Qué es un gobierno feminista? Canadá y Trudeau lo debaten”; en él se indica que el Primer Ministro de Canadá y su gobierno, están siendo cuestionados, y el peso de dichos reclamos pesan más al declararse como un gobierno feminista.

El artículo describe que en el parlamento Canadiense, durante un día de involucramiento cívico, alrededor de trescientas mujeres, apenas el primer ministro se dispuso a hablar, se levantaron y le dieron la espalda, el acto fue en protesta a las acciones llevadas en contra de Jody Wilson Raybould, primera fiscala general indígena.

Jody Wilson Raybould  renunció después de acusar al despacho del Primer Ministro por presionarla para que considerara una acción civil y no penal hacia la compañía SNC-Lavalin, una multinacional dedicada a la construcción e ingeniería con sede en Montreal acusada de sobornar a funcionarios Libios para ganar contratos ahí. El gobierno reconoció que presionó a la ex funcionaria porque una sanción penal le habría costado a la empresa los contratos gubernamentales, y habría puesto en peligro empleos canadienses.

El partido liberal, en el gobierno, cuenta con un 50% de su gabinete conformado por mujeres y se ha distinguido por sus políticas a favor de la equidad tales como, destinar miles de millones de dólares a un programa que otorgue dinero a las familias que tienen hijos menores de 18 años y promover los derechos sexuales y reproductivos fuera del país, de acuerdo a los últimos datos, el partido oficial, se ha rezagado en las encuestas con miras a las elecciones a realizarse en otoño.

Se señala que la oposición ha creado la etiqueta #FakeFeminist (falso feminista) en Twitter como un arma en contra del Primer Ministro, además, a este se le critica el trato dado a una mujer fuerte y capaz, al considerarla por sus acciones como alguien con quien es difícil trabajar, algo que las mujeres viven todo el tiempo cuando cuestionan las estructuras de poder, señala Tracey Ramsey, integrante del parlamento del Nuevo Partido Democrático, según el artículo.

Los resultados de las elecciones en Canadá estarán por verse, sin embargo, es valioso realizar una reflexión en torno a la importancia que tiene que los gobiernos logren ser consecuente en las acciones a favor de la equidad de género.

 La discusión en torno a la situación suscitada en Canadá se centra también en un tema  ético, un gobierno feminista debe en esencia responder a una nueva lógica en torno al ejercicio del poder. ¿Radicará en ello la resistencia de muchos políticos a incorporar la perspectiva de género en sus gobiernos? Parece además que la ciudadanía demanda que el poder sea ejercido alejado de la corrupción y esta parece una ventaja y desafío para las propuestas emanadas desde la lectura particular de los feminismos.

Referencias bibliográficas

Lyall Sarah, (17 de abril 2019) “¿Qué es un gobierno feminista? Canadá y Trudeau lo debaten En: The New York Times Es. Recuperado de: http://The https://www.nytimes.com/es/2019/04/17/justin-trudeau-feminista/?emc=edit_bn_20190418&nl=boletin&nlid=8271302120190418&te=1

LA TRATA DE SERES HUMANOS CON FINES DE EXPLOTACIÓN SEXUAL. LA ESCLAVITUD DEL SIGLO XXI

La trata de seres humanos, presente en la sociedad desde hace décadas, es considerada la esclavitud del siglo XXI y tiene como propósito la utilización de personas con diversos fines de explotación a cambio de beneficios, generalmente económicos. Supone la violación de todos los derechos humanos de una persona, de la dignidad y la libertad y es considerada como uno de los delitos que mayor cuantía de dinero mueven en todo el mundo, después del tráfico drogas y armas.

Existen diversos tipos de trata de seres humanos, en función de los propósitos de explotación de las víctimas, entre ellos se encuentra la que tiene como fin principal la explotación sexual y afecta, principalmente, a mujeres y niñas. Es el tipo de trata que mayor magnitud presenta en nuestro país, según el informe “Trabajo forzoso, formas modernas de esclavitud y trata de seres humanos” publicado por la Organización Mundial del Trabajo (OIT) en 2017, se estima que 4,8 millones de personas son víctimas de explotación sexual, víctimas de la también conocida como esclavitud moderna.

La trata de seres humanos con fines de explotación sexual es un fenómeno global, complejo y en continuo cambio por lo que se desconoce su verdadero alcance, pero según Naciones Unidas, España se encuentra entre los principales países de destino de este tipo de trata, además de ser también país de tránsito de las víctimas.

Según la guía básica para la Identificación, Derivación y Protección de las personas víctimas de trata con fines de explotación publicada en 2009 por la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP), las víctimas de trata de seres humanos con fines de explotación sexual que llegan a España proceden, principalmente, de Rumania, Bulgaria, Albania y Polonia (Europa), Paraguay, Brasil y República Dominicana (América Latina) y Nigeria (África Subsahariana) y son explotadas, generalmente, en la calle o en establecimientos de comercio sexual como pueden ser zonas o clubes donde se ejerce la prostitución, bares o clubes de desnudismo, casas de producción pornográfica, salones de masajes, agencias de chicas de compañía, incluyendo pisos o chalets de acceso a clientes de alto status.

Aunque no toda la prostitución se abastece de trata, una de las causas para entrar en el ejercicio de la prostitución viene vinculado de ella. Se puede decir entonces que unos de los principales sustentos de la trata de seres humanos con fines de explotación sexual se debe al consumo de prostitución por parte de la población masculina y, aunque los estereotipos de género se encuentran en continua evolución, sigue presente el patriarcado con sus roles y estereotipos, que influyen con fuerza en la consumición de prostitución como continuidad de masculinidad tradicional.

Referencias:

Organización Mundial del Trabajo (OIT). (2017). Trabajo forzoso, formas modernas de esclavitud y trata de seres humanos. Recuperado de: https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—dgreports/—dcomm/documents/publication/wcms_575479.pdf%EF%BB%BF

Naciones Unidas. (2014). Los derechos humanos y la trata de personas.

Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida (APRAMP). (2009). Guía básica para la Identificación, Derivación y Protección de las personas víctimas de trata con fines de explotación. Recuperado de: https://apramp.org/download/guia_basica_identificacion/

La prostitución supone un 0,35% del PIB nacional

En España la prostitución es considerada una actividad no regulada, es decir, fuera de la ley, lo que ha dado lugar a un amplio mercado negro al que se le presuponen sumas millonarias de dinero, aunque cabe destacar que no existen cifras oficiales ni fiables en nuestro país.

Desde el año 2014 y por normativa europea se introdujo una estimación de cuánto aporta la prostitución al Producto Interior Bruto (PIB) nacional, esta estimación la realizó el Instituto Nacional de Estadística (INE) y estimó que el sexo pagado representa un 0.35% del Producto Interior Bruto de España, lo que supone 4.100 millones de euros anuales. Subrayar que son cifras aproximadas, dada la imposibilidad de medir de manera exacta las magnitudes de una actividad que está fuera de la ley.

Según un estudio realizado por el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado (CITCO) del Ministerio de Interior, aproximadamente 45.000 mujeres forman parte de la industria de la prostitución, sin embargo otras fuentes elevan la cantidad a más de 100.000. En Alemania, país en el cual la prostitución fue legalizada en el año 2002, según un estudio realizado por Der Spiegel en 2017, aproximadamente 200.000 mujeres ejercían la prostitución en el país, lo que nos hace pensar que posiblemente en España las cifras son mucho mayores de lo que las estimaciones presuponen.

Según una encuesta nacional realizada por el Centro de Investigaciones Sociológicas en 2009, el 32,1% de los hombres españoles afirman haber pagado por mantener relaciones sexuales con mujeres y, de ellos, el 68,2% confirman haberlo hecho en reiteradas ocasiones. De echo España se encuentra entre los cinco países de Europa con más consumidores de prostitución, seguida de Suecia, Holanda, Austria y Suiza (APRAMP, 2011).

Si la prostitución se legalizara como tal, posiblemente conoceríamos con cifras exactas la aportación que la misma realiza al PIB nacional y cómo afectaría, por ejemplo, al empleo, las cotizaciones o las pensiones, pero si se considerara como una actividad ilegal y se penalizara y nos olvidáramos por un momento de lo lucrativo y beneficioso que pueda llegar a ser para el país, se evitaría el sufrimiento de muchas mujeres y, también, desaparecerían otras muchas actividades delictivas estrechamente relacionadas con este ejercicio.

Hoy día, en pleno siglo XXI y teniendo claras evidencias de lo que supone el ejercicio de la prostitución, se sigue mirando hacia otro lado, dejando que miles de personas se sigan lucrando de las mujeres y de esta actividad cuyas bases de sustentan en el patriarcado.

“La prostitución no es el ‘oficio’ más antiguo del mundo, sino que es la explotación, la esclavitud y la violencia de género más antigua que los hombres inventaron para someter y mantener a las mujeres a su disposición sexual”.

Javier Díez Gutiérrez

Referencias:

Hernández, María. (1 de septiembre de 2018). La actividad de la prostitución supone el 0,35% del PIB nacional. El Mundo. Recuperado de: https://www.elmundo.es/espana/2018/09/01/5b8990cb46163f05758b45e2.html

Asociación para la Prevención y Reinserción de la Mujer Prostituida (APRAMP). (2011). La trata con fines de explotación sexual. Recuperado de: https://apramp.org/download/la-trata-con-fines-de-explotacion-sexual/

Novedad legislativa: comentario al RDL 6/2019

Las juristas, como estudiosas del Derecho, sabemos cuándo un proyecto de ley tiene futuro de ser aprobado dependiendo del contexto político y social del momento en que se trate. Cuando una norma se hace esperar mucho tiempo, si llega, no podemos dejar de desmenuzar su contenido para conocer sus virtudes y defectos.

Si como dicen Paleo y Alonso (2015) en las conclusiones de su estudio relativo a las políticas de género, el ámbito de regulación del derecho español en materia de igualdad en el contexto de crisis, a la que le siguió un período de austeridad, se paralizó o se reorientó hacia la protección de la mujer embarazada coincidiendo con la presencia en el Gobierno de partidos de centro-derecha, podría decirse sin ambages que la llegada del PSOE al gobierno en el mes de junio de 2018, ha favorecido la aprobación del Real Decreto-ley 6/2019. Tiene 7 artículos, que modifican 7 normas con rango de ley abarcando temas relacionados con las políticas de igualdad.

Quizás su publicación en el BOE el día 7 de marzo haya sido la noticia del día pero el alcance que tendrá en los próximos años aún no puede apreciarse. ¿Qué cambia con la aprobación de esta norma?. Sintéticamente, he de destacar que su primer artículo viene a profundizar la importancia que tienen en las empresas los planes de igualdad corrigiendo el número mínimo de personas trabajadoras para la obligatoriedad de la herramienta, que pasan de ser en forma escalonada, de 250 a 150 en un primer tramo; de 100 a 150 en un segundo tramo y de 50 a 100 en un último tramo, con la aplicación paulatina de 1, 2 y 3 años, respectivamente. Otro punto relevante es la equiparación de la suspensión del contrato del progenitor distinto de la madre biológica que se regula en su artículo 2, ampliando los permisos por nacimiento de hijas o hijos de ambos progenitores, también aplicándose escalas temporales: desde el 1 de abril de 2019 tendrá una duración de 8 semanas, a partir del 1 de enero de 2020, de 12 semanas y desde el 1 de enero de 2021 a 16 semanas. Estos permisos incluyen a las personas que trabajan en el empleo público. También conviene resaltar que la financiación de las cuotas de los convenios especiales de los cuidadores no profesionales en situación de dependencia correrá a cargo de la Administración General del Estado y así, no se interrumpirá la cotización para las personas trabajadoras -mayoritariamente mujeres-, que deben abandonar su trabajo para cuidar a sus familiares y la creación de un Fondo de apoyo para la promoción y desarrollo de infraestructuras y servicios del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia y de los Servicios Sociales. Asimismo, vale destacar que con lo prescripto en el articulo 7, las trabajadoras autónomas que regresen a su actividad después de su descanso por maternidad, se puedan acoger a una bonificación de sus cuotas que se traduce, en caso de que se opte por la base mínima de cotización en una cuota mensual, de 60 euros durante 12 meses y si opta por una base superior, se aplicará una bonificación del 80% sobre la cotización por contingencias comunes.

Recapitulando: si como analizamos en la Unidad temática 6 del Módulo Desigualdades, las políticas de igualdad son la principal respuesta institucional al problema de la falta de igualdad entre hombres y mujeres en las democracias occidentales que han desarrollado Estados de Bienestar, yo entiendo que esta nueva norma es un avance porque brinda una respuesta coyuntural a temas cruciales como son la economía del cuidado y la conciliación de la vida personal, familiar y laboral. Pero quizás esa no sea la solución definitiva para el caso español ya que Torns Martín (2011) advierte que las políticas europeas de conciliación basadas en permisos laborales para el cuidado de personas y los servicios de atención a la vida diaria (SAD), por la fuerte tradición familista de España, en la actualidad, en lugar de eliminar desigualdades entre hombres y mujeres, crean nuevas desigualdades de etnia, ya que se añade la presencia de una mujer emigrada, y por lo general, en situación de economía informal, para atender las tareas de cuidado mientras las mujeres se incorporan al mercado laboral. Las estadísticas y las futuras investigaciones nos dirán cuáles son los resultados de estas nuevas políticas que han sido de reciente aprobación.

BIBLIOGRAFÍA:

Real Decreto-ley 6/2019, de 1 de marzo, de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación. Publicado en: «BOE» núm. 57, de 07/03/2019. Recuperado de https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2019-3244

Paleo, N. Alonso, A. (2014): “¿Es solo una cuestión de austeridad? Crisis económica y políticas de género en España”, Investigaciones Feministas, , vol. 5 36-68

Torns T. (2005): “De la imposible conciliación a los permanentes malos arreglos”, Cuadernos de Relaciones Laborales no1

Torns, T. (2011): “Conciliación de la vida laboral y familiar o corresponsabilidad: ¿el mismo discurso?. RIDEG, 01/11:5-13. Recuperado de https://core.ac.uk/download/pdf/13318575.pdf

La experiencia argentina en indicadores de género

Las mujeres estamos uniendo esfuerzos para desentrañar cuáles son los principales condicionantes que inciden en la desigualdad de género en el mercado laboral, teniendo presente que éste ultimo término se trata de una construcción teórica que deja afuera la valoración del trabajo doméstico.

Sabemos que en España, las herramientas que se utilizan para conocer cuál es la participación de la población en el mercado laboral, es a través de los censos, las encuestas y los registros administrativos. Con la encuesta de población activa (EPA) que lleva a cabo trimestralmente el Instituto Nacional de Estadística, en viviendas familiares y en 65.000 hogares, podemos obtener los indicadores clasificando a la población en activa o inactiva y en cuanto a la primera en ocupada o desempleada. También, se determinan las tasas de actividad, de ocupación y de paro.

Sin embargo, este sistema que está en consonancia con el sistema internacional de estadística de empleo, es un modelo que nunca ha sido norma para el empleo femenino (CARRASCO y MAYORDOMO). Por eso, la clasificación alternativa que proponen las teóricas feministas, se extienden a otros países que también están analizando la participación de las mujeres en el ámbito laboral, como es el caso que a continuación comentaré.

En Argentina, existe una organización nacida en el mes de mayo de 2015 que creó un espacio virtual y en las redes sociales con el objetivo de visibilizar la desigualdad de género difundiendo datos, estadísticas y contenidos académicos, cuyo nombre es Economía Femini(s)ta (EF). Conformado por mujeres economistas -principalmente-, filósofas así como del mundo del arte audiovisual, con colaboraciones en Berlín y Bogotá, construyen un espacio de reflexión con perspectiva de género.

Natsumi S. Shokida es la persona que trabaja en el equipo de Pobreza e Ingresos en la Encuesta permanente de Hogares del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos y recientemente ha publicado un informe sobre los datos del tercer trimestre de 2018. Los datos que presenta la autora relacionados con los indicadores de género arrojan los siguientes resultados: la brecha de ingreso (sean de origen laboral o no laboral, como jubilaciones y pensiones, cuotas alimentarias, subsidios, etc.) revela que las mujeres, en promedio, perciben un 26,2% menos que los hombres; en cuanto a la brecha de ingresos mensuales de las personas ocupadas, asciende a 25,2% entre hombres y mujeres, en favor de ellos; también se ha medido la brecha de ingresos mensuales por calificación del puesto de trabajo en sus dos variantes que son en ocupaciones profesionales, siendo la tasa del 20,4% a favor de los hombres, en tanto que en los puestos no calificados, los varones perciben un 38,6% más que las mujeres y por último, en cuanto a la brecha de ingresos mensuales por nivel educativo, siendo que las mujeres ocupadas están en promedio más formadas que los hombres, la diferencia de ingresos a favor de los hombres es del 26,6% para las del nivel universitario/superior y del 46,2% para las que cuentan con nivel primario. Por último, quiero señalar del informe que en cuanto a la distribución de las tareas del hogar, del total de personas que realizan tareas de la casa, un 75% son mujeres y un 25% son hombres.

Hemos visto que son necesarios estos estudios para poner en cifras las desigualdades y exigir a los gobiernos que implementen políticas públicas que equiparen las cifras, utilizando otros parámetros y metodologías. En ese camino estamos las mujeres que hacemos economía feminista.

BIBLIOGRAFÍA:

Carrasco, Cristina y Mayordomo, Maribel. Universidad de Barcelona. Política y Sociedad, 34 (2000), Madrid (pp. 101-112)

Página web de Economía Femini(s)ta: Recuperado de http://economiafeminita.com/

Natsumi S. Shokida (2019): “La desigualdad de género se puede medir”. Recuperado de http://rpubs.com/natsumi_shokida/tercer_trim_2018

Una mirada ecofeminista del #Schoolstrike4climate

Dice Alicia Puleo (2011) que feminismo y ecologismo son indispensables en el siglo XXI y que desarrollar el diálogo entre ambos es una materia pendiente en los países de cultura latina. Para Yayo Herrero, el ecofeminismo es una práctica política, que en sus dos vertientes, una esencialista y la otra más bien, constructivista, nos ubica a las personas como seres ecodependientes, más precisamente, radicalmente interdependientes. Pero vivimos en un mundo donde se produce a golpe de trabajo, y como sigue diciendo Herrero, estamos frente al debate de cómo reorganizarlo porque hay una dimensión de no-trabajo, aquel que conforman las tareas de cuidado, que no es medido con la vara del dinero por el sistema capitalista de producción.
Hay una jovencita sueca llamada Greta Thunberg que en su página de Facebook creada el 7 de diciembre de 2018, al día de hoy la siguen 628.452 y en la descripción dice “16 Years Old Climate Activist with Asperger’s”. Su argumento frente al parlamento sueco al que se presentó apenas comenzó con su tarea de activista, es que la respuesta para frenar el cambio climático es hacer huelga escolar. Lo dice porque entiende que las respuestas y soluciones ya están dadas, lo que resta ahora es actuar frente a las evidencias. Por eso, Greta recorre los foros internacionales llevando su mensaje. Va por la semana 34 de huelga escolar y ya estuvo en varias ciudades. El 17 de abril se dirigió al Parlamento Europeo en la ciudad de Estrasburgo y al día siguiente habló en el Senado italiano. Según la Revista Times está entre las 100 personas más influyentes del mundo. Greta dice que no solo necesitamos una nueva política, necesitamos una nueva forma de pensar porque la crisis climática no solo está amenazando las condiciones de vida para miles de millones de personas, lo está haciendo con toda nuestra civilización. También indica que las personas más afectadas son las menos responsables.
En el documental “La teoría sueca del amor” asistimos al retrato de una sociedad avanzada y con un alto nivel económico de vida, donde la gente vive en solitario, las mujeres eligen ser madres sin pareja, las personas ancianas mueren sin que nadie los eche de menos, dejando bienes que nadie reclama. Todo lo contrario a lo que Yayo Herrero propone cuando dice que el cuidado cotidiano de los cuerpos vulnerables, hoy en día, está mostrándonos que vivimos tiempos para no estar solas y solos, todo lo contrario, la crisis que hoy vivimos sobre el modelo de reproducción social es producto de las tensiones que se generan entre las personas con el uso de nuestro tiempo.
Mientras tanto, Greta (al igual que se puede apreciar en el documental de Gardiner) es crítica con su país y lo dice en su página de Facebook, cuando el día 4 de abril publicó que se estaba produciendo el rebasamiento de Suecia, es decir, que para el resto de 2019 estaría viviendo fuera de los límites planetarios y estaría “robando” los presupuestos de carbono de las generaciones futuras y las personas en los países en desarrollo.
Explorando modos de vida que nos hagan reflexionar sobre el futuro, el concepto de ciudadanía pronunciado por Thomas Henry Marshall en 1949, en una sociedad donde según Agra Romero “un trabajador es un hombre que tiene una esposa económicamente dependiente que se encarga de sus necesidades, del hogar y de los niños”, no parecería ser una sociedad favorable para las mujeres, ya que debían contentarse con los beneficios que les proporcionaban sus maridos y ser ciudadanas en forma indirecta, de segunda (Campillo Poza). ¿Cuánto ha cambiado hoy este concepto de ciudadanía y cómo convertirlo en uno que sea amigable a las mujeres?. Siguiendo a Puleo (2011:435) “sostenibilidad es solidaridad con el conjunto de la ciudadanía, una ciudadanía ecológica que no conoce fronteras y con la cual nos comprometemos a preservar el espacio de vida en común”.
Para mí Suecia es hoy el llamamiento urgente de Greta, la convocatoria que hace a sus pares, jóvenes de todas partes del mundo a que se sumen a una iniciativa que lleva el empuje de la esperanza de vivir en un mundo mejor, donde mujeres y hombres vivamos en igualdad.

BIBLIOGRAFÍA:

Puleo, Alicia (2011): Ecofeminismo para otro mundo posible. Madrid : Cátedra.

Yayo Herrero: Propuestas ecofeministas para transitar a un mundo justo y sostenible. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=Eq-jysIgnIs

“El argumento cautivador para actuar ya ante el cambio climático” Greta Tunberg TEDxStockholm Recuperado de https://www.ted.com/talks/greta_thunberg_the_disarming_case_to_act_right_now_on_climate?language=es

“The Swedish Theory of Love” (2016) dirigido por Erick Gandini. Recuperado de https://www.youtube.com/watch?v=3YUlCMiMXN8

“Ciudadanía: el debate feminista” de M.a Xosé Agra Romero

“La ciudadanía social. Perspectivas y propuestas feministas” de Inés Campillo Poza