Dos de cada tres salarios menores de mil euros corresponden a mujeres

Centrándonos en los salarios inferiores a los mil euros brutos encontramos que  dos de cada tres personas que sufren estas retribuciones son mujeres.  Desde la reforma laboral, estos sueldos han aumentado para todo el mundo hasta obtener un aumento de 104.200 personas en 2016, hecho del que se ha debatido en el Congreso Español.

.Este incremento de sueldos bajos se ha registrado en toda la sociedad española, es decir tanto hombres como mujeres sufren la obtención de salarios inferiores. Sin embargo, cabe decir que el aumento de este tipo de sueldos ha sido mucho más significativo en los hombres que en las mujeres. Específicamente, en los hombres  con sueldos inferiores a mil euros bruto se ha pasado de 900.900 trabajadores en 2013 a 976.600 en 2016, un aumento de 75.700 personas.

Por otra parte, las mujeres han pasado de ser 2.012.900 las trabajadoras con salario bruto inferior a mil euros a 2.057.400 en el 2016, lo que ha supuesto un crecimiento de 44.500 personas.

Sin embargo, a pesar  del aumento considerablemente mayor de hombres que de mujeres que ganan un sueldo bajo, son las mujeres las que continúan en la cúspide de estos bajos salarios, ocupando un porcentaje  de 67,8% de mujeres con este trabajo, si bien este porcentaje se ha ido reduciendo progresivamente desde el 71% en 2012 hasta la cifra actual. Así, en 2013 las mujeres concentraron el 69% de estos sueldos, en 2014 el 68,4% y en 2015 el 68,8%.

Al leer estos datos en una primera y rápida ojeada podríamos decir que la situación de la mujer ha mejorado en cuanto al porcentaje en el que ocupan puestos de trabajo con salarios inferiores a los mil euros. Aunque, si analizamos de forma detenida, detallada  y correcta los datos que poseemos, debemos destacar que las mujeres no han mejorado  en cuanto a una subida del sueldo, ya que podemos ver que han aumentado las mujeres con una retribución inferior a los mil euros, sino que el incremeto de los hombres en este tipo de salario inferior a los mil euros ha sido bastante mayor que en las mujeres y esto ha provocado una diferencia algo menor en hombres y mujeres.

En conclusión, debemos decir que es necesario tener un conocimiento medio para poder analizar y entender los datos que nos dan en la televión o en los periódicos.

Recuperado de :

http://www.eleconomista.es/economia/noticias/8980506/03/18/Dos-de-cada-tres-salarios-menores-de-mil-euros-corresponden-a-mujeres.html

 

 

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¿Precariedad laboral o precariedad de mujeres?

Al hablar de la precariedad laboral y del paro debemos destacar la afectación en mayor medida de  las mujeres que de los hombres. Esto no ha  ocurrido solo en los últimos años a consecuencia de la crisis, sino que ya se producía en los años de la supuesta bonanza económica. Si analizamos los datos, podemos observar como año tras año las mujeres cobran menos que los hombres, es decir la brecha salarial se perpetúa desde décadas pasadas hasta nuestros días. ¿Y cómo sorprendernos de la brecha salarial en una sociedad regida por “el Patriarcado”?

La brecha salarial entre mujeres y hombres en España  parecía reducirse en el periodo de la crisis española. Sin embargo, las mujeres continuaban ocupando los mismos puestos precarios, es decir no mejoraban con respecto a su puesto anterior, sino que el papel del hombre en el mundo laboral empeoraba, produciéndose con ello una menor diferenciación entre ambas partes. Con la recuperación de este periodo de crisis la brecha salarial ha aumentado de nuevo en 2016. Las mujeres tienen retribuciones menores que los hombres durante su vida laboral y, en su vejez, provocando una mayor pobreza que ellos.

De media, en el año 2016 las mujeres cobraron 4.745 euros menos que los hombres, es decir, un 30% menos que sus compañeros varones, suponiendo casi medio punto porcentual más que un año atrás, según los datos del estudio Brecha salarial y techo de cristal  proporcionado por los Técnicos de Hacienda (Gestha) y elaborado con datos de la Agencia Tributaria.

Centrándonos en el tipo de trabajo desempeñado por la mujer, cabe destacar la casi exclusiva responsabilidad del trabajo doméstico y de cuidados. Además, este trabajo no retribuido e invisibilizado por el sistema económico provoca que los contratos a tiempo parcial sean en mayor medida desempeñados por mujeres. Desde nuestra experiencia personal, podemos observar como casi siempre en nuestras familias han sido las mujeres las encargadas de cuidar del hogar y de los hijos e hijas, implicando un salario inferior que el de sus compañeros y una menor paga en la jubilación. Pero, en una sociedad cada vez más envejecida como es el caso de España, ¿por qué no es considerado el cuidado de los hijos e hijas como cualquier otro trabajo o incluso más? En otros países como Alemania hay ayudas del tipo “ prestación parental plus” en la cual las familias sí cobran por el cuidado de sus hijos, es decir el padre o madre que desee combinar el cuidado del menor con su trabajo a tiempo parcial será retribuido con esta ayuda con un máximo de 28 meses. También existe el subsidio familiar por hijo a cargo, que duraría hasta los 18 años o 21 en caso de encontrarse estudiando.

A todo ello se suma “techo de cristal” y el “suelo pegajoso”: fenómenos donde se puede observar el sexismo dominante en nuestra sociedad, provocando  que los puestos directivos sean en su mayoría ocupados por hombres. A su vez, la eliminación de ayudas para el cuidado de personas mayores, enfermas o dependientes acentúan más la discriminación de las mujeres, ya que son en su mayoría las encargadas.  Por todo esto  debemos luchar por una situación en igualdad de condiciones.

Recuperado en:

http://oficinaprecaria.org/precariedad-tiene-nombre-de-mujer/

http://www.elmundo.es/economia/macroeconomia/2018/02/12/5a8190e6e5fdeaa55d8b4648.html

http://www.portalalemania.com/Vivir-y-vida-en-Alemania/2016/06/02/prestaciones-familiares-en-alemania.html

 

 

Brecha salarial en sanidad

El Día Europeo de la Igualdad Salarial defiende desde 2008 la reducción de la brecha salarial en el conjunto del continente europeo y a nivel mundial. Algunos sindicatos del país han actuado denunciando las actuales diferencias en diversos sectores y entre ellos en el sanitario.

UGT por su parte ha presentado un informe en el que culpabiliza la infravaloración del trabajo desempeñado por la mujer como causante de esta brecha. Centrándonos en el ámbito de las actividades sanitarias y de servicios sociales, las mujeres sufren una brecha “del 27,23%”. Sin embargo, estos datos se enfrentan a la realidad del trabajo sanitario, que en un 78,68% es desempeñado por mujeres.

En el documento elaborado por este sindicato usando los datos publicados tanto en la Encuesta de Estructura Salarial como en la Encuesta de Población Activa (EPA),  se visibiliza  como el sueldo recibido en sanidad  por las mujeres sufre una diferencia de casi 9.000 euros inferior al del hombre, recibiendo ellas un salario medio de 23.830,89 euros y ellos uno de 32.830,89 euros. ¿No es asombroso que a pesar de estar ocupado el trabajo sanitario por mujeres ellos sigan siendo beneficiarios de mayores sueldos? Aquí podemos hacer referencia a la adoctrinación en cuidados que ha recibido una mujer desde pequeña que la llevan a ser enfermera, mientras que el hombre con su rol interiorizado desde pequeño es más competitivo y suelen ser mayormente médicos.

A consecuencia de ello, este sindicato ha solicitado la aprobación de una Ley de Igualdad Salarial con el fin de que la igualdad salarial entre mujeres y hombres “sea un hecho”. En ella, se reclama incluir el concepto de “trabajo de igual valor” y que recoja “sanciones ejemplarizantes”.

Por otra parte, CSIF ha anunciado que presentará un informe sobre los “incumplimientos del Gobierno en materia de igualdad y brecha salarial en la Administración”. Al mismo tiempo, ha dicho que llevará este asunto a los tribunales a través de “actuaciones jurídicas” para denunciar la “discriminación salarial en la Administración por razón de género”.

Por su parte, Comisiones Obreras ha denunciado las  actuaciones que desde siglos han beneficiado  única y exclusivamente a los hombres.  Un ejemplo del que habla  es, que se paguen pluses de peligrosidad “por manejar máquinas y no por usar productos químicos que pueden darse en sectores muy feminizados como sanidad o limpieza”. En este punto nos surge una pregunta que tiene en ella misma su respuesta., ¿No es peligroso el uso de productos químicos o no se le da el valor por ser un trabajo mayormente realizado por mujeres?

RECUPERADO EN:

https://www.consalud.es/profesionales/brecha-salarial-en-sanidad-las-mujeres-cobran-casi-9-000-euros-menos_47422_102.html

http://www.sanidad.ccoo.es/websanidad/Noticias%3AActualidad%3A1035570–CCOO_denuncia_la_brecha_salarial_en_el_SAS_con_una_plantilla_del_70_de_trabajadoras